Liverpool cerca de fichar a Bradley Barcola y agitar el mercado
Liverpool ha alcanzado un acuerdo de principio con Paris Saint-Germain para el fichaje de Bradley Barcola, un movimiento que apunta directo al corazón de su futuro ataque y que puede desencadenar un efecto dominó en la plantilla de Andoni Iraola.
El paquete total ronda las 120 millones de libras (140 millones de euros), con más de 100 millones garantizados. Es una operación de peso, incluso para un club acostumbrado a grandes inversiones ofensivas en los últimos años.
Las negociaciones se han acelerado en las últimas horas. Por parte de Liverpool, el director deportivo Richard Hughes, el CEO Billy Hogan y el presidente de Fenway Sports Group, Mike Gordon, llevan el mando de la operación. En el lado parisino, el presidente Nasser Al-Khelaifi está al frente de las conversaciones. Este jueves se pulen los últimos detalles.
Todavía no hay nada firmado. El acuerdo no está completado, pero el camino ya está trazado.
El heredero del rol de Salah
Barcola, de 23 años, se convirtió este verano en el objetivo prioritario de Liverpool para ocupar el espacio que dejó Mohamed Salah en el frente de ataque. El 29 de julio ya se informó de que el club de Merseyside preparaba una primera oferta formal. Desde entonces, la hoja de ruta no ha cambiado: él era el elegido.
El internacional francés, formado en la academia del Lyon, tiene contrato con PSG para dos temporadas más, pero dejó claro al club que no desea renovar con el vigente campeón de Europa. Su situación quedó expuesta el pasado domingo, cuando Luis Enrique lo dejó fuera de la convocatoria en el 2-2 ante Rennes en el estreno de la Ligue 1.
Barcola quiere salir. Y quiere salir rumbo a Anfield.
Un perfil que encaja en el nuevo Liverpool
Extremo zurdo de base, aunque capaz de jugar también por la derecha, Barcola ha convivido con una competencia feroz en París: Khvicha Kvaratskhelia y Desire Doue pelearon con él por minutos la pasada temporada. En la recta final de la Champions League, el francés fue utilizado sobre todo como recurso desde el banquillo, mientras el equipo levantaba el título por segundo año consecutivo.
Aun así, sus números hablan de un jugador que produce. En la campaña 2025-26 disputó 49 partidos con PSG, con 13 goles y 7 asistencias, contribuyendo al doblete de Ligue 1 y Champions. Desde que irrumpió en el primer equipo en la 2021-22, acumula 39 goles y 37 asistencias en 152 encuentros.
Este verano, además, se consolidó en el escaparate mundial: jugó los ocho partidos de Francia en el Mundial y marcó tres goles. No es una promesa lejana. Es presente.
Para Liverpool, el encaje es evidente: un extremo rápido, agresivo, directo, capaz de atacar tanto por fuera como por dentro. Un jugador que amenaza, que encara, que obliga a los defensas a retroceder. Justo el tipo de pieza que Iraola necesita para imponer una versión más vertical y adelantada del equipo.
Gakpo, la ficha que puede moverse
Un fichaje de este calibre no solo refuerza, también reordena. La llegada de Barcola puede tener consecuencias para Cody Gakpo, vinculado de forma reiterada con Tottenham Hotspur y seguido de cerca por Manchester City durante este verano.
Si el acuerdo con PSG se cierra, la posición de Gakpo quedará bajo el foco. La competencia en los puestos de banda y en el frente de ataque se dispararía, y los clubes interesados lo saben. La operación Barcola puede ser la chispa que desbloquee otro gran movimiento en la Premier League.
El impulso que esperaba Anfield
En Liverpool siempre tuvieron claro que cuanto antes se resolviera este culebrón, mejor. El ataque necesitaba un impulso, una cara nueva capaz de cambiar partidos y devolver ese punto de intimidación que definió al equipo en sus mejores noches.
Barcola es el jugador por el que han esperado todo el verano. El extremo que puede marcar diferencias, el que encaja en la idea de un Liverpool más agresivo, más alto, más incómodo para el rival.
Si todo se cierra según lo previsto, Iraola tendrá a su disposición otro velocista para abrir defensas y sostener ese estilo de presión y ritmo alto que pretende imponer. La afición, mientras tanto, lleva meses esperando una noticia que encienda la ilusión.
Esta puede ser esa noticia. Y si se firma, la pregunta ya no será si Liverpool ha encontrado al sustituto de Salah, sino hasta dónde puede llegar este nuevo frente de ataque en Europa.





