Sávio se une al Tottenham: un fichaje de 85 millones
El plan llevaba un año en marcha. Tottenham Hotspur marcó el nombre de Sávio en rojo el verano pasado y no lo soltó hasta cerrar un acuerdo con Manchester City que puede alcanzar las 85 millones de libras. Una apuesta enorme, casi un manifiesto, en plena construcción del proyecto de Roberto De Zerbi.
El brasileño, que llega tras un paso discreto por el City, no ocultó su alivio al ver el fichaje por fin cerrado. «Ha llevado su tiempo, pero estoy muy feliz de estar aquí», confesó. «Es una oportunidad maravillosa en un club brillante, con uno de los mejores entrenadores del mundo. En cuanto hablé con el entrenador supe que tenía que venir. Me dijo que quiere ayudarme a llegar al nivel más alto, y creo que podemos hacerlo juntos, como equipo».
Un objetivo de largo recorrido
En los despachos de Tottenham, nadie se sorprendió al verle posar con la camiseta. Llevaban demasiado tiempo detrás de él como para que pareciera un movimiento improvisado.
El director deportivo, Johan Lange, lo dejó claro: «Sávio es alguien que llevábamos tiempo siguiendo y estoy encantado de que ahora sea jugador del Tottenham Hotspur. Ya ha demostrado su calidad al máximo nivel, y creemos que su capacidad, su estilo y su mentalidad encajarán muy bien en la plantilla que estamos construyendo aquí. Sé que ilusionará a nuestros aficionados cada vez que toque el balón y estoy deseando ver su desarrollo bajo la dirección de Roberto».
No es una incorporación cualquiera. Es el fichaje que refuerza una zona del campo que quedó al desnudo en el debut liguero ante Brentford, cuando el joven canterano de 19 años Mikey Moore tuvo que arrancar como extremo derecho en la Premier League.
Ahora, esa responsabilidad tendrá un socio de peso.
La mirada de De Zerbi
Roberto De Zerbi, que no ha escondido en público que su equipo todavía está en fase de ensamblaje, gana un arma que encaja de lleno con su idea ofensiva.
«Sávio es un jugador que aporta energía, imaginación y calidad en las bandas», analizó el técnico. «Tiene el valor para encarar defensas y la capacidad de cambiar un partido con su creatividad. Estamos muy contentos de tenerlo con nosotros, y estoy deseando trabajar con él, ayudarle a seguir creciendo y verle traer su personalidad al equipo».
La palabra clave es personalidad. De Zerbi la exige, y el club la ha buscado en un futbolista que, pese a su juventud, ya conoce la presión de un gran vestuario.
De Troyes al gran escaparate
El recorrido de Sávio en Manchester City fue corto y contenido: 53 apariciones, 2 goles y 12 asistencias desde su llegada procedente de Troyes en 2024. Números modestos para el escaparate que supone el vigente campeón inglés, pero suficientes para que Tottenham viera un margen de crecimiento enorme.
En el norte de Londres no compran solo lo que ya es. Compran lo que puede llegar a ser.
El contexto también ayuda: la plantilla necesitaba desequilibrio en los costados y profundidad de banquillo. La Premier League no perdona carencias en las bandas, y el estreno ante Brentford lo dejó en evidencia.
Un verano de gasto récord… y salidas sonadas
El fichaje de Sávio empuja el gasto veraniego del Tottenham por encima de las 300 millones de libras. Una cifra que dibuja un club decidido a acelerar el proyecto, no a sobrevivir temporada a temporada.
Sandro Tonali, Mateus Fernandes, Jan Paul van Hecke y las llegadas a coste cero de Marcos Senesi, Andy Robertson y Martin Dúbravka completan un mercado agresivo, de volumen y de jerarquía. Un giro fuerte de timón.
Las entradas, eso sí, han ido acompañadas de salidas pesadas. Cristian Romero, Djed Spence y Luka Vuskovic han dejado dinero importante en caja y han abierto hueco en el vestuario para una nueva columna vertebral.
La sensación es clara: Tottenham se está reescribiendo a sí mismo.
Un ataque con otra cara
En lo deportivo, la llegada de Sávio cambia el paisaje ofensivo. Donde antes había obligación para un canterano de 19 años, ahora hay competencia. Donde antes faltaban colmillo y desborde, aparece un extremo al que su propio entrenador define como capaz de «cambiar un partido».
La presión, inevitablemente, será alta. El precio lo impone. La Premier lo acentúa. Pero el mensaje que lanza el club es igual de contundente: Tottenham no quiere esperar a ser un equipo grande, quiere comportarse ya como uno.
Ahora la pregunta es otra: ¿podrá Sávio ser el hombre que encienda definitivamente la era De Zerbi en el norte de Londres?





