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El Bernabéu se ilumina: Mourinho regresa y la Real Sociedad llega

El calendario apenas ha arrancado y el Bernabéu ya tiene noche grande marcada en rojo. Real Madrid y Real Sociedad se citan este miércoles (21:00, 19:00 GMT) en Chamartín en un duelo que enfrenta a uno de los campeones del curso pasado en España con otro gigante obligado a volver a tocar metal. Un equipo que viene de levantar la Copa del Rey, ante un club que no se puede permitir encadenar una tercera temporada en blanco.

Mientras tanto, desde las 16:00 GMT, Al Jazeera Sport calentará el ambiente con toda la previa antes del directo con comentario minuto a minuto.

El regreso de Mourinho y un Madrid bajo presión

Trece años después, José Mourinho vuelve a presentarse ante el público del Bernabéu como técnico del Real Madrid. Su segundo mandato ha arrancado con drama: 2-1 in extremis en el campo del Espanyol, con un gol salvador de Carlos Espi en el minuto 90.

Antes, Jude Bellingham había estrenado el marcador en el debut liguero de los blancos, pero Alex Calatrava empató para los catalanes en Barcelona. El encuentro dejó una lectura clara: Real Madrid aún está en construcción, pero ya vive sin red.

“Creo que merecimos ganar, pero que el Espanyol no mereció perder”, admitió Mourinho, subrayando el trabajo de un rival que llegó más rodado tras no ceder jugadores al Mundial.

El portugués tiró de fondo de armario: además de sus estrellas, puso en escena a fichajes de impacto como Yan Diomande, récord de traspaso, y Marc Cucurella. Aun así, solo el oportunismo de Espi, cazando un balón suelto en el área, evitó el tropiezo.

El contexto no admite relajación. Real Madrid viene de dos temporadas seguidas sin levantar un gran título. No vivía una sequía semejante desde 2006. Y enfrente está un Barcelona que busca el triplete consecutivo en La Liga. El margen de error es mínimo.

Bellingham, Mbappé, Vinicius: la pizarra del nuevo Madrid

Mourinho no ha tardado en mover piezas. Bellingham, tras un primer año brillante y dos posteriores muy por debajo de las expectativas, ha recibido un rol claro: mediapunta con libertad total para aparecer por dentro, llegar al área y mandar. En Cornellà se notó. Antes de su gol, ya había sido el faro del equipo, culminando su actuación con un cabezazo a centro tenso de Arda Guler en una falta lateral.

Arriba, Kylian Mbappé dejó destellos pero no el colmillo habitual. El francés, máximo goleador de La Liga en sus dos temporadas en el club, se coló por la derecha en los primeros minutos, encaró al portero, pero se topó con la parada. No fue su noche más afilada.

Por la izquierda, Vinicius Junior vivió un partido espeso con balón, aunque arrancó una cascada de faltas. Espanyol decidió frenarle a golpes, y lo consiguió a medias: le desconectó del juego, pero encendió un viejo debate.

Vinicius, bajo el foco: Mourinho pide protección

Mourinho, que construyó parte de su leyenda a base de explosiones en la banda, ha cambiado el discurso. Ahora quiere rebajar la temperatura. Quiere un Vinicius más frío, más controlador, menos reactivo ante las provocaciones.

El técnico portugués considera que el brasileño está siendo objetivo preferente de rivales y gradas, pero también cree que el propio jugador tiene margen para gestionar mejor lo que ocurre alrededor.

Hay dos planos, según el entrenador: el de las reacciones a los aficionados y sus insultos —que, salvo que crucen líneas racistas u homófobas, entiende como parte del ambiente— y el de lo que pasa dentro del campo, donde la acumulación de faltas y golpes termina por desquiciar al delantero. Ahí, Mourinho señala directamente a los árbitros, “los jueces”, como los llama, y les reclama responsabilidad para proteger tanto al futbolista como al juego.

La relación entre ambos no nace de cero. El pasado curso, Mourinho fue criticado por cuestionar el comportamiento de Vinicius después de que este denunciara insultos racistas en un duelo de Champions contra Benfica, entonces dirigido por el portugués. Hoy, desde el otro lado, reconoce un trato diferencial hacia el brasileño sobre el césped y una dinámica peligrosa: los rivales ya saben hasta dónde pueden tensar la cuerda, física y verbalmente, antes de ver una amarilla.

La Real, campeona de Copa y con arranque cuesta arriba

Real Sociedad también llega con solo un partido liguero en las piernas. La Liga ha escalonado el inicio para aliviar a los equipos más castigados por el Mundial de verano, pero el estreno txuri-urdin fue amargo: 1-0 en el campo del Real Betis.

Un duelo parejo, cerrado, decidido por un detalle: volea precisa de Rodrigo Riquelme a centro de Cucho Hernández. Betis, quinto el curso pasado, marcó el listón de exigencia. Y la Real se encontró con la realidad: empezar con dos salidas seguidas es un castigo extra para un equipo que el año pasado solo ganó tres de sus 19 partidos ligueros fuera de casa.

Eso sí, llega con el orgullo reciente de haber conquistado la Copa del Rey, título que levantó derrotando al Atlético de Madrid. En un país donde Real Madrid y Barcelona han acaparado todas menos cuatro de las últimas 12 finales de Copa, colarse y ganar no es un matiz, es una declaración de intenciones.

El recuerdo de los últimos duelos

El precedente más reciente en Liga entre ambos en el Bernabéu no admite matices: 4-1 para el Real Madrid. Vinicius Junior convirtió dos penaltis, Gonzalo García y Federico Valverde completaron la goleada. La Real llegó a igualar el encuentro con un penalti transformado por Mikel Oyarzabal en el minuto 21, pero al descanso ya perdía 3-1.

La última victoria de los donostiarras ante los blancos se remonta a mayo de 2023, 2-0 en Anoeta. Aquel día, Takefusa Kubo y Ander Barrenetxea firmaron los tantos, aprovechando la expulsión de Dani Carvajal para inclinar definitivamente el duelo.

En el Bernabéu, el recuerdo más dulce para la Real no es liguero, sino copero. Febrero de 2020, un 4-3 inolvidable en la Copa del Rey. Martin Odegaard abrió la lata ante el club que poseía sus derechos, Alexander Isak firmó un doblete para poner un 0-3 que enmudeció el estadio. Marcelo recortó, Mikel Merino devolvió la renta de tres goles, y el arreón final de Rodrygo y Nacho solo sirvió para añadir drama a un final en el que los vascos acabaron con diez por la roja a Andoni Gorosabel.

En Liga, la última vez que la Real ganó en Chamartín fue en enero de 2019: 0-2, con tantos de Willian José y Rubén Pardo, y otra expulsión local, esta vez de Lucas Vázquez.

Los números globales, eso sí, son contundentes: de los 20 últimos partidos ligueros de la Real en campo del Madrid, solo uno terminó con victoria visitante. En ese tramo, los donostiarras han marcado 19 goles, pero han encajado 54. Dieciséis triunfos blancos, un paisaje muy claro.

Alineaciones, bajas y dudas

Real Madrid llega con la enfermería llena. Eder Militao (muscular), Rodrygo (rodilla), Raúl Asencio (muslo) y Ferland Mendy (cadera) siguen fuera. Endrick (muscular), Thiago Pitarch (rodilla) y Aurelien Tchouameni (muscular) son duda y podrían perderse también la cita.

Bellingham, que acabó el partido ante Espanyol con hielo en el tobillo tras ser sustituido, apunta de nuevo al once. Mourinho necesita su llegada desde segunda línea y su capacidad para agitar el juego.

El once previsto de los blancos dibuja un equipo ofensivo:

  • Courtois;
  • Dumfries, Konaté, Huijsen, Cucurella;
  • Bernardo, Valverde;
  • Guler, Bellingham, Vinicius;
  • Mbappé.

En la Real, el regreso de Álvaro Odriozola al club en el que se formó tendrá que esperar. Una lesión de rodilla de larga duración le deja fuera. Pablo Marín (muscular), Jon Gorrotxategi (muscular) y Gonçalo Guedes (muscular) apuran sus opciones hasta última hora.

Mikel Oyarzabal, campeón del mundo con España y referencia ofensiva del equipo, empezó en el banquillo ante Betis, pero todo apunta a que será titular en el Bernabéu.

La alineación probable de Imanol Alguacil:

  • Remiro;
  • Aramburu, Zubeldia, Martín, Gómez;
  • Herrera, Soler;
  • Kubo, Sucic, Barrenetxea;
  • Oyarzabal.

Datos, porcentajes y una pregunta incómoda

El histórico entre ambos es abrumador: 158 enfrentamientos, 91 victorias para Real Madrid, 27 para Real Sociedad. El resto, empates. Y las máquinas también se mojan. El superordenador de Opta otorga a los de Mourinho un 66 por ciento de opciones de ganar. La Real solo recibe un 15 por ciento. El resto, margen para la sorpresa.

Pero las noches grandes en Chamartín suelen escapar a los porcentajes. Mourinho se presenta de nuevo ante su gente, con un vestuario lleno de estrellas y una obligación: cortar la sequía antes de que se convierta en trauma. Enfrente, una Real que ya sabe lo que es silenciar el Bernabéu y que llega con la legitimidad de un campeón de Copa.

La estadística dice una cosa. La historia reciente, otra. La pregunta, inevitable, flota sobre el césped: ¿será esta la noche en la que el nuevo Madrid de Mourinho marque territorio o la que confirme que la Real ya no viaja a Madrid solo a resistir?