Iraola y su primer partido en Anfield frente a Nottingham Forest
Andoni Iraola se sentó ante los medios en el AXA Training Centre con dos frentes claros: domar a un viejo verdugo de Liverpool como Nottingham Forest y sobrevivir al último tramo de mercado con el nombre de Bradley Barcola ocupándolo todo.
El técnico vasco llega a su primer partido de Premier League en Anfield tras un debut de infarto: empate rescatado en el último suspiro en Newcastle gracias a Dominik Szoboszlai. Ahora le espera un escenario muy distinto, pero con una advertencia grabada en rojo: Forest convirtió el templo ‘red’ en terreno hostil para su predecesor Arne Slot, al que derrotó en sus dos visitas ligueras por un global de 4-0.
Barcola, fichaje prioritario y paciencia obligada
La gran pregunta del día era inevitable. Liverpool ha alcanzado un acuerdo de estructura con Paris Saint-Germain para un traspaso de Bradley Barcola valorado en más de 100 millones, con un paquete total que podría rondar los 120 millones con variables ligadas a éxitos individuales y colectivos.
Iraola, sin embargo, pisó el freno:
«Como sabéis, estamos intentando fichar en esa posición. No podemos hablar de jugadores que ahora mismo no son nuestros. Queremos mejorar y cubrir ese puesto porque no tenemos los números. Espero que tengamos buenas noticias pronto, pero todavía no estamos ahí».
El técnico no esconde que las bandas son la prioridad. Lo repitió varias veces: faltan efectivos por las lesiones de larga duración y el plan inicial apuntaba precisamente a reforzar esas zonas.
«Hay cosas que podemos hacer, pero es verdad que necesitamos jugadores en los costados. Si podemos mejorar otras áreas, lo haremos, pero no sé cómo va a acabar el mercado. Tengo que ser paciente, igual que vosotros. Es muy incómodo porque lidias con incertidumbres todo el tiempo. En cuatro o cinco días sabremos qué tenemos y entonces podremos hacer planes de verdad».
La realidad es simple: hasta el 2 de septiembre, nadie en Liverpool puede dar nada por cerrado. Ni entradas ni salidas.
Más fichajes… ¿y más salidas?
El caso Barcola no es el único movimiento sobre la mesa. Se habla de extremos, de un lateral, de centrocampistas. Y, al mismo tiempo, de la posibilidad de que algún nombre importante reciba ofertas de última hora.
Iraola fue claro al hablar de Cody Gakpo, uno de los mejores en el estreno liguero:
«Después del rendimiento que tuvo en el primer partido, digo lo mismo: está jugando muy bien para nosotros. Ha estado muy bien desde que volvió del Mundial. Tiene la actitud correcta y espero que podamos mantenerle a ese nivel. Puede ser muy influyente para nosotros. Pero cuando el mercado está abierto y traes jugadores caros no puedo garantizar nada. No sé qué va a pasar. La experiencia te dice que si aparece una oportunidad el último día, puedes hacer algo».
La sensación es de calma tensa. El entrenador tiene muy claro el perfil de plantilla que quiere y asegura que lleva hablando «desde el principio» con el club sobre las necesidades. Ahora falta cerrar operaciones.
El debate del mediocampo y las transiciones
Una parte del entorno se ha lanzado sobre el centro del campo tras el 1-1 en Newcastle. Iraola, lejos de sorprenderse, lo asumió con naturalidad.
«No me sorprende, esperaba que cuando viniera aquí todo se magnificara. Lo estoy empezando a entender. Pero es solo un partido en el que hicimos muchas cosas muy buenas, incluso los centrocampistas. Claro que hay cosas que mejorar».
El foco, cómo no, está en las transiciones defensivas. El técnico no rehúye el análisis:
«Siempre vas a los goles. Si cometes exactamente el mismo error, es normal que tengamos que hablar de las transiciones defensivas. Creo que mejoramos durante el partido, fuimos mucho mejores en llegar con gente. Para mí, en el primer gol tenemos más culpa que en el segundo por cómo estábamos posicionados cuando perdimos el balón».
La clave, insiste, es el equilibrio. No quiere cortar el colmillo ofensivo de sus centrocampistas, pero sí afinar el instinto para saber cuándo lanzarse y cuándo guardar la espalda.
«No podemos atacar con todos. No quiero decirle a Ryan Gravenberch que no conduzca el balón; contra Monaco marcamos a partir de un pase suyo a Alex. Pero hay un equilibrio, reconocer la situación y cómo podemos compensar los números en esas posiciones. A veces tienes que aceptar que los jugadores vayan hacia adelante, no es siempre uno se queda y otro va. Si el rival defiende muy atrás, quizá los dos pueden irse».
Control en Newcastle y una idea que no se negocia
Más allá del gol encajado, Iraola se marchó del St James’ Park con buenas sensaciones.
«Creo que controlamos bastante bien el partido. Tuvimos posesión con sentido, fuimos bastante directos en ataque. Me sentí bien durante el encuentro, sentía que estábamos más cerca de marcar que Newcastle en la mayor parte del juego. Vi cosas buenas en el primer partido».
Esa vocación ofensiva no está en discusión. Lo que sí se está puliendo es el matiz.
«No queremos perder la parte ofensiva, la fluidez, la llegada con muchos jugadores, pero el otro día nos castigaron. Hemos trabajado intensamente en ello. No es nada nuevo, siempre queremos controlar eso. Pero hay un equilibrio: no podemos pasar de mandar mucha gente arriba a dejar a todos atrás y que parezca todo plano. Es cuestión de identificar la situación. Los jugadores muy buenos huelen cuándo pueden arriesgar y cuándo deben quedarse; es la calidad del jugador la que decide».
Forest, un examen incómodo
Enfrente, un Nottingham Forest que sabe perfectamente cómo aguarle la fiesta a Liverpool en Anfield. Dos visitas recientes, dos victorias: 1-0 en septiembre de 2024, en el segundo partido liguero en casa de Slot, y 0-3 el pasado noviembre, cuando el proyecto del neerlandés empezaba a resquebrajarse.
Ahora el reto es de Iraola. Y él no subestima ni un centímetro al conjunto de Oliver Glasner.
«Ha tenido mucho éxito. Se ve enseguida la estructura. No conceden muchas ocasiones; contra Leeds fue un partido muy igualado que se decidió con una falta en el último minuto. Tendremos que ganarnos cada ocasión, ganar nuestros duelos, nada es gratis. Tenemos que estar bien con balón y tener paciencia porque defensivamente son muy sólidos, muy buenos, y tienen grandes jugadores. En transición son una amenaza seria al contraataque».
El mensaje es claro: no habrá regalo alguno. Ni por el horario de las 12.30, ni por el ambiente, ni por el peso del escudo.
Estreno oficial en Anfield: emoción y responsabilidad
Para Iraola, el duelo del sábado no es uno más. Será su primer partido de Premier League en Anfield como entrenador de Liverpool.
«Va a ser un momento especial para mí. Ya lo sentí en pretemporada. Estaré pensando en el partido, pero también va a ser emotivo, tiene que serlo porque es un lugar especial. Espero que todo vaya bien y que disfrute del partido».
El banquillo local de Anfield no perdona. Tampoco espera. El vasco lo sabe y, aun así, se permite dejar que la emoción le roce antes del pitido inicial.
Bajas, decisiones duras y un joven que pide sitio
Entre tanto ruido de mercado, la realidad del día a día pasa también por las ausencias y las elecciones.
Federico Chiesa no estará disponible. «En el partido contra Como sintió algo en la espalda», explicó Iraola. Harvey Elliott, por su parte, se quedó fuera de la última convocatoria por una cuestión de equilibrio en el banquillo.
«Con Harvey y algunos jugadores solo puedo elegir 20. Harvey lo está intentando y mejorando cada semana, pero sigo prefiriendo otras opciones por el balance en el banquillo. Por eso James McConnell estuvo en la lista. Pero ahora es una nueva semana y nuevas oportunidades para todos. Tienen que mantener esa mentalidad».
Quien sí aprovechó su oportunidad fue Jacquet, debutante en el primer encuentro oficial de la era Iraola.
«Jugó muy bien teniendo en cuenta que era su primer partido. Es verdad que estaba cansado, tuvimos que cambiarle porque se le notaba en los últimos cinco minutos. Tiene mucha confianza con balón y es bueno sin balón. Es muy joven, tenemos que aceptar que cometerá errores».
Un mercado que marca el pulso
El telón de fondo sigue siendo el mismo: fichajes, salidas, nombres propios. Se habla de extremos, de laterales, de centrocampistas. Desde fuera, se pide más. Stephen Warnock, exjugador del club, ya ha reclamado que, tras Barcola, el club vaya a por un lateral derecho y un mediocentro.
Iraola escucha, pero no se sale del guion: paciencia, claridad de ideas y trabajo sobre lo que ya tiene.
«No sé qué va a pasar. Hasta el 2 de septiembre no sabremos quiénes somos realmente y qué opciones tenemos. En mi cabeza tengo claro lo que quiero. El club lo sabe. Ahora se trata de cerrar los acuerdos».
Entre el eco de un traspaso multimillonario y el recuerdo incómodo de las últimas visitas de Forest, Anfield se prepara para un estreno cargado de matices. ¿Será el inicio de una nueva relación de poder del Liverpool de Iraola con su propio estadio o Forest volverá a convertirse en la piedra en el zapato que ya fue para Slot? La respuesta llegará al mediodía del sábado, cuando el ruido del mercado deje paso, por fin, al único juez que cuenta: el césped.






