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PSG acelera por Yan Diomande y deja a Liverpool con Barcola

El verano en el Parc des Princes empieza a tomar forma de declaración de poder. Paris Saint-Germain ha abierto conversaciones formales por Yan Diomande, uno de los cuatro grandes fichajes que el club quiere cerrar en este mercado, y el movimiento amenaza con golpear de lleno los planes de Liverpool. Tanto, que la vía Diomande podría acabar empujando a Bradley Barcola hacia Anfield.

Diomande elige París

Las cartas están sobre la mesa. El entorno de Diomande ya ha trasladado a Liverpool que, si abandona RB Leipzig en los próximos meses, su prioridad es clara: jugar en el campeón de Francia.

No es un giro menor. Liverpool llevaba meses trabajando en la sombra por el marfileño, siguiendo su progresión desde el año pasado y colocándose entre los candidatos más fuertes a hacerse con su firma. En el club de Anfield existía la convicción de que, si el extremo daba el salto a la Premier League, lo haría vestido de rojo.

El problema para los ingleses estaba identificado desde el principio: Bayern Munich y PSG. Dos gigantes con músculo económico, proyecto deportivo atractivo y una capacidad de seducción que ahora se ha hecho notar en un tramo clave de la operación.

En las últimas 24 horas, PSG ha dado el paso que Liverpool quería evitar. El club parisino ha iniciado conversaciones para conocer con precisión qué exige Leipzig para dejar salir a Diomande, mientras los representantes del jugador han dejado claro a los ‘reds’ que el Parc des Princes es su destino preferente.

Para Liverpool, que había acelerado su ofensiva precisamente para esquivar este escenario, el golpe es evidente.

La puja que Liverpool no quería

En Anfield había un plan: cerrar el acuerdo antes del Mundial para impedir que el fichaje se convirtiera en una subasta a varias bandas cuando los grandes de Europa apretasen. No lo lograron.

La semana pasada, Liverpool presentó un paquete cercano a los 100 millones de euros (86,3 millones de libras / 114 millones de dólares). Una oferta potente. Insuficiente.

RB Leipzig se ha mantenido firme. El club de la Bundesliga valora a Diomande en torno a los 130 millones de euros (112,2 millones de libras / 148,2 millones de dólares) y, sobre todo, deja claro que su deseo es retener al jugador al menos una temporada más y abordar después una renovación de larga duración. Esa postura no se ha movido.

Mientras tanto, en París se huele la oportunidad. Las excelentes relaciones entre el asesor deportivo Luis Campos y el ex CEO de Leipzig, Oliver Mintzlaff —hoy presidente del Consejo de Supervisión— refuerzan la sensación en el PSG de que el acuerdo es posible.

El club francés, además, ha recibido con entusiasmo la noticia de que Diomande les sitúa como primera opción. Desde el Parque se perciben ya en una posición de fuerza mientras avanzan las conversaciones exploratorias.

Luis Enrique ve en Diomande a uno de los atacantes jóvenes más excitantes del continente y en el club ya se trabaja en cómo encajaría en una plantilla en plena transformación.

Barcola, la pieza que puede caer hacia Anfield

El efecto dominó es inevitable. La posible llegada de Diomande apunta directamente a un nombre propio: Bradley Barcola.

El campeón del mundo con Francia terminó la última Champions frustrado por su rol decreciente. Demasiados minutos desde el banquillo, demasiado poco peso en los partidos decisivos. Según distintas fuentes, el jugador ya ha dejado claro que buscará una salida si no se le garantiza un papel de titular la próxima temporada.

El interés por Barcola se dispara por toda Europa. Liverpool está en esa lista. Y la irrupción de Diomande en el escenario parisino no hace más que aumentar las probabilidades de que el francés abra la puerta de salida.

En Anfield no es un nombre nuevo. El club ha identificado a Barcola, de 23 años, como alternativa directa a Diomande y su precio se sitúa en torno a los 90 millones de euros (77,6 millones de libras / 102,6 millones de dólares). El técnico Andoni Iraola, según se apunta, “adora” al jugador. Este verano puede ser su gran oportunidad para convencerle de que su futuro pasa por la grada de The Kop.

Cuatro golpes de mercado en el plan de PSG

El movimiento por Diomande se enmarca en un plan más amplio. PSG quiere cuatro fichajes de impacto para redibujar su ataque y su estructura de futuro.

En paralelo, el club parisino empuja por Maghnes Akliouche, de Monaco. En los despachos del Parque se entiende esta operación como independiente de la de Diomande. Akliouche es visto como el relevo natural de Lee Kang-in, que está muy cerca de cerrar su traspaso a Atletico Madrid, no como un competidor directo del marfileño.

La reconfiguración ofensiva llega después de la marcha de Goncalo Ramos, que ha firmado un traspaso récord del club al AC Milan. El vacío en la delantera obliga a moverse con decisión.

En esa lista de objetivos ha ganado peso el nombre de Eli Junior Kroupi, delantero de Bournemouth. El atacante figura entre las principales opciones para reforzar el frente ofensivo de Luis Enrique, con trabajo avanzado entre bambalinas para explorar las condiciones de un posible acuerdo.

Y no termina ahí. PSG se ve bien situado en la carrera por la joya de Lille, Ayyoub Bouaddi. En el norte de Francia no cierran la puerta a una venta, siempre que el trato incluya una cesión inmediata de vuelta para la próxima temporada. Esa fórmula encaja con los planes del campeón de Ligue 1, que mira a Bouaddi como una apuesta a medio y largo plazo.

Cualquier movimiento en el centro del campo, eso sí, dependerá de las salidas. Fabian Ruiz continúa generando interés en distintos puntos de Europa, pero Luis Enrique preferiría retener al internacional español al menos un curso más, valorando su experiencia en una plantilla cada vez más joven.

Liverpool, contra el reloj

En Anfield, pese a todo, el foco inmediato sigue siendo Diomande. El club ha invertido tiempo, recursos y energía en una operación que consideraba estratégica. La admiración por el potencial del jugador de 21 años no ha disminuido.

El contexto, sí. Con PSG ya en conversaciones formales, con el propio futbolista inclinándose hacia París y con Leipzig decidido a no rebajar su exigencia económica, el margen de maniobra de Liverpool se estrecha.

Hace apenas unas semanas, el fichaje parecía estar a su alcance. Hoy, la realidad es otra: o los ‘reds’ se reinventan con Barcola y el resto del mercado, o aceptan que uno de los grandes talentos ofensivos de Europa puede escaparse rumbo al Parc des Princes. Y en una Premier cada vez más salvaje, esa diferencia se paga.