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Tottenham se une a la lucha por Ndiaye: competencia con Manchester City y Arsenal

Tottenham Hotspur se ha metido de lleno en otra operación de alto calibre. El club del norte de Londres ha registrado su interés en Ndiaye, estrella del Everton, y se suma así a una carrera que ya vigilaban de cerca Manchester City y Arsenal.

El movimiento llega en un verano frenético para los Spurs. Bajo el mando de Roberto De Zerbi, el club ya ha superado los 300 millones de libras en fichajes para remodelar la plantilla. Han llegado Omar Marmoush y Savio desde Manchester City, pero el técnico italiano no se conforma. Quiere un extremo más. Uno de primer nivel.

Durante días, el nombre más fuerte fue Cody Gakpo. Sin embargo, el foco se ha desplazado hacia el internacional senegalés, convertido en uno de los talentos más llamativos de Goodison Park, según informó Foot Mercato. El perfil de Ndiaye encaja con la idea ofensiva de De Zerbi: vertical, desequilibrante, con impacto inmediato en el último tercio.

De Zerbi aprieta: “Podemos hacer un jugador más”

El propio entrenador no ha escondido que el mercado de Tottenham aún no ha terminado. El viernes, al hablar de la planificación, dejó claro que todavía falta una pieza:

“No esperaba una ventana de traspasos como la que hemos hecho. Creo que podemos hacer un jugador más en una posición específica. Ayer fuimos a cenar con los propietarios, Johan [Lange, director deportivo] y Vinai [Venkatesham, director ejecutivo] y hablamos de esto. Todos estamos en la misma página y con una conexión muy buena”.

Ese mensaje público es una señal directa: pese al gasto récord, Tottenham sigue listo para invertir si aparece el jugador adecuado. Y Ndiaye encaja en ese molde.

Del casi Arabia a la élite de la Premier

El verano del senegalés ha sido un vaivén. Durante semanas, todo apuntaba a un traspaso millonario a la Saudi Pro League. Informes desde Inglaterra apuntaban a que su fichaje por Al-Hilal estaba prácticamente cerrado, hasta que el propio jugador dio un giro radical y frenó la operación.

Quiso seguir en la Premier League. Esa decisión cambió el tablero. Los grandes del campeonato se activaron. Manchester City lo ve como una posible respuesta a las salidas que han reducido la profundidad de su ataque y lo mantiene en la lista de opciones para reforzar las bandas. Arsenal observa el escenario. Y ahora aparece Tottenham, dispuesto a irrumpir con fuerza.

La consecuencia es clara: el mercado de Ndiaye se ha convertido en una batalla entre tres gigantes del campeonato por uno de los extremos más cotizados del momento.

Everton se blinda: 80 millones o nada

En Goodison Park, sin embargo, no cunde el pánico. Todo lo contrario. Everton se siente en una posición de fuerza. El club no tiene intención de regalar a su jugador franquicia y ha fijado un precio que marca territorio: 80 millones de libras.

La cifra actúa como filtro. Solo los clubes realmente decididos podrán acercarse. Ndiaye tiene contrato en Merseyside hasta el verano de 2029, lo que elimina cualquier urgencia por vender. El jugador rechazó recientemente una oferta de renovación, detalle que añade tensión al futuro a medio plazo, pero no cambia el presente: Everton controla la situación.

Preguntado por el interés en su estrella, David Moyes fue tajante el viernes:

“No tenemos ninguna prisa por vender a nuestros mejores jugadores, eso seguro. Por lo que yo sé, no tenemos nada de qué preocuparnos, no hemos tenido contacto de ningún club. Alguien me dijo que habíamos tenido contacto con Al-Hilal durante el verano, no tuvimos nada de ellos”.

Un mensaje directo al mercado: si alguien quiere a Ndiaye, tendrá que llamar a la puerta con algo muy serio.

Una decisión que puede mover el tablero de la Premier

Con Tottenham buscando ese último fichaje ofensivo, Manchester City pendiente de completar su ataque y Arsenal atento a cualquier oportunidad, el futuro de Ndiaye se ha convertido en una de las grandes historias del tramo final de la ventana.

Everton aguanta. El jugador ya ha demostrado que no le tiembla el pulso para cambiar de rumbo a última hora. Los grandes esperan el momento para lanzar su ofensiva.

La pregunta es clara: ¿quién se atreverá primero a poner sobre la mesa esos 80 millones?