Valencia negocia con Javier Aguirre para el banquillo
El vacío que dejó la salida de Carlos Corberán en el banquillo del Valencia se está llenando a toda velocidad. En silencio, sin focos, pero con decisión. Braulio Vázquez, director deportivo, ha pilotado en los últimos días unas negociaciones discretas con el entorno de Javier Aguirre que ya han entrado en fase decisiva.
Según informa MARCA, ambas partes mantuvieron el viernes una conversación clave para intentar cerrar el acuerdo. No fue un simple contacto más: fue la charla en la que quedó claro que existe voluntad mutua de entenderse. En los círculos de otros entrenadores sondeados por el club ya se asume que el técnico mexicano es quien lidera la carrera para convertirse en nuevo entrenador de los blanquinegros.
El perfil que busca el Valencia
En el despacho de Braulio y en el consejo lo tienen claro: a sus 67 años, Javier Aguirre encaja en el retrato robot que se ha dibujado para este momento crítico de la temporada. Experiencia a raudales, carácter fuerte en el vestuario y un conocimiento profundo de la Liga española. Justo lo que se considera imprescindible para levantar a una plantilla golpeada y con urgencias clasificatorias.
Si se concreta su fichaje, Valencia sería el séptimo club de LaLiga en la carrera del mexicano. Ya dirigió a Osasuna, Atlético de Madrid, Real Zaragoza, Espanyol, Leganés y Mallorca. Un recorrido que le otorga autoridad inmediata en cualquier vestuario del campeonato.
Aguirre se encuentra libre tras cerrar su etapa con la selección de México después del Mundial de 2026. Sin club, sin ataduras y con margen para adaptarse rápido al ritmo de trabajo que exige Mestalla.
Contrato corto, objetivos claros
El dinero no se perfila como el gran obstáculo. Las diferencias económicas, si las hay, no se consideran insalvables y no deberían frenar un acuerdo rápido. El punto clave pasa por la duración del contrato y las metas deportivas.
Aguirre pretende firmar hasta final de la presente temporada, con una opción de ampliar un año más. Esa prolongación no será automática: quedaría supeditada al cumplimiento de una serie de objetivos pactados, con uno por encima del resto, casi obsesivo en el club a estas alturas de curso: asegurar la permanencia del Valencia en Primera División.
La idea es sencilla: impacto inmediato, salvación como prioridad absoluta y, si el plan funciona, continuidad con un proyecto algo más estable a partir del próximo verano.
Valverde se cae, Sánchez aguanta el timón
El movimiento hacia Aguirre se acelera tras el “no” del objetivo inicial. Ernesto Valverde, el gran deseado para el banquillo, ha rechazado la propuesta y ha decidido prolongar su año sabático. Ese portazo ha obligado al club a cambiar de vía, pero no de ambición.
Sin anuncio oficial a la vista de manera inminente, la entidad no quiere precipitarse. Óscar Sánchez seguirá al mando del equipo de forma interina y se sentará en el banquillo este fin de semana en la visita a la Real Sociedad. Será él quien dirija al grupo en un partido que llega en pleno ruido de nombres y negociaciones.
El Valencia, eso sí, ya tiene marcada en rojo la próxima ventana del calendario: el parón de tres semanas por los compromisos internacionales. Ese tramo se ve como una oportunidad de oro para que el futuro entrenador —si nada se tuerce, Aguirre— pueda montar una especie de mini pretemporada en Paterna, ajustar piezas, imponer normas y empezar a moldear el equipo a su imagen.
Porque el tiempo aprieta, la clasificación no perdona y Mestalla espera respuestas. La siguiente decisión en los despachos puede marcar no solo la temporada, sino el rumbo inmediato del club. ¿Será Javier Aguirre el hombre que cambie el guion?






