Arsenal en el Fantasy: claves para la Jornada 2
El reloj aprieta en el Fantasy Premier League. El plazo cierra el viernes a las 18:30 BST y los managers se lanzan en masa a por las piezas clave de Arsenal antes de la visita del campeón a un Aston Villa que llega golpeado por el 4-0 encajado en Brighton & Hove Albion en la primera jornada.
La avalancha tiene nombres propios. Riccardo Calafiori, defensa de 5,5 millones, es el fichaje más popular del juego: más de 239.000 nuevos propietarios después de su asistencia y sus nueve puntos ante Coventry City. En medio campo, Martin Odegaard y Christos Tzolis (ambos 6,5 millones) se han colado entre los cuatro mediocentros más comprados tras sumar 11 y 6 puntos respectivamente. Arriba, Kai Havertz (7,0 millones) es el segundo delantero más fichado, con 135.000 managers seducidos por su gol en el 3-0 del debut.
Pero la pregunta incómoda es otra: ¿son realmente ellos las mejores apuestas de Arsenal para la Jornada 2?
El ataque: Odegaard como golpe a corto plazo
La victoria ante Coventry dejó claro que el foco ofensivo pasa por tres nombres: Tzolis, Odegaard y Bukayo Saka (9,5 millones).
Tzolis fue el más eléctrico en términos de volumen. Cuatro disparos, tres ocasiones creadas, participación directa en siete acciones de tiro, más que cualquier compañero. Saka, autor del segundo tanto, también dejó huella: tres remates dentro del área, igualando a Tzolis en presencia en zona caliente.
El dato que sorprende: el gol de Saka, tras el rechace del portero Carl Rushworth a un disparo de Tzolis, fue la única “gran ocasión” generada por Arsenal en todo el partido. Dominio, sí. Avalancha de oportunidades claras, no.
Las cifras resumen bien el reparto:
- Tzolis: 7 intervenciones de tiro (4 disparos, 3 ocasiones creadas, 3 remates en el área)
- Odegaard: 6 intervenciones (3 disparos, 1 en el área, 3 ocasiones creadas)
- Saka: 5 intervenciones (3 disparos, 3 en el área, 2 ocasiones creadas)
Coventry se desangró por su banda izquierda. Concedió 11 ocasiones por ese costado, y el trío Ben White (5,5 millones), Saka y su sustituto Noni Madueke (6,5 millones) fabricó 10 de esas opciones desde el flanco derecho de Arsenal.
Villa, en cambio, se rompió por dentro en Brighton. Siete ocasiones concedidas por el carril central en el 4-0, un mapa que encaja a la perfección con el rol de Odegaard, que actuó en la posición más adelantada por dentro, por detrás de Havertz, en la Jornada 1.
Ahí está la clave. Para un único partido, con un rival que sufre entre líneas, el noruego es oro puro: potencial de gol, de asistencia y balón parado. Pero su encaje a medio plazo es otro debate.
Con la defensa de Arsenal ofreciendo una fiabilidad brutal y una lista amplia de centrocampistas sub-7,0 millones en otros equipos, Odegaard tiene más pinta de ser una bala de corto alcance que un pilar de temporada. Para quienes planean usar el Wildcard en la Jornada 3, tras haber activado el Bench Boost en la 1 o en la 2, el mensaje es claro: si vas a apostar por el ataque gunner este fin de semana, el nombre es Odegaard.
La defensa: el valor oculto de Konsa y la jerarquía de Gabriel
En la zaga, el puzzle se complica con una pieza nueva: Ezri Konsa (4,5 millones). No estuvo disponible ante Coventry por lo reciente de su llegada desde Aston Villa, pero su impacto en el Fantasy puede ser enorme.
Su versatilidad es un regalo para Mikel Arteta. Puede actuar de central o de lateral derecho mientras William Saliba (6,0 millones) y Jurrien Timber (6,5 millones) siguen de baja. Y ahí se abren dos escenarios muy claros para los managers:
- Si Konsa juega de lateral derecho, Ben White es el que corre más riesgo de salir del once.
- Si forma pareja con Gabriel en el centro, el damnificado sería Cristhian Mosquera (5,5 millones).
- Calafiori, hoy por hoy, está por delante de Piero Hincapie (5,5 millones) para el lateral izquierdo.
Si Konsa se asienta como titular, los números defensivos de Arsenal lo convierten en un chollo casi automático. El curso pasado el equipo dejó la portería a cero en 19 partidos. Si repite ese registro, un defensa de 4,5 millones que te asegura seis puntos en la mitad de sus encuentros es, simplemente, una ganga de bajo riesgo.
Solo por ese valor, Konsa parece una pieza a mantener hasta que Saliba y Timber estén al 100% y el plan a largo plazo de Arteta quede claro.
Pero una cosa es el valor y otra la excelencia. Y ahí no hay debate: el mejor defensa de Arsenal para el Fantasy se llama Gabriel.
El brasileño es el gran martillo en los balones parados del que, estadísticamente, fue el mejor sistema defensivo de la liga. La temporada pasada promedió 6,9 puntos por titularidad. Por encima de los 6,7 de Bruno Fernandes (12,0 millones) y muy cerca de los 7,0 de Erling Haaland (15,5 millones). No es un capitán tipo Haaland, pero sí pertenece a ese estrato de jugadores que te obligan a preguntarte si puedes permitirte no tenerlo.
Su fiabilidad impresiona: solo se quedó en blanco en 6 de sus 30 titularidades. Múltiples vías de puntuación —portería a cero, amenaza aérea, bonus— y una sensación de “siempre pasa algo” cuando está en el campo.
Los datos globales de 2025/26 lo confirman:
- Haaland: 239 puntos, 7,0 por titularidad
- Fernandes: 235 puntos, 6,7 por titularidad
- Gabriel: 209 puntos, 6,9 por titularidad
En el detalle fino, su dominio también es abrumador. Sumó 22 puntos de “defensive contribution” (DC), una métrica que mide su impacto defensivo específico. Puede no parecer un número descomunal por sí solo, pero el resto de defensas de Arsenal acumularon 30 puntos DC entre todos. Gabriel manda en esa faceta sin discusión.
Combinando DC y bonus, alcanzó 52 puntos, 30 de ellos solo en bonus. Esa cifra iguala la suma de sus tres perseguidores en la plantilla: Hincapie, Saliba y Timber. Y deja en evidencia a otros compañeros.
El caso más llamativo es el de Calafiori: cero puntos DC y solo seis de bonus en toda la temporada pasada. Seis puntos combinados frente a los 52 de Gabriel. Cuarenta y seis de diferencia entre dos jugadores del mismo sistema defensivo.
Calafiori, el favorito del público que sufre con el sistema de bonus
Y, sin embargo, Calafiori es el defensa más popular del juego. Su reciente oleada de fichajes lo ha llevado al 41,3% de propiedad, más que cualquier otro zaguero y quinto jugador más elegido del Fantasy.
El partido ante Coventry dejó una pista importante. Tanto Calafiori como White salieron con portería a cero y una asistencia. Pero White se llevó dos puntos de bonus y el italiano ninguno.
El motivo está en su función táctica. Arteta le da libertad para romper líneas, conducir, aparecer por dentro, casi como un interior más cuando Arsenal domina la posesión. Ese rol, tan vistoso en el campo, tiene un peaje en el Bonus Points System (BPS).
Calafiori participa menos en la circulación segura. Hace muchas menos entregas que el resto de la línea defensiva y eso le penaliza en un sistema que recompensa el volumen y la precisión en el pase.
La norma es clara: con al menos 30 pases y un acierto del 90% o más, un jugador suma seis puntos BPS, un empujón enorme hacia los bonus. Entre el 80% y el 89%, el premio es de cuatro puntos; entre el 70% y el 79%, de dos.
Ante Coventry, tres de los cuatro defensas de Arsenal cumplieron con creces: White, Mosquera y Gabriel hicieron al menos 57 pases, con un 95% de acierto. Los tres se llevaron esos seis puntos extra de BPS. Calafiori se quedó en 24 pases, 83% de acierto y cero puntos añadidos.
Ese patrón no es un accidente. Es consecuencia directa de su rol “liberado”. Y eso, en Fantasy, pesa.
La comparación económica también lo delata. Gabriel y Cole Palmer (9,5 millones), líder ofensivo de Chelsea, cuestan juntos 17,5 millones. Lo mismo que Calafiori y Fernandes. Con Palmer recuperando confianza y brillo bajo Xabi Alonso, la dupla Gabriel–Palmer parece hoy una estructura mucho más sólida que Fernandes–Calafiori.
Raya y el triple Arsenal defensivo: una apuesta sin rotación
Hay un último giro posible para quienes quieran exprimir al máximo a Arsenal: el triple en defensa. Gabriel, Konsa y David Raya (6,0 millones) como bloque a largo plazo, dejando el ataque gunner como capricho puntual y no como base del equipo.
El caso de Raya se entiende mejor cuando se le compara con el resto de porteros del Fantasy, no con sus compañeros. Es, por volumen de porterías a cero probables, el guardameta con más opciones de sumar seis puntos en cualquier jornada.
Tenerlo como titular fijo evita el baile de porteros baratos, elimina la necesidad de rotar según calendario y libera transferencias para invertir en otras posiciones donde el valor fluctúa más.
Mientras muchos se dejan llevar por la fiebre Calafiori y el brillo inmediato de Tzolis, el Fantasy plantea una cuestión más fría: ¿no es más inteligente anclarse a la estructura defensiva más fiable de la liga y dejar que el resto del equipo gire alrededor de ella?






