La goleada del FC Barcelona 0-5 ante Elche y la lesión de Gavi
La goleada del FC Barcelona en el Martínez Valero, un contundente 0-5 ante el Elche, terminó con un nudo en la garganta. La fiesta se apagó con el susto por Gavi, obligado a abandonar el césped justo antes del descanso tras un fuerte golpe en la pierna derecha.
El andaluz se lesionó en plena acción de presión dentro del área ilicitana, en un duelo con el defensa Víctor Chust. Primero apretó los dientes. Intentó seguir unos minutos, corriendo, ofreciéndose, tratando de no mirar al banquillo. Pero el dolor no cedía. Y las alarmas saltaron de inmediato en la zona técnica azulgrana.
En el minuto 44, el cuerpo dijo basta. Gavi se dejó caer sobre el césped y, sin dudarlo, pidió el cambio. El gesto fue claro, seco, nada de dramatizar: no podía continuar. Hansi Flick reaccionó al instante y mandó entrar a Pedri para ocupar su lugar en el centro del campo, en un cambio que se produjo justo antes de que el árbitro señalara el final de la primera parte.
El centrocampista abandonó el terreno de juego por su propio pie, acompañado por el personal médico del club. No necesitó camilla. Pero su cara lo contaba todo. Gesto torcido, rabia contenida, una mezcla de frustración y tristeza mientras cruzaba la línea de banda. Esa imagen, la de un Gavi impotente, silencioso, dejó helados a los aficionados del Barça.
El vestuario celebraba el marcador, pero la conversación giraba en torno a una sola pregunta: ¿qué tiene Gavi? El club aguarda ahora las pruebas médicas oficiales para conocer el alcance exacto del golpe en la pierna derecha. No hay diagnóstico definitivo todavía, solo prudencia y preocupación.
El resultado fue de escándalo, una victoria por cinco goles que refuerza el arranque liguero del Barça. Sin embargo, la noche terminó con un matiz amargo. La incertidumbre sobre el estado del andaluz eclipsa buena parte de la euforia. En el entorno azulgrana se agarra a una única esperanza: que todo quede en un susto cuando lleguen los informes finales.






