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Manchester City acelera por Bouaddi mientras el mercado se enciende

Manchester City está a un paso de dar otro golpe en el mercado. El club del Etihad confía en cerrar este verano el fichaje de Ayyoub Bouaddi desde Lille, en una operación que podría rondar los 85 millones de libras y un contrato de cinco años para el internacional marroquí.

La negociación avanza mientras el campeón inglés remodela su centro del campo. En paralelo, Lille escucha ofertas, pero no se rinde. Su técnico, Davide Ancelotti, lo dejó claro tras el amistoso 1-1 ante Everton en el Hill Dickinson Stadium, en el que Bouaddi disputó la segunda parte.

“Bouaddi es un jugador muy bueno. Está disponible y jugó 45 minutos, solo porque tengo que gestionar sus minutos. La semana que viene empieza la temporada y lo considero disponible para mí”, explicó.

Y ahí llegó el matiz clave: “Por supuesto, hay negociaciones. Hay interés de muchos clubes. Es un jugador realmente, realmente bueno y espero que se vaya a quedar con nosotros”.

Ancelotti no se quedó corto al describirle: “¿Qué le hace tan especial? Tiene una personalidad enorme. Es increíblemente inteligente dentro y fuera del campo, muy maduro. Tiene 18 años pero parece que tiene 32 cuando está en el césped. Técnicamente es muy completo. También es físico, muy fuerte en los duelos. Va a ser uno de los mejores centrocampistas de Europa en los próximos diez años”.

Con ese perfil, no extraña que City apriete. Enzo Maresca, preguntado por la posibilidad de incorporar a Bouaddi antes del cierre de la ventana, dejó entrever la urgencia por reforzarse: “Sigue siendo jugador de Lille. Pero cualquier nuevo fichaje, cualquier nuevo jugador, cuanto antes llegue, mejor. Vamos a empezar la Premier League en una semana. Si empiezan a trabajar con nosotros lo antes posible, es mejor para que entiendan la manera en la que necesitamos jugar”.

El reloj corre. Y en Manchester lo saben.

United cambia de plan y mira más abajo en el escaparate

Al otro lado de la ciudad, Manchester United afronta el tramo final del mercado con un enfoque distinto. Tras dos operaciones potentes, el club de Old Trafford podría girar ahora hacia objetivos más baratos y de menor perfil para completar su plantilla.

Bajo la batuta de Michael Carrick, United busca un centrocampista más y un lateral izquierdo. El centro del campo ya ha recibido dos inyecciones importantes: Andrey Santos llegó desde Chelsea por 50 millones de libras y, poco después, el club activó la cláusula de rescisión de 35 millones de libras de Youri Tielemans para sacarlo de Aston Villa. Dos movimientos que tapan una preocupación evidente para Carrick.

La marcha de Casemiro, tras expirar su contrato, dejó un hueco tanto futbolístico como simbólico. El brasileño, ex de Real Madrid, ya ha emprendido una nueva etapa en Inter Miami, propiedad de David Beckham, con carta de libertad.

La sensación en Carrick es de satisfacción, pero no de conformismo. “Creo que hemos hecho muy buenos negocios y tenemos jugadores realmente de primerísimo nivel. Estamos encantados con eso. Siempre queremos mejorar. Queremos más, necesitamos más, seguimos buscando cómo podemos hacerlo. Eso nunca se detiene”, advirtió el técnico.

Bruno Fernandes, deseo de Galatasaray y muro de United

Mientras United afina su planificación, otro frente se abre alrededor de su capitán. Galatasaray prepara un movimiento ambicioso por Bruno Fernandes, decidido a responder al verano agresivo de Fenerbahce y Besiktas con un golpe de efecto propio.

Según las informaciones, el club turco estaría diseñando un paquete económico muy atractivo para el mediapunta de 31 años. Pero en Old Trafford la puerta está cerrada con llave. United insiste en que su capitán es intocable.

La postura tiene lógica: Fernandes viene de firmar una campaña de récord de asistencias en la Premier League, clave para devolver al equipo a la Champions League. Aun entrando en el último año de su contrato, el club mantiene una opción unilateral de ampliarlo un año más y no contempla su salida a las puertas de la nueva temporada.

Galatasaray sueña. United responde con un “no” rotundo.

Juventus se lanza a por Vicario y cambia de portería objetivo

En Italia, Juventus también mueve ficha. El club de Turín ha iniciado contactos con Tottenham Hotspur para hacerse con Guglielmo Vicario. El guardameta italiano, de 29 años, ya vio desde la grada el amistoso de los londinenses ante Hoffenheim el pasado fin de semana, mientras espera resolver su futuro lejos del norte de la capital inglesa.

Vicario siempre ha mostrado su deseo de regresar a casa. Todo indica que ese regreso está cerca. Según Fabrizio Romano, Juventus negocia directamente con Tottenham un préstamo con opción de compra para convertir el acuerdo en permanente el próximo verano.

El giro llega después de que la entidad bianconera rompiera las negociaciones por Emi Martínez. La operación se vino abajo por la distancia entre las pretensiones económicas de los clubes, justo cuando Aston Villa alcanzaba un acuerdo para incorporar al guardameta de Parma, Zion Suzuki. El encaje cambió, y la diana se movió hacia Vicario.

Arteta y la carrera contra el tiempo

El mercado no da tregua y la sensación es común: casi todos quieren hacer algo más antes del cierre. Mikel Arteta lo reconoció al ser cuestionado por la falta de defensores en el banquillo durante su último compromiso.

“Sabemos que hay ciertas áreas en las que, por las lesiones, somos más débiles y necesitamos reforzarnos”, admitió. “Estamos intentando hacerlo, llevamos semanas tratando de hacerlo, así que solo si surge la oportunidad adecuada y el club puede hacerlo, lo haremos”.

La frase resume el clima general: urgencia, pero también selectividad. Nadie quiere equivocarse en el último giro del verano.

Una recta final de mercado sin red

Entre el posible desembarco de Bouaddi en el Etihad, el blindaje de Bruno Fernandes en Old Trafford, el regreso de Vicario a Italia y la búsqueda de refuerzos de técnicos como Carrick y Arteta, el cierre de ventana se dibuja frenético.

Los despachos arden, los entrenadores piden caras nuevas y los jugadores esperan la llamada que cambie su carrera. La cuestión ya no es si habrá grandes movimientos, sino quién se atreverá a dar el último golpe cuando el reloj marque el final del mercado.