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Arsenal busca reforzar su plantilla tras la final de Champions

La herida de Budapest aún sangra, pero en el norte de Londres ya se habla de reconstrucción. Tras caer en los penaltis ante el vigente campeón Paris Saint-Germain en la final de la Champions League, Arsenal se prepara para un verano agresivo en el mercado. Mikel Arteta quiere más. Y lo quiere ya.

El técnico ha señalado con claridad las zonas a reforzar: un extremo izquierdo, un delantero centro, un lateral derecho y un centrocampista con capacidad para actuar como seis y como ocho. No se trata de retoques, sino de un paso más en la evolución de un campeón de la Premier League que no quiere conformarse con haber roto una sequía de 22 años en el torneo doméstico.

De la gloria liguera al dolor europeo

El contraste ha sido brutal. Hace apenas unas semanas, el Emirates celebraba el primer título de Premier en más de dos décadas. Euforia, comunión, sensación de equipo maduro. El sábado, en Budapest, el guion se torció en el punto de penalti.

El partido terminó 1-1 tras la prórroga y se decidió desde los once metros. Eberechi Eze y Gabriel fallaron en la tanda, dejando al equipo de Arteta a las puertas de una corona europea que se le resiste desde aquella final perdida ante Barcelona hace casi veinte años. Otra vez, el escalón definitivo se hizo demasiado alto.

El golpe ha dolido. Pero también ha acelerado decisiones que el club venía madurando.

Un verano para atacar el siguiente nivel

Las informaciones que llegan desde Inglaterra dibujan un Arsenal dispuesto a repetir —o incluso superar— el nivel de inversión del verano pasado. David Ornstein, de The Athletic, explicó en TNT Sports que el puesto de nueve “es interesante” y puso el foco en la situación de Victor Gyokeres, fichaje estrella del último mercado, protagonista del camino hasta la final… y suplente el día grande.

Kai Havertz, elegido por Arteta para liderar el ataque, fue quien marcó el único gol de los londinenses en la final. Gyokeres y Eze, dos de las grandes apuestas ofensivas del pasado verano, empezaron en el banquillo. Una imagen que resume bien el nivel de competencia que busca el técnico: nadie tiene el puesto garantizado.

Ornstein detalló que el ataque por el perfil izquierdo es “una gran prioridad” que el club lleva estudiando desde hace años. La sensación en el entorno del club es que ha llegado el momento de dar ese salto definitivo en esa banda. El plan no se queda ahí: un centrocampista capaz de alternar funciones de seis y de ocho y un lateral derecho de nivel alto completan la hoja de ruta.

El Daily Mail coincide en el diagnóstico: Arteta asume que necesita una mejora clara en el costado izquierdo y trabaja en la incorporación de un nuevo delantero, un centrocampista y un lateral derecho.

Morgan Rogers y un vestuario en revisión

En ese contexto aparece el nombre de Morgan Rogers. El futbolista de Aston Villa, de 23 años, figura entre los objetivos de varios grandes clubes, y Arsenal está en la carrera. Su perfil encaja: puede actuar como extremo zurdo o como mediapunta en la zona del número 10, lo que ofrece variantes tácticas a Arteta sin perder filo ofensivo.

El club, eso sí, no pretende gastar sin mirar el otro lado de la balanza. Hay dinero para invertir, pero también una necesidad de cuadrar cuentas y de aligerar una masa salarial que se ha disparado con la llegada de talento en los últimos mercados.

Ahí entran cuatro nombres de peso: Gabriel Martinelli, Leandro Trossard, Ben White y Gabriel Jesus. Todos han sido piezas importantes en distintos tramos del proyecto, todos han firmado actuaciones decisivas, pero también son cuatro de los salarios más elevados de la plantilla. Arsenal está dispuesto a escuchar ofertas por ellos. No es una decisión menor: tocar a jugadores tan asentados implica aceptar un cambio de ciclo dentro de un ciclo ganador.

Arteta, sin rodeos: “Decisiones muy importantes”

Arteta no ha escondido el momento en el que se encuentra el club. Tras la final, habló de lo que viene con una franqueza poco habitual en el discurso público de los entrenadores de élite: “Empezamos a tomar decisiones muy importantes si queremos alcanzar otro nivel”, reconoció.

La frase no es un eslogan. Es un aviso. El técnico dejó claro que el club tendrá que “mostrar esa ambición”, ser “muy, muy ambicioso, muy rápido y muy inteligente” si quiere transformar el dolor europeo en un nuevo impulso competitivo.

Arsenal ya ha demostrado que puede volver a la cima en Inglaterra. Ahora se mide a otra exigencia: sostenerse ahí mientras reconstruye parte de su estructura y, al mismo tiempo, encontrar las piezas que le permitan dar el salto definitivo en Europa.

El verano marcará el tono. ¿Será el mercado que convierta al campeón de la Premier en un aspirante implacable a la Champions, o quedará la final de Budapest como una oportunidad perdida que no supo capitalizarse? La respuesta se escribirá entre despachos, negociaciones y decisiones que no admiten marcha atrás.