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Liverpool sigue a Bradley Barcola tras el interés por Yan Diomande

Liverpool mira a Bradley Barcola mientras Yan Diomande se aleja hacia París.

El plan A de Liverpool se llama Yan Diomande. Pero el jugador ya ha dejado claro que prefiere el brillo de París, y en Anfield empiezan a mover ficha. En la parte alta de esa nueva lista aparece con fuerza un nombre: Bradley Barcola.

El extremo de Paris Saint-Germain se ha convertido en una de las principales alternativas que maneja la dirección deportiva del club inglés ante la dificultad de cerrar a Diomande, por quien PSG ya negocia directamente con RB Leipzig. El campeón de Francia y de Europa tiene el sí del futbolista y un acuerdo de contrato hasta 2031, a la espera de que las conversaciones entre clubes encuentren el punto de encuentro definitivo.

Liverpool, en cambio, se ha plantado. Leipzig pide “significativamente” más de las 86 millones de libras que los ingleses estaban dispuestos a pagar por el internacional de Costa de Marfil. Desde Anfield no quieren ir más allá de esa cifra, una postura que deja vía libre a PSG para rematar la operación.

En ese contexto, el foco se desplaza hacia Barcola.

Barcola, talento inquieto en París

El futuro del francés en PSG está lejos de ser claro. A sus 23 años, el extremo vive con frustración su rol en los grandes escenarios. El punto de ruptura, o al menos el gran símbolo de su malestar, fue la final de la Champions League ganada ante Arsenal, en la que se quedó al margen de los minutos decisivos.

Esa sensación de haber sido relegado en las grandes noches ha abierto una puerta que Liverpool observa con atención. Según se informó este mismo mes, Barcola podría salir de PSG este verano si, a su regreso del Mundial con Francia, sigue sin estar satisfecho con su situación deportiva.

En el club parisino la postura es matizada: la prioridad es retenerlo, pero no a cualquier precio emocional. Si el jugador decide que quiere marcharse y llega una oferta que cumpla con su tasación, no le bloquearán la salida. Lo que sí tienen claro es que no habrá rebajas. No lo dejarán ir a precio de saldo.

El contrato de Barcola expira en dos años. Un detalle clave. Si no renueva, este verano se presenta como el momento ideal para que PSG haga caja antes de que el margen de negociación se reduzca con el paso de las temporadas.

Liverpool, en plena reconstrucción de banda

La búsqueda de un nuevo extremo no es un capricho. Es una necesidad estructural. Liverpool ya ha empezado a rediseñar su ataque tras la salida de Mohamed Salah, liberado al final de su contrato. Para anticiparse al vacío, el club ya cerró la llegada del extremo Victor Munoz desde Osasuna por 34,5 millones de libras.

No es el único movimiento de peso. Jeremy Jacquet ha llegado desde Rennes por 60 millones de libras, reforzando un proyecto que entra en una nueva fase, mientras piezas importantes se marchan: Andy Robertson a Tottenham y Ibrahima Konaté a Real Madrid, ambos libres, además de las salidas de Salah y Rhys Williams.

En ese tablero, Barcola encaja como un perfil de banda capaz de atacar espacios, encarar y crecer en un contexto de máxima exigencia. Un jugador todavía moldeable, pero ya contrastado en un vestuario lleno de estrellas.

Arsenal observa, pero mira a otro lado

Liverpool no está solo en el seguimiento del francés. Arsenal también lleva tiempo vigilando la situación de Barcola, atento a cualquier grieta en la relación entre el jugador y PSG. Sin embargo, en el norte de Londres el plan para el costado izquierdo apunta hoy en otra dirección: Morgan Rogers, de Aston Villa, figura como prioridad para esa zona del campo.

Esa preferencia de Arsenal despeja parcialmente el panorama para Liverpool, que podría encontrar menos competencia directa si decide lanzarse a por Barcola con decisión.

La ecuación es clara: Diomande se acerca a PSG, Leipzig mantiene un precio que Liverpool no quiere alcanzar y Barcola empieza a asomar como la gran oportunidad de mercado. Ahora falta la pieza más imprevisible de todas: la voluntad del propio jugador cuando vuelva del Mundial y se siente a hablar con PSG.

¿Elegirá seguir peleando por su sitio en un campeón de Europa repleto de estrellas o abrirá una nueva etapa en una banda de Anfield que busca dueño tras el adiós de Salah? La próxima gran jugada del verano puede nacer ahí.