La temporada en 20 disparos: el ojo de David Price
La temporada en 20 disparos: el ojo de David Price en un año inolvidable
David Price ha vivido el curso pegado al equipo, desde aquella tarde veraniega en Old Trafford hasta el éxtasis de mayo con el trofeo de la Premier League en Selhurst Park. Kilómetros, estadios, charcos de luz y humo rojo. Ahora, con el balón detenido por el parón de postemporada, el fotógrafo del club abre su archivo y elige sus 20 imágenes favoritas. No son solo fotos: son pequeñas ventanas a una campaña que lo cambió todo.
20. Hola, Hincapié
El primer disparo no es sobre el césped, sino entre focos y cables. Piero Hincapié, en pleno rodaje de su vídeo de presentación, sostiene la bandera del club con una luz dura que recorta su silueta. No hay artificio, solo un plano íntimo que capta el instante en que un fichaje deja de ser un rumor y se convierte en realidad.
19. Gabi se escapa
En una fracción de segundo, Gabriel Martinelli rompe el partido y la foto. Dos defensores de Kairat Almaty se quedan atrás, apenas sombras borrosas, mientras él acelera con potencia y zancada larga. Imagen limpia, fondo sencillo, mensaje directo: velocidad, fuerza y una fuga que resume su fútbol.
18. El filo competitivo
Declan Rice y Bukayo Saka, aparentemente en un juego inocente antes del entrenamiento. No hay balón en disputa oficial, pero la mirada lo dice todo. Se pican, se exigen, convierten un pasatiempo en un duelo. La cámara atrapa ese cambio de gesto, ese instante en el que la risa se mezcla con la ambición.
17. Día de desfile
Una marea roja. No hay huecos, no hay respiro. Cada centímetro del encuadre está ocupado por aficionados, banderas, brazos en alto. El humo rojo tiñe el aire y le da a la escena un tono casi irreal. David Price ha cubierto desfiles antes, pero este tenía algo distinto: la sensación de estar fotografiando un sueño que la ciudad llevaba años esperando.
16. Que todo salga bien
El nuevo dorsal 10 del equipo saluda a la grada de Arsenal. Plano limpio, gesto sencillo, miles de historias detrás. Conseguir esa toma no fue fácil: tres cámaras peleando por el mismo ángulo, cuerpos cruzados, segundos contados. Al final, un disparo nítido, el brazo en alto y el vínculo directo con los aficionados.
15. La máscara
La celebración ya era esperada desde agosto. Viktor, máscara en mano, gesto inconfundible. La dificultad no está en saber que llegará, sino en congelarla con claridad entre defensas abatidos, compañeros abrazándose y banderines agitados. Cuando el encuadre sale limpio, la icónica celebración se convierte en póster.
14. Cuadro perfecto
Una calle cualquiera se transforma en escenario. Un cartel precioso, una ventana que enmarca a dos aficionados justo en el momento en que ven acercarse los autobuses del desfile. Sus caras lo dicen todo: sorpresa, alegría, incredulidad. No hay estadio, no hay césped, pero el fútbol vibra igual en ese cristal.
13. Bajo los focos
Noche europea ante Bayer Leverkusen. David rescata de su oficina un viejo filtro de estrellas y decide arriesgar. El truco: colocarse lo bastante cerca del jugador y alinear los focos justo detrás. El resultado, un retrato de Declan Rice con el rostro recortado por haces de luz que parecen coronarlo. La tecnología es mínima; el efecto, puro teatro.
12. Lo que significa
El tramo final de temporada aprieta el corazón y las piernas. Cada gol vale oro. En el London Stadium, tras un tanto clave de Leandro Trossard, él y Cristhian estallan en una celebración que desborda el encuadre. Brazos tensos, gritos, venas hinchadas. La foto no es ordenada, es emoción cruda. Y por eso funciona.
11. El brillo del capitán
Una rendija de luz, nada más. Martin Ødegaard se coloca para lanzar una falta y, por azar, se planta justo en una fina franja iluminada. El resto del campo cae en sombra, pero su número brilla como si alguien lo hubiera encendido. No hay tiempo para preparar nada: un par de disparos y la suerte hace el resto.
10. Frialdad entre el oro
En pleno caos de celebración por el título en Selhurst Park, Eberechi Eze se toma un segundo para respirar. No posa, simplemente existe. Apoya la mirada en la distancia, gesto sereno, mientras detrás el trofeo de la Premier League desata gritos y abrazos. El contraste es poderoso: el ruido de fondo y un futbolista que parece flotar por encima de todo.
9. Frío en la costa
Bournemouth, enero de 2026. Noche helada, aliento visible, manos hundidas en los guantes. David rompe su norma y pasa la imagen a blanco y negro. La decisión tiene sentido: las sombras se endurecen, el viento casi se siente al mirar la foto. El color habría distraído; la escala de grises subraya el frío y la dureza del invierno inglés.
8. En el marcador
Mikel Arteta vuelve a ser protagonista en Bournemouth, esta vez con el luminoso de fondo. Ya había aparecido en el resumen de 2025 con aquel salto desatado, pero aquí el foco está en la conexión con la grada. Mikel celebra mirando a los aficionados de Arsenal, el marcador detrás como testigo mudo de la remontada emocional del equipo.
7. Saltar más alto
Entre un bosque de cuerpos, emerge “el pequeño” Gabi. El área está llena, brazos y espaldas se cruzan, pero la cabeza de Gabriel se eleva limpia para rematar. La foto condensa el caos del área y, al mismo tiempo, lo ordena: en medio del desorden, un salto decidido que se impone por pura determinación.
6. Puñalada al Chelsea
Uno de los disparos del año. Kai Havertz celebra un gol crucial ante Chelsea con el rostro desencajado por la emoción. Pero hay un detalle que convierte la imagen en algo más: el vapor que se eleva de sus hombros, atrapado por los focos del estadio. El cuerpo aún ardiendo por el esfuerzo, la noche fría y el contraste perfecto entre luz y sudor.
5. Polvo de oro
Mientras Stuart sigue el recorrido del trofeo, David busca otra historia. La encuentra en el dorado del parche de la Premier League que luce Myles. Lo muestra con orgullo, casi como un niño enseñando un tesoro recién descubierto. Lejos del tumulto, ese pequeño rectángulo dorado resume años de trabajo.
4. Sabor a victoria
Gabriel y William Saliba abandonan el césped del London Stadium con el gesto de quien sabe que ha ganado algo más que tres puntos. Son dos gigantes, hombro con hombro, celebrando una victoria importantísima ante West Ham. La foto los recoge a medio camino entre la batalla y el vestuario, aún con la adrenalina en la mirada.
3. Emociones de NLD
Derbi del norte de Londres. Tensión, ruido, historia. En una sola imagen, cuatro reacciones distintas: Eberechi se tapa una sonrisa enorme, Zubi encoge los hombros como si nada le sorprendiera, Piero y Declan están a punto de desatarse en un grito. Es una escena coral, casi cinematográfica, que condensa la alegría y el desahogo de una tarde redonda.
2. Un instante detenido
Una composición sencilla, casi minimalista, pero cargada de significado. En el fondo, el reloj del Highbury Clock End, símbolo de otra época. En primer plano, el presente del club congelado en un gesto. La foto funciona como un puente: un recordatorio de que cada minuto de esta temporada se apoya en décadas de historia.
1. La imagen que lo resume todo
En la cima del ránking, David Price elige una foto que no necesita grandes artificios ni fuegos de artificio. Es “un momento en el tiempo” en el que se cruzan pasado, presente y futuro del club. Un encuadre limpio, una referencia clara a la identidad histórica y, sobre todo, la sensación de que este año no fue uno más.
Porque algunas temporadas se recuerdan por los títulos. Esta, además, quedará grabada en 20 disparos que cuentan, a su manera, cómo se ve el fútbol cuando se está pegado al corazón del campeón.






