Al-Hilal recupera a Hassan Tambakti en un momento clave
Al-Hilal vuelve a ver luz en su zaga. Hassan Tambakti regresó hoy a los entrenamientos y completó la primera fase de la sesión, un paso que se siente casi como un fichaje nuevo para el cuerpo técnico de Simone Inzaghi en la antesala del tramo más duro de la temporada.
El central llevaba semanas fuera de combate tras lesionarse con la selección de Arabia Saudí durante la fase de clasificación al Mundial 2026. Aquella dolencia lo sacó del campo y lo encerró en un programa de tratamiento y rehabilitación diseñado para devolverle tanto la condición física como el filo competitivo.
Hoy, por fin, apareció de nuevo sobre el césped. No fue una sesión completa con el grupo, pero sí lo suficiente para encender las alarmas… en positivo. Superó la primera parte del entrenamiento, una señal clara de que su retorno total está cerca.
La siguiente decisión no será médica, sino técnica. Su participación en partidos oficiales dependerá de que alcance el nivel físico óptimo y del veredicto de Inzaghi y su equipo, que no quieren acelerar más de la cuenta, pero saben que lo necesitan.
Porque el contexto aprieta. Al-Hilal ha sufrido atrás en las últimas semanas: espacios por dentro, desajustes en el eje, defensas que han perdido seguridad. El equipo ha ganado partidos, sí, pero la sensación de fragilidad en la retaguardia se ha hecho demasiado frecuente.
En ese escenario, el regreso de Tambakti cambia el tablero. Inzaghi, que busca soluciones estables en el corazón de la defensa, ve cómo se abre una vía para reordenar su línea de atrás. El momento no es casual: Kalidou Koulibaly atraviesa un bache de forma y el técnico italiano necesita un referente fiable a su lado o incluso un líder que tome el mando.
Ahí entra en juego el perfil de Tambakti. No solo aporta contundencia en los duelos y buena cobertura en campo abierto; también destaca por su lectura defensiva, por esa capacidad para anticipar la jugada y corregir a tiempo cuando el equipo se estira demasiado.
Dentro de los cálculos de Al-Hilal, su peso va mucho más allá de lo puramente técnico. Se trata de un jugador con experiencia en grandes citas, acostumbrado a escenarios que exigen máxima concentración defensiva y cero concesiones. Justo lo que “el Boss” necesita cuando asoman los partidos que definen una temporada.
El club se prepara para batallas duras en varios frentes y cada detalle cuenta. La noticia de su vuelta al trabajo llega como un alivio en el vestuario y en el banquillo. Cuando el internacional saudí recupere por completo su ritmo competitivo, Inzaghi podría, por fin, tener la pieza que le faltaba para devolverle solidez y equilibrio a la defensa de Al-Hilal.
La pregunta ahora no es si volverá, sino cuánto tardará en adueñarse otra vez del centro de la zaga.






