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Palmeiras derrota a Santos en la ida de la Copa do Brasil

Sin Neymar sobre el césped, el Santos se quedó sin alma y sin respuestas. El miércoles, en la ida de la Copa do Brasil, el Palmeiras olió la sangre y no tuvo piedad: 3-0, dominio claro y una eliminatoria que ya tiene dueño provisional.

El golpe llegó pronto. Flaco López abrió el marcador con un derechazo lejano, seco, de esos que silencian cualquier duda y encienden el Allianz Parque. El Santos apenas había terminado de acomodarse cuando ya corría detrás del resultado.

El partido se le hizo cuesta arriba al equipo de Cuca. Sin su camisa 10, sin desequilibrio entre líneas y con un Gabigol reservado en el banquillo hasta la segunda mitad, el conjunto alvinegro se estrelló una y otra vez contra una zaga del Verdão firme, ordenada y sin concesiones. Casi no hubo chispa en el último tercio. Apenas insinuaciones, nunca verdadero peligro.

Justo cuando el descanso parecía ofrecer un respiro, llegó el segundo mazazo. Un disparo mal despejado por la defensa del Santos dejó un rebote suelto en el área y Andreas Pereira no perdonó. Definición rápida, 2-0 al borde del entretiempo y una sensación clara: el Palmeiras mandaba en el marcador y en el juego.

Neymar aclara su ausencia

La ausencia de Neymar había encendido rumores en la previa. El 10 viajó con la delegación, figuró en la lista preliminar, pero terminó fuera de la planilla final. No tardó en responder. En un comentario en Instagram, se dirigió directamente a los hinchas y fue tajante: estaba en condiciones de jugar y su ausencia obedeció a una decisión del cuerpo técnico, ligada a la carga de partidos.

Y el calendario lo explica. Neymar venía de disputar los 90 minutos en tres encuentros consecutivos, ante Macará, Vasco da Gama y Mirassol. El descanso fue una apuesta del cuerpo técnico. El resultado, al menos en esta ida, fue una versión del Santos mucho más liviana en ataque, sin el peso específico de su principal figura.

Flaco López remata la faena

Si el 2-0 ya era un castigo severo, el segundo tiempo trajo la estocada definitiva. El Palmeiras no levantó el pie. Mantuvo la presión alta, castigó cada pérdida y encontró el tercer gol con una jugada de manual: centro preciso de Agustín Giay y cabezazo letal de Flaco López, que firmó su doblete y prácticamente cerró la serie.

El Santos, obligado a adelantar líneas, se desprotegió aún más. El Verdão olió el cuarto. Giay y Mauricio se plantaron mano a mano ante el arquero santista y desperdiciaron dos ocasiones clarísimas que pudieron convertir la goleada en humillación. El 3-0 final, visto lo visto, incluso pareció un alivio para los visitantes.

Del otro lado, el equipo de Cuca apenas logró hilvanar un par de aproximaciones tímidas. Sin Neymar y con Gabigol recién ingresado en la segunda mitad, nunca encontró la forma de romper la estructura defensiva del Palmeiras. Faltó inventiva, faltó cambio de ritmo, faltó un líder que pidiera la pelota cuando más quemaba.

Una montaña por escalar

El calendario no da tregua. El Santos debe levantarse de inmediato para afrontar un clásico bravo: visita a Corinthians este fin de semana por el Campeonato Brasileiro, con la moral tocada y la necesidad urgente de reaccionar.

Después, el desafío que puede marcar la temporada: remontar tres goles en Vila Belmiro ante este mismo Palmeiras en la vuelta de la Copa do Brasil. Un escenario que exige algo más que orgullo. Exige fútbol, intensidad y, sobre todo, la mejor versión de Neymar desde el primer minuto.

Tras el clásico, aún espera un viaje a casa de Internacional. Una secuencia que no perdona debilidades. La pregunta es clara: ¿tendrá el Santos la capacidad —y las piernas— para cambiar el guion de una campaña que, sin su 10 al mando, ya empieza a caminar por la cornisa?