Tottenham acelera con acuerdo por Savinho y más fichajes
Tottenham ha pisado el acelerador en el mercado y ya tiene un acuerdo para fichar al extremo Savinho procedente de Manchester City por 75 millones de libras, más 10 millones en posibles variables. No se detiene ahí: el club londinense también tiene en el punto de mira a su compañero de equipo, Omar Marmoush.
Con la llegada de Savinho, el gasto veraniego de los Spurs superará los 300 millones de libras. Una cifra descomunal que se explica con dos golpes previos: primero, el fichaje de Mateus Fernandes por 85 millones, y después el aterrizaje de Sandro Tonali desde Newcastle por 100 millones, rompiendo dos veces el récord de traspaso del club en la misma ventana.
De Zerbi pisa el freno del entusiasmo
Ante la euforia que rodea al posible fichaje de Savinho, Roberto De Zerbi se mantuvo fiel a su estilo. Directo, pero prudente.
«No es correcto hablar de jugadores hasta que son oficiales», respondió cuando le preguntaron por el internacional brasileño.
Solo entonces abrió un poco la puerta: «Solo puedo decir que estoy muy contento. Todavía no hemos terminado en el mercado de fichajes. Es una parte importante».
El técnico italiano no se dejó deslumbrar por los nombres ni por las cifras: «Hasta ahora hemos tenido un gran verano de fichajes. Grandes jugadores y grandes personalidades. Pero no ganas los partidos con jugadores de nombre. Tenemos que merecer ganar los partidos».
Mientras el club dispara su inversión, De Zerbi insiste en el trabajo silencioso. «Estamos trabajando muy bien con Johan Lange, con Vinai [Venkatesham] y con Nick [Beucher], con toda la directiva», subrayó, dejando claro que el proyecto va más allá de un simple gasto masivo.
Tres meses que parecen diez
De Zerbi llegó en marzo, con el equipo mirando de reojo al abismo. Lo sacó del peligro en la última jornada de la temporada pasada. Desde entonces, la sensación de intensidad no ha bajado.
«Siento como si hubiera estado aquí diez años, pero solo son tres meses», confesó. «Tres meses muy intensos. No podemos olvidar lo que pasó la temporada pasada. Es una gran lección para nosotros. Estamos construyendo un gran proyecto».
El italiano habla de proyecto, no de parche. Y lo concreta en dos retos que considera fundamentales para este verano.
El alma del equipo, antes que las estrellas
De Zerbi lo dejó claro: el verdadero desafío no está solo en el mercado.
«Ahora el gran reto —los dos primeros objetivos, que tenemos muy claros— es encontrar el alma del equipo», explicó. Esa es su primera obsesión.
La segunda va directamente al campo de entrenamiento: «El segundo objetivo es mejorar en nuestra organización de fútbol, con balón y sin balón».
Nada de discursos vacíos. El técnico lo reduce a una idea que repetirá durante toda la temporada: «Nuestro estilo tiene que ser la clave de nuestra temporada. Quiero encontrar esas dos características lo antes posible».
Tottenham gasta como un gigante y persigue talento a golpe de chequera. De Zerbi, mientras tanto, insiste en algo más difícil de comprar: identidad. La pregunta es cuánto tardará en encajar todas esas piezas para que el proyecto deje de ser solo ambicioso sobre el papel y empiece a imponer respeto en el césped.






