Rooney exige cambios en el United tras derrota ante Hull
El debut liguero de Manchester United se convirtió en un aviso severo. Hull City, recién ascendido, firmó un 2-0 contundente en el MKM Stadium y dejó al equipo de Michael Carrick sin respuestas, sin gol y con la presión disparada antes incluso de que el curso eche a rodar de verdad.
En medio del ruido, apareció una voz que en Old Trafford pesa más que casi ninguna: Wayne Rooney. Y no se anduvo con rodeos.
Dos cambios claros: Shaw y Santos, señalados
En su intervención en The Overlap, la leyenda del United fue directa. Para el duelo del domingo en casa ante otro recién ascendido, Ipswich, Rooney pide dos cambios de calado en el once: fuera Luke Shaw y fuera Andrey Santos.
Su crítica no fue táctica, fue de carácter. De personalidad.
“Creo que los jugadores tienen que asumir responsabilidad en el campo, porque cuando juegas contra un Hull City o Ipswich, el próximo partido, puedes plantear el equipo como quieras y muchas veces todo se reduce a decisiones”, explicó Rooney, apuntando a la falta de responsabilidad individual como raíz de la actuación plana del United.
El ex capitán se detuvo especialmente en el nuevo doble pivote. La sociedad en el centro del campo formada por Youri Tielemans y Santos no le convenció en absoluto. Demasiado blanda, demasiado imprecisa para un estreno que exigía autoridad ante un rival recién llegado a la Premier League.
El marcador fue demoledor: goles de Semi Ajayi y del debutante Nobel Mendy para un Hull dominante, el equipo de Sergej Jakirovic firmando una noche que su afición no olvidará. El United, en cambio, se marchó sin un solo tanto y con más dudas que certezas.
Un centro del campo cojo: Baleba, fuera por lesión
El problema para Carrick es que el margen de maniobra en la medular es reducido. Carlos Baleba, uno de los fichajes ilusionantes del verano, no estará disponible. El centrocampista se recupera de una lesión de ligamentos en el tobillo y su ausencia limita las alternativas para agitar una zona que ya ha quedado en entredicho tras el tropiezo en Hull.
La ilusión con la que la afición encaraba la temporada se ha enfriado de golpe. Perder en la primera jornada ante un recién ascendido siempre deja cicatriz; hacerlo sin competir al nivel esperado en un club del tamaño del United, todavía más.
Y ahora llega Ipswich, otro recién llegado a la élite, esta vez visitando Old Trafford. El escenario perfecto para reaccionar… o para que la inquietud se convierta en preocupación seria.
Carrick, a la defensiva
El técnico, mientras tanto, también empieza a sentir el calor. Tras la derrota, Carrick respondió con dureza cuando se le cuestionó la falta de carácter de su equipo en el MKM Stadium. No aceptó la idea de que el grupo se hubiese rendido o mostrado poca pelea frente a Hull City.
Los hechos, sin embargo, son claros: el United fue superado por un equipo que acaba de volver a la Premier League, que jugó con más energía, más decisión y más colmillo en las áreas.
Con Rooney reclamando cambios, Baleba en la enfermería y un segundo recién ascendido asomando por Old Trafford, el próximo once inicial de Carrick dirá mucho más que una simple alineación. ¿Será el punto de giro de la temporada… o el primer síntoma de una tormenta mayor?






