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Wrexham logra una victoria contundente y silencia críticas

El ruido alrededor de Phil Parkinson empezaba a subir de volumen. Sin victorias en el Championship, sin mantener la portería a cero en cuatro partidos entre todas las competiciones y con voces externas señalando al banquillo, el viaje a The Den se intuía incómodo. Wrexham lo convirtió en una exhibición.

El 3-0 sobre Millwall, semifinalista del play-off la pasada temporada, no solo entregó el primer triunfo liguero del curso. Redibujó el relato de este arranque de campaña. De “equipo en duda” a “respuesta categórica” en 90 minutos.

Tozer: “La actuación perfecta fuera de casa”

Ben Tozer, excapitán y pieza clave en los dos ascensos consecutivos del club, no dudó en ponerle etiqueta a lo visto en Londres.

“Fue prácticamente la actuación perfecta fuera de casa en un lugar realmente duro para jugar”, dijo en BBC Radio Wales. Perfecta por el marcador. Perfecta por la forma. Perfecta, sobre todo, por el contexto.

Antes de pisar The Den, Wrexham encadenaba cuatro encuentros sin ganar y sin dejar su portería a cero. El exdelantero de Gales Iwan Roberts había llegado a afirmar que Parkinson estaba “probablemente bajo presión por primera vez” desde su llegada en 2021. El foco apuntaba al técnico.

La respuesta llegó con autoridad.

Ajustes clave y un plan que funcionó

Tozer subrayó que Parkinson no solo aguantó el ruido. Actuó.

“Se ha cuestionado a Parkinson por su inicio”, recordó. “Pero él habrá sabido que iba a llegar una respuesta del equipo y realizó los cambios correctos: devolver a [Max] Cleworth y [Josh] Windass para conseguir esa reacción”.

Los retoques en el once dieron solidez atrás y más filo arriba. El resultado: tres goles, portería a cero y un dato que habla por sí solo, como remarcó el propio Tozer: “Tres goles, una portería a cero y ningún disparo a puerta en contra”.

Millwall, empujado por su público, nunca encontró el modo de hincar el diente. La grada local se giró pronto contra los suyos. Wrexham, lejos de sufrir, manejó los tiempos.

Control total en un escenario hostil

La presión inicial del ambiente no descompuso al equipo de Parkinson. Al contrario. El conjunto galés se asentó, golpeó y no soltó el control.

“Controlaron el partido, incluso con tres a cero”, destacó Tozer. Ni con el marcador decidido se desenganchó Wrexham. Los cambios mantuvieron el nivel de agresividad y energía. “Los jugadores que salieron desde el banquillo mantuvieron alta la intensidad y los niveles de energía”, añadió el excapitán.

En un estadio conocido por castigar cualquier duda, Wrexham no ofreció ninguna. Orden defensivo, eficacia en las áreas y un plan ejecutado con disciplina.

Las críticas hacia Parkinson no van a desaparecer de un día para otro. Pero en The Den, el técnico de Wrexham encontró la mejor respuesta posible: un marcador contundente, un rendimiento sólido y la sensación de que, bajo presión, su equipo todavía sabe cómo imponer su ley.