Žilina logra remontada ante Hajduk Split en la UEFA Europa League
Žilina firmó una remontada de enorme peso europeo en el Štadión pod Dubňom, imponiéndose 2-1 a HNK Hajduk Split en la ida de la 1st Qualifying Round de la UEFA Europa League. El 0-1 al descanso obligó al equipo de Pavol Stano a ajustar su 3-4-3, y los cambios de ritmo y de piezas en la segunda parte terminaron por desbordar al 4-2-3-1 de Gonzalo Garcia. Sin datos de posesión ni de remates, el guion se explica sobre todo desde la estructura táctica, la gestión de las sustituciones y la presión contextual de jugar en casa un cruce europeo a 90 minutos.
Primera Parte
En fase inicial, el 3-4-3 de Žilina se organizó con J. Badzgon bajo palos, una línea de tres centrales con T. Paliscak, J. Minarik y A. Narimanidze, y carriles largos para T. Hranica y K. Bari desde la línea de cuatro del medio, completada por el doble pivote X. Adang – M. Kacer. Arriba, el tridente F. Kosa – M. Roginic – P. Ilko buscó fijar por dentro y liberar los costados. Sin embargo, el peso del partido se inclinó pronto hacia Hajduk: su 4-2-3-1, con T. Silic en portería, defensa de cuatro clásica (M. Acapandie, M. Skelin, Alec Van Hoorenbeeck y Šimun Hrgović), doble pivote R. Pukstas – A. Pajaziti y línea de tres creativa (R. Brajkovic, N. Skoko, D. Melnjak) por detrás de M. Sego, encontró superioridad en los pasillos interiores.
Las dos primeras amarillas croatas, a Šimun Hrgović (21’, “Foul”) y a Alec Van Hoorenbeeck (30’, “Foul”), reflejaron un Hajduk agresivo en la presión tras pérdida, cortando transiciones de Žilina antes de que los carrileros pudieran correr. Aun así, el premio llegó justo antes del descanso: en el 45’, Alec Van Hoorenbeeck (HNK Hajduk Split) apareció para el 0-1, asistido por S. Hrgovic, explotando la frontal del área de un bloque eslovaco algo hundido. La intervención de VAR a los 45+3’, con “Goal confirmed” sobre la acción del propio Van Hoorenbeeck, consolidó el golpe psicológico: el 0-1 se certificó con Žilina ya camino del vestuario.
Segunda Parte
La respuesta de Pavol Stano fue inmediata al arrancar la segunda parte. En el 46’, M. Okal (IN) entró por T. Paliscak (OUT), refrescando el carril derecho y dotando de más agresividad la salida por banda. Este ajuste, más la orden de adelantar metros con la línea de tres, empujó a Hajduk hacia su propio campo. El empate llegó en el 52’: M. Roginic (Žilina) firmó el 1-1 tras asistencia de F. Kosa, culminando una secuencia en la que el 3-4-3 se transformó casi en un 3-2-5 en campo rival. El VAR intervino de nuevo en el 54’ con “Goal confirmed” sobre la acción de Marko Roginić, consolidando el giro de inercia del encuentro.
A partir de ahí, el partido se convirtió en un pulso de banquillos. En el 64’, Gonzalo Garcia trató de reequilibrar el mediocampo ofensivo: D. de Almeida (IN) sustituyó a N. Skoko (OUT), buscando más pausa entre líneas. Stano respondió en el 66’ con un doble movimiento: F. Bzdyl (IN) por M. Kacer (OUT) para añadir energía en la sala de máquinas, y M. Fasko (IN) por F. Kosa (OUT) para renovar la punta del tridente. El coste del esfuerzo de Žilina se vio en la amarilla a Xavier Adang (67’, “Persistent fouling”), síntoma de un pivote obligado a corregir a campo abierto tras cada pérdida.
La rotación local continuó en el 72’, con S. Datko (IN) entrando por P. Ilko (OUT), lo que reconfiguró el frente de ataque y dio más movilidad entre líneas. Hajduk, por su parte, rearmó los costados en el 75’ con un doble cambio: A. Sanyang (IN) por S. Hrgovic (OUT) y A. Guram (IN) por R. Brajkovic (OUT), intentando recuperar profundidad y piernas frescas para sostener el 1-1. Sin embargo, el efecto fue limitado: el bloque de Žilina ya se había asentado en campo rival y los centrales croatas empezaron a verse exigidos en cada balón lateral.
En el tramo final, Stano completó la metamorfosis de su mediocampo: en el 82’, A. Florea (IN) reemplazó a X. Adang (OUT), aportando un perfil más vertical. La amarilla posterior al propio Andrei Florea (90+2’, “Foul”) subraya su entrada en un contexto de máxima intensidad y duelos constantes. Antes, en el 84’, Hajduk había agotado una ventana clave: M. Livaja (IN) sustituyó a M. Sego (OUT), buscando un referente más asociativo para retener el balón y aliviar la presión, pero sin cambiar el dibujo base.
Gol Decisivo
La jugada decisiva llegó en el 90’: un desafortunado D. Melnjak (HNK Hajduk Split) convirtió en propia puerta, firmando el 2-1 para Žilina. El hecho de que el gol definitivo sea un autogol habla de la insistencia local: centros, acumulación de hombres en el área y una defensa croata cada vez más sometida a decisiones al límite dentro de su propia zona. Con el marcador ya volcado, la amarilla tardía a Florea no alteró el guion: Žilina cerró el choque con ventaja en la eliminatoria y con la sensación de haber descifrado al 4-2-3-1 rival.
Estadísticas del Partido
Desde el prisma estadístico disponible, el duelo fue extraordinariamente equilibrado en disciplina: Žilina vio 2 tarjetas amarillas (Xavier Adang por “Persistent fouling” y Andrei Florea por “Foul”), mientras que HNK Hajduk Split también recibió 2 (Šimun Hrgovič y Alec Van Hoorenbeeck, ambas por “Foul”). Sin datos de posesión, remates o pases, la lectura numérica se concentra en el marcador: 2-1 para Žilina tras ir 0-1 abajo al descanso. En términos de tendencia, el partido describe a un Hajduk capaz de golpear primero y controlar tramos desde su doble pivote, pero vulnerable cuando el rival acelera por fuera y carga el área con muchos hombres. Žilina, en cambio, muestra una gran capacidad de ajuste en vivo: el uso intensivo del banquillo, la transformación del 3-4-3 hacia estructuras más ofensivas y la constancia en los duelos explican una remontada que, aun sin cifras detalladas, se percibe como fruto de la insistencia táctica más que de la mera fortuna del autogol final.






