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Sucesores de Salah: ¿Quién ocupará el trono africano en la Premier?

Hace seis años, Liverpool se presentaba al inicio de la nueva temporada de Premier League como campeón vigente, impulsado por dos superestrellas africanas: Mohamed Salah y Sadio Mané. Entre ambos devolvieron el título a Anfield tras tres décadas de espera.

Mané se marchó en 2022. Ahora también se ha cerrado el reinado del “Rey Egipcio”: Salah ha puesto rumbo a Trabzonspor, en Turquía. Se va dejando un legado que asusta.

Nueve temporadas de Premier League con la camiseta del Liverpool, 308 partidos, 191 goles, 93 asistencias. A los 34 años, abandona Merseyside como el cuarto máximo goleador en la historia de la competición. Un listón casi inalcanzable.

¿Quién se atreve a ocupar ese trono simbólico para África en la liga más seguida del planeta?

Semenyo, la apuesta más fuerte

El principal candidato tiene nombre y una historia de resistencia: Antoine Semenyo. Su ascenso ha sido todo menos cómodo.

De adolescente, Arsenal, Tottenham y Crystal Palace le cerraron la puerta. Su debut en Premier League no llegó hasta febrero de 2023. Tres años después, Manchester City decidió que su energía, potencia y olfato goleador merecían un cheque de 65 millones de libras.

Convencido de su fe cristiana, Semenyo llega al gigante celeste con una expectativa clara: City y Ghana sueñan con que sus números empiecen a acercarse, aunque sea de lejos, a los de Salah.

Con 26 años, viene de su mejor curso liguero en cuanto a goles: 17 tantos. Una cifra notable, aunque aún muy por detrás del cañón de su compañero Erling Haaland y del delantero del Brentford Igor Thiago. Si mantiene esta curva ascendente que parece no tener techo, esta temporada puede ser el año en que su nombre deje de ser promesa y se convierta en referencia mundial.

Marmoush, el único heredero egipcio

Si tiene que haber un nuevo “Rey Egipcio”, el único heredero posible hoy es Omar Marmoush. El problema es que este “Faraón” ha vivido a la sombra del vikingo mayor: Haaland.

Desde su llegada desde Frankfurt, el delantero de 27 años solo ha sido titular en 22 partidos de Premier en temporada y media. En la 2025-26 apenas marcó tres goles en liga. Muy poco para quien carga con el peso simbólico de una nación que ya vio coronarse a Salah.

Su pretemporada, sin embargo, ha encendido una pequeña chispa. Doble gol ante Atlético de Madrid en su primer amistoso, justo a tiempo para impresionar al nuevo técnico de Manchester City, Enzo Maresca. La ironía es que su gran oportunidad podría no llegar en el Etihad Stadium: Tottenham mantiene conversaciones para ficharlo.

Si se consuma el traspaso, Marmoush pasaría de actor secundario a posible protagonista. Una prueba definitiva para saber si el trono egipcio se queda en familia.

Mbeumo y Sarr, potencia africana en la élite

Bryan Mbeumo ya no necesita presentación. El camerunés se ha consolidado como uno de los mejores atacantes de la Premier. En su última temporada con Brentford firmó 27 participaciones de gol entre tantos y asistencias antes de que Manchester United desembolsara 65 millones de libras por él.

Su primer curso en Old Trafford fue más discreto: 14 intervenciones de gol. Aun así, el final de temporada cambió el tono. Tras regresar de la Copa Africana de Naciones 2025, Mbeumo encadenó buenas actuaciones en un United que empezó a recuperar parte de su vieja arrogancia competitiva bajo el mando de Michael Carrick.

Esta vez no hubo Mundial para él. Un verano sin esa carga puede ser justo lo que necesita para arrancar a toda velocidad desde la primera jornada.

Ismaïla Sarr podría unirse a Mbeumo en Manchester. Los rumores que lo vinculan con United no sorprenden a nadie. El senegalés llega pletórico: igualó el mítico registro de Roger Milla con cuatro goles en un mismo Mundial, una marca que pesa en la memoria africana.

A sus 28 años, también firmó una campaña sensacional con Crystal Palace: 21 goles en todas las competiciones, el mejor registro de su carrera, coronado con el título de la Uefa Conference League para las Eagles. Si da el salto a un gigante, su candidatura al trono simbólico de Salah ganará muchos enteros.

Kudus, Ndiaye y Wissa: talento a la espera de explosión

Mientras Sarr brillaba en el Mundial, Mohammed Kudus miraba desde la distancia. Una lesión de isquiotibiales, de larga duración, le dejó fuera de la convocatoria de Ghana. Con 26 años, su prioridad es dejar atrás definitivamente los problemas físicos y hacerse con un sitio fijo en el Tottenham de Roberto De Zerbi.

Talento le sobra. Regate, imaginación, capacidad para inventar en espacios reducidos. Lo que le ha faltado es continuidad. Si esta temporada logra encadenar partidos al máximo nivel, puede convertirse en una de las historias del año.

En Everton, Iliman Ndiaye es quizá el candidato con más capacidad para arrancar un “wow” de la grada. Solo Jeremy Doku completó más regates que él en la Premier el curso pasado. El apodo que le han puesto los aficionados de los Toffees lo dice todo: “Skilliman”.

Tras disputar su segundo Mundial, el senegalés se ha ganado pretendientes de peso. Al-Hilal ha mostrado interés desde Arabia Saudí, mientras que Manchester United y Arsenal también han sido relacionados con él. La gran incógnita es evidente: ¿le daría un salto a un equipo de Champions el escenario perfecto para transformar sus regates en títulos?

En Newcastle United, Yoane Wissa vivió un año partido en dos. Una lesión de rodilla le dejó sin la primera mitad de la temporada y sin la Copa Africana de Naciones. Aun así, se rehízo en el Mundial con tres goles para la República Democrática del Congo. En un club que busca reconstruirse, el delantero apunta a pieza clave en el nuevo proyecto.

¿Y si el nuevo rey fuera defensa?

La sucesión de Salah no tiene por qué escribirse solo en clave ofensiva. Brentford acaba de firmar a Benjamin Fredrick con un contrato de cuatro años y ascenso directo al primer equipo.

Se trata de una rareza: un fichaje directo desde Nigeria a la Premier League. El central de 21 años venía de una cesión exitosa en Bélgica y estaba llamado a ser titular con la selección nigeriana en la Copa Africana de Naciones, hasta que una lesión de rodilla en la víspera del torneo le frenó en seco.

Su entrenador, Keith Andrews, habla de “mucho potencial”. Si lo convierte en realidad, Fredrick puede abrir una nueva ruta para los talentos africanos defensivos, históricamente menos mediáticos que las estrellas de ataque.

Yohanna, Traore y Yirenkyi: la nueva ola desconocida

Cuando Salah aterrizó en la Premier con el fichaje por Chelsea desde Basel en 2014, muy pocos sabían quién era. La historia se repite ahora con otro extremo africano: Zadok Yohanna.

Brighton pagó 21,5 millones de libras por el nigeriano en junio. Zurdo, rápido, partiendo desde la derecha, su perfil recuerda inevitablemente al del propio Salah. La comparación es tan tentadora como injusta, pero el molde está ahí.

En el otro costado del campo aparece Bazoumana Traore, nuevo fichaje de 43 millones de libras para Newcastle. El marfileño ya ha empezado a ganarse elogios por sus actuaciones en pretemporada. Si mantiene ese nivel cuando ruede el balón de verdad, puede convertirse en uno de los nombres del año.

Más atrás, en la sala de máquinas, emerge Caleb Yirenkyi. Coventry City rompió su récord de gasto con 23 millones de libras por el centrocampista de 20 años. Su irrupción llegó en el Mundial, con actuaciones de mucho nivel para Ghana y un gol decisivo en el tramo final ante Panamá. Un mediocentro que mezcla personalidad y calidad en un club que quiere dar un salto competitivo.

Bouaddi y Osimhen, los nombres que aún pueden cambiar el mapa

La sensación de que el relevo de Salah quizá todavía no ha llegado del todo se refuerza con dos nombres que aún no han terminado de moverse.

El primero es Ayyoub Bouaddi. Con apenas 18 años, el marroquí dejó una impresión de madurez sorprendente en el debut de la selección de Marruecos en el Mundial ante Brasil. Centrocampista elegante, seguro, con una calma impropia de su edad. Manchester City negocia con Lille su fichaje. Si se concreta, la Premier podría ganar a otro líder africano para la próxima década.

El segundo es un viejo conocido de los mercados de rumores: Victor Osimhen. A sus 27 años, el delantero nigeriano lleva años sonando para un desembarco en Inglaterra. Viene de marcar 29 goles en todas las competiciones, con un perfil ya plenamente consolidado a nivel internacional.

Con Salah mudándose a Turquía, el escenario se presta a un movimiento simbólico: Osimhen cambiando Galatasaray por la Premier League. Un traspaso así no solo agitaría la competición; también ofrecería a millones de aficionados africanos una nueva figura central a la que mirar cada fin de semana.

La era de Salah en la Premier ha terminado. La pregunta ya no es si habrá sucesor, sino quién se atreverá a cargar con ese peso. Y cuánto tardará en demostrar que el trono africano en Inglaterra nunca permanece vacío por mucho tiempo.