United y el mercado: entre decisiones y urgencias
El reloj de cierre del mercado aprieta y en Old Trafford no terminan de decidir si pisan el freno o el acelerador. El centro del campo, sobre el papel, ya está “rehecho” tras la llegada de Carlos Baleba por 70 millones procedente de Brighton. Pero el nombre de Louis Page sigue rondando los despachos.
Page sigue jugando… y Leicester no quiere soltarlo
Leicester visita esta noche a Plymouth Argyle, a las 19.45, y Page vuelve a estar en el escaparate. Fue titular en el 0-0 ante MK Dons el fin de semana pasado y el club está decidido a retenerlo. United lo sabe, pero no descarta esperar y atacar la operación cuando el contexto sea menos hostil.
Mientras tanto, la prioridad deportiva apunta a la banda izquierda de la defensa, donde la dependencia de Luke Shaw, ya camino de su 13ª temporada y en último año de contrato, se ha vuelto insostenible.
Dan Gore se marcha y la academia se mueve
El efecto dominó en la cantera ya ha comenzado. Dan Gore, centrocampista de 21 años, jugará cedido en Luton esta temporada con una obligación de compra condicionada. No será el único producto de la academia en movimiento.
La lista de jóvenes que han salido o están en la rampa es larga y reveladora: Toby Collyer, Habeeb Ogunneye, Louis Jackson, Jacob Devaney, el propio Gore, Jayce Fitzgerald o Ethan Wheatley han sido cedidos o traspasados tras aquel amistoso del filial en Altrincham. Aquella noche fue, en realidad, una especie de “lista de descartes suave” de Michael Carrick.
Zirkzee, entre la grada y un futuro incierto
En el caso de Joshua Zirkzee, la postura del club es fría pero clara: si se queda, no pasa nada. En el cuerpo técnico lo ven útil como jugador de rotación, buen profesional y bien valorado en el vestuario.
El precedente interno es conocido: hace tres veranos, United estaba dispuesto a vender a Scott McTominay y Harry Maguire. Rechazó una oferta de West Ham por McTominay, aceptó 30 millones por Maguire… y el acuerdo se vino abajo por el desfase salarial. Ambos terminaron firmando una gran temporada 2023/24 y, entre los dos, sostuvieron el puesto de Erik ten Hag con aquella remontada de octubre de 2023 ante Brentford.
Pensar en un impacto similar de Zirkzee hoy suena utópico. Solo ha sido titular una vez con Carrick y ha visto los dos partidos de esta temporada desde el banquillo, sin minutos. Para colmo, una de sus posibles salidas se ha cerrado: Juventus va a llevarse a Nick Woltemade desde Newcastle, mientras Fiorentina mira a Beto. Un destino menos para el neerlandés, y el riesgo evidente de que United acabe reteniendo a un delantero que no era la primera opción para liderar el ataque.
Afición inquieta y un lateral izquierdo que no llega
La hinchada mira alrededor y no le gusta lo que ve. Chelsea sigue sacando oro de cada venta, Arsenal se ha reforzado con Bruno Guimarães, Liverpool ha cerrado a Bradley Barcola desde PSG y hasta Spurs ha gastado más.
En Old Trafford, la necesidad es nítida: un lateral zurdo que compita con Shaw. El nombre de Alejandro Balde ha estado sobre la mesa, pero las estrategias internas no han ido alineadas. El interés en Jorge Salinas, de Racing Santander, fue rebajado desde dentro del club, mientras que en Carrington se sondeó también la situación de Ian Maatsen en Aston Villa.
Uno que no entra en los planes es Harry Amass. El lateral de 19 años, con solo un año de contrato, se quedó fuera del 4-1 del Sub-21 ante Leicester el lunes y tiene varios pretendientes. Burnley, de Championship, negocia un traspaso definitivo antes del cierre a las 23.00. United, ante el riesgo de perderlo gratis más adelante, ha optado por hacer caja.
El caso Chido Obi: de gran esperanza a salida cantada
La caída de Chido Obi es uno de los relatos más duros de este mercado. Su ausencia de la lista de Europa League en la fase eliminatoria el curso pasado ya encendió alarmas, sobre todo porque señalaba también las dificultades de Rasmus Hojlund y Zirkzee, fichados por un total de 108,5 millones. En aquel momento, el nigeriano era considerado una de las grandes joyas de la casa.
Hoy, muchos dentro y fuera del club lo ven prácticamente acabado en United. Tiene 18 años, pero viene de un año perdido. Su última aparición con el primer equipo fue en mayo de 2025. Su lenguaje corporal en el Sub-21 decepcionó, su impacto fuera del área fue irregular y Carrick apenas le dio bola en pretemporada, pese a ser un técnico que apuesta por la cantera.
Su descenso al amistoso del Sub-21 en Altrincham fue un aviso claro. La misma noche en la que tantos compañeros del filial empezaron a hacer las maletas, él quedó señalado. Y ahora su salida se percibe como cuestión de tiempo.
Amad, entre el cartel y la competencia interna
El futuro de Amad tampoco está del todo despejado. Aston Villa apareció de forma inesperada en escena, pero el interés se apagó tan rápido como surgió. El equipo de Unai Emery ya tiene su frente de ataque cerrado y United no está especialmente ansioso por vender.
Sin embargo, hay un matiz que puede cambiarlo todo: en el club se habla de colocar a Shea Lacey por delante de Amad en la rotación. Con Bryan Mbeumo asentado como primera opción en banda, la lógica económica entra en juego. Si llega una oferta por un jugador al que no se le ve acumulando muchos minutos, se estudiará. El problema es el de siempre: el precio. United sigue valorando a Amad muy alto.
Una defensa a examen antes de la gran reforma
En la planta noble ya han tomado una decisión estructural: la defensa está a prueba esta temporada. El plan pasa por una remodelación profunda el próximo año, con hasta tres fichajes atrás, en un espejo de lo que se ha hecho este verano con el centro del campo.
El lateral izquierdo puede tener un refuerzo de última hora antes de las 23.00, pero la zaga nunca fue considerada prioridad absoluta en esta ventana. Solo se preguntó por Lewis Hall en Newcastle cuando quedó claro que Marcus Rashford no iba a ser vendido.
Los centrales Harry Maguire, Matthijs de Ligt y Lisandro Martínez tienen nueve meses para justificar su sitio en el proyecto. Leny Yoro, de 20 años, y Ayden Heaven, de 19, son apuestas de futuro, mientras que los laterales derechos Diogo Dalot y Noussair Mazraoui compiten, en realidad, por su continuidad a medio plazo. Ambos terminan contrato en 2028, con opción de un año extra. De cara al verano de 2027, el club contempla poner a uno de los dos en el mercado para liberar margen y abordar un lateral diestro de nivel superior.
El rompecabezas Hall y el error de llegar tarde
El gran culebrón del día es Lewis Hall. El deseo de Carrick por el lateral de Newcastle viene de todo el verano. El problema es que United se ha movido tarde y mal en esa posición. Durante semanas dudó si reforzar la banda izquierda con un extremo o con un lateral. Solo cuando se asumió que Rashford no saldría, a finales de julio, se decidió ir a por un lateral y se priorizó a Hall.
Newcastle, sin embargo, no está por la labor. No ha vendido un jugador a United desde Andy Cole en enero de 1995 y, tras ingresar más de 200 millones por Bruno Guimarães, Sandro Tonali y Anthony Gordon, no tiene necesidad de vender. Se habla de que una oferta en torno a 75 millones podría hacerles pensar, pero desde dentro se percibe como un escenario poco probable.
Myles Lewis-Skelly también estuvo en el radar, pero por encima de los 50 millones y con un enjambre de intermediarios intentando colocarse en la operación, United decidió apartarse.
Si hoy se mueve algo en el lateral izquierdo, no se espera un bombazo. Más bien un perfil tipo Patrick Dorgu: fichaje guiado por datos, joven —como lo era Dorgu con 20 años cuando llegó desde un Lecce en apuros en Serie A— y con margen de crecimiento. Un movimiento de ese corte permitiría, llegado el caso, liberar a Shaw el próximo año y lanzarse entonces a por un lateral zurdo de élite.
Un ataque en suspenso y un mercado que puede explotar a última hora
Oficialmente, United ha repetido todo el verano que un delantero no era prioridad. De hecho, también se minimizó el interés por Baleba antes de acabar pagando 70 millones por él. Nadie en el club se atreve a descartar del todo que, a última hora, aparezca un atacante por la puerta de Carrington.
Mientras tanto, el nombre de un joven talento ofensivo de Bournemouth se mantiene en la rumorología. Arsenal ha sido vinculado a él durante todo el verano pese a su lesión, igual que otros clubes europeos, y ahora se habla de una posible batalla con Liverpool y United. Bournemouth lo valora cerca de los 100 millones. Una cifra que, por ahora, solo alimenta titulares.
Entre operaciones frustradas —Aurelien Tchouameni, Lewis Hall, Manu Koné, Ederson, Balde— y decisiones pospuestas, el mercado de United vuelve a caminar por la cuerda floja. El club quiere rearmar su defensa en 2025, resolver el rompecabezas del lateral izquierdo y decidir qué hacer con Zirkzee, Amad y una camada de canteranos que ya no tiene sitio.
La pregunta es sencilla y brutal: ¿le queda a United margen, dinero y decisión para evitar que otro verano irregular se convierta en una losa para toda la temporada?






