Cole Palmer recupera su mejor versión bajo Xabi Alonso
Cole Palmer vuelve a sonreír. Y en Stamford Bridge lo notan. Xabi Alonso aseguró que el atacante ha dejado atrás los problemas físicos que destrozaron su última temporada y que el objetivo ahora es sencillo y ambicioso a la vez: volver a disfrutar del fútbol.
El internacional inglés solo disputó 26 partidos de Premier League en la última campaña, con 10 goles, muy lejos de las sensaciones de sus dos primeros cursos con el Chelsea. Volvió del pubalgia con movilidad limitada, menos chispa, menos cambio de ritmo, menos influencia. Su fútbol se encogió. Sus números creativos también.
El precio fue alto. Thomas Tuchel lo dejó fuera de la lista de Inglaterra para el Mundial. Palmer, con 24 años, encadenó así su primer verano sin fútbol competitivo desde 2022. Un parón obligado, pero también una oportunidad para resetear cuerpo y cabeza.
“Cole está decidido a disfrutar de su fútbol”, explicó Alonso. “Quiere estar en forma. Quiere sentirse sano. Quiere tener una buena conexión con los jugadores que tiene alrededor”.
El técnico fue más allá. “He dicho que si tenemos a este Cole, si somos capaces de llegar a él y siente ese ‘flow’ en el juego y se conecta bien con los compañeros, estoy seguro de que su nivel es de primera clase, diría que de clase mundial, y que hará una gran temporada”.
Del susto en agosto al bajón colectivo
El calvario de Palmer arrancó en agosto, de forma tan inesperada como inquietante. Estaba en el once titular y fue retirado a última hora antes del 5-1 del Chelsea en el campo del West Ham. A partir de ahí, casi desapareció.
Solo dos apariciones más en Premier League con el primer equipo hasta diciembre. Después enlazó una racha más estable, apenas se perdió dos encuentros de liga, pero sin llegar nunca a su techo. Su influencia se diluyó en un Chelsea errático que acabó décimo, muy lejos de las expectativas.
En marzo, Tuchel llegó a admitir públicamente que Palmer no podía extender del todo la zona de la ingle tras la lesión. Una limitación tan concreta como devastadora para un jugador que vive de los giros cortos, los cambios de dirección y el toque fino entre líneas.
Un aprendizaje a base de dolor
Alonso, sin embargo, ve el lado útil de ese periodo oscuro. Antes del estreno liguero del lunes ante el Fulham en Craven Cottage, fue claro cuando le preguntaron si creía que los problemas físicos de Palmer ya son pasado.
“Sí”, respondió. Sin matices. “Creo que a veces necesitas pasar por un momento difícil con una lesión o lo que sea para aprender de ello”.
El mensaje para su jugador es directo: convertir la fragilidad en experiencia. “Creo que Cole ha pasado por un periodo complicado con la lesión, y ahora está trabajando muy duro en la prevención para no volver a sentir esos síntomas”, añadió el técnico.
Y remató con una idea que en Cobham repiten casi como un mantra desde la pretemporada: “Desde el primer día, ha trabajado muy duro para evitarlo”.
Un nuevo Chelsea y un viejo líder
Mientras Palmer se prepara para recuperar galones, el Chelsea también se reinventa. El derbi del oeste de Londres ante el Fulham servirá de escaparate para varios fichajes veraniegos: Maxence Lacroix, Morgan Rogers y Marco Palestra están disponibles para debutar.
Nuevas caras, nuevo entrenador, mismo escenario de exigencia máxima. En medio de ese rediseño, el papel de Palmer vuelve a ser central. Ya no se trata solo de cuántos goles marque o cuántas asistencias reparta. Se trata de si puede volver a ser el jugador que marca el ritmo, que pide la pelota cuando quema y que convierte una jugada gris en una ocasión clara.
Alonso lo tiene claro. Si el cuerpo responde, el talento hará el resto. La pregunta, a partir del lunes, es otra: ¿está la Premier preparada para ver de nuevo la mejor versión de Cole Palmer?






