tribunadegol full logo

Romelu Lukaku deja Napoli por Fenerbahce: nuevo proyecto en Turquía

El ciclo de Romelu Lukaku en el Stadio Diego Armando Maradona se cierra con un traspaso que habla tanto de pasado como de futuro. Napoli lo vende por unos 6 millones de euros más variables por objetivos y, con esa decisión, reordena por completo su jerarquía ofensiva.

El club italiano ya había preparado el terreno. A comienzos del verano aseguró el relevo a largo plazo: Rasmus Hojlund llegó desde Manchester United en un acuerdo de 44 millones de euros (38 millones de libras). Esa operación marcó el rumbo. A partir de ahí, la salida definitiva de Lukaku dejó de ser una posibilidad y se convirtió en una necesidad deportiva y económica.

Napoli mira al futuro, Lukaku busca aire

Pese al nombre y al peso de su trayectoria en Europa, el precio del belga refleja la voluntad del Napoli de aligerar masa salarial y apostar con decisión por un perfil más joven como Hojlund. La edad, el historial reciente de lesiones y un salario elevado inclinaron la balanza.

Lukaku venía arrastrando problemas físicos y su relación con el club se había tensado. El punto de fricción llegó la pasada primavera, cuando realizó sin permiso una estancia de entrenamiento en Bélgica. Aquella decisión provocó advertencias de medidas disciplinarias por parte del director deportivo Giovanni Manna y abrió definitivamente la puerta a una salida rápida hacia Turquía.

Fenerbahce se arma: Lukaku como pieza central

En Estambul, el escenario es muy distinto. El traspaso coloca a Lukaku en el centro de un ambicioso proyecto de reconstrucción en Fenerbahce, decidido a recuperar el trono doméstico a base de nombres de peso.

El belga se suma a una lista de incorporaciones que cambia el rostro del vestuario: el defensor Nathan Ake, procedente de Manchester City; Mason Greenwood, llegado desde Marseille; y el delantero Vedat Muriqi, que aterriza después de firmar 23 goles en LaLiga con Real Mallorca. Sobre el papel, es un bloque diseñado para mandar en Turquía desde el primer día.

Para Lukaku, el cambio de aires supone algo más simple y a la vez crucial: una hoja en blanco. La última temporada con Napoli quedó marcada por las lesiones, que lo limitaron a solo siete partidos con el club. Sin embargo, lejos de desaparecer del mapa, reapareció con fuerza en el escenario internacional.

Con Bélgica disputó los seis encuentros del último Mundial y firmó tres goles, liderando el ataque hasta los cuartos de final. Esa versión, más cercana al Lukaku dominante de otros años, convenció a Fenerbahce de que todavía queda mucho delantero por exprimir.

El adiós a Conte y el final de una alianza dorada

El traspaso llega, además, tras la salida de Antonio Conte, el entrenador que mejor ha sabido explotar las virtudes del punta a lo largo de su carrera. Se cruzaron en Chelsea, se consagraron juntos en Inter y volvieron a encontrarse en Napoli.

Su última etapa compartida en el sur de Italia fue corta pero contundente: título de Serie A 2024-25 y 14 goles ligueros de Lukaku como referencia ofensiva. Después de levantar el Scudetto, ambos se marchan, cada uno por su lado, dejando una sensación de ciclo completado.

La alianza entre Conte y Lukaku se forjó en San Siro. En Inter, el técnico italiano llevó al delantero a su pico más devastador: 34 y 30 goles en temporadas consecutivas, una final de Europa League y el título de Serie A 2020-21 que rompió la hegemonía de Juventus. Aquella explosión goleadora impulsó el regreso del belga a Chelsea por 97,5 millones de libras, uno de los traspasos más sonados de la década.

Una carrera en ruta constante… con nueva parada en Turquía

El movimiento hacia Fenerbahce añade otra estación a una trayectoria que ha pasado por varios gigantes europeos, con picos altísimos y etapas irregulares. Su segunda etapa en Chelsea duró apenas una temporada antes de encadenar cesiones: primero a Inter, con presencia en la final de la Champions League 2022-23, y después a Roma.

Ese recorrido desembocó en el traspaso definitivo a Napoli en 2024. Ahora, un año después, el mapa vuelve a cambiar. Estambul se convierte en el nuevo centro de operaciones de un delantero que, pese a las dudas recientes, sigue atrayendo proyectos que aspiran a ganar ya.

Fenerbahce apuesta fuerte. Napoli se entrega a la era Hojlund. Y Lukaku, una vez más, se encuentra ante la misma pregunta que ha marcado buena parte de su carrera: será este, por fin, el lugar donde su talento y la estabilidad caminen por la misma línea.