Roma acelera: el impacto de Gasperini y el desafío de Malen
La Roma ha arrancado la temporada con un tono distinto, casi desafiante. En el banquillo, Gian Piero Gasperini no ha tardado en imponer su ley. El técnico, fotografiado en el Stadio Marcantonio Bentegodi de Verona el 24 de mayo de 2026, gesticulando y dirigiendo cada movimiento de sus jugadores, simboliza bien lo que está ocurriendo: una Roma más agresiva, más estructurada y, sobre todo, claramente suya.
El poder de Gasperini dentro del club
Lorenzo Bettoni y Wayne Girard analizan cómo el entrenador ha ganado peso dentro de la entidad a una velocidad poco habitual en Trigoria. Hablan de influencia, de autoridad y de una sensación clara: Gasperini manda mucho, quizá más que cualquiera de sus predecesores recientes, incluido José Mourinho.
No se trata solo de táctica. Se percibe en las decisiones deportivas, en la forma en que el equipo se alinea con su idea de juego y en cómo el club parece girar alrededor de su proyecto. Esa concentración de poder abre un debate inevitable: ¿hasta dónde puede llevar a la Roma esta versión tan marcada por la mano del técnico?
La respuesta, por ahora, se ve en el campo. La Roma compite con una identidad reconocible, presiona alto, ataca con muchos hombres y muestra una convicción que engancha a la grada. El mensaje es claro: el equipo ha asumido que el margen de error es mínimo y que la ambición debe ser máxima.
Malen, Gasperini y un récord casi intocable
En ese contexto aparece Donyell Malen, el delantero llamado a encarnar la cara más letal de este nuevo proyecto. Bettoni y Girard ponen el foco en él y en la relación clave con Gasperini: un técnico que históricamente ha potenciado a sus atacantes y un ariete con condiciones para explotar en un entorno ofensivo.
La pregunta es tan simple como enorme: ¿puede Malen acercarse al récord de 36 goles en Serie A que firmó Gonzalo Higuaín? El número impresiona. Marca la frontera entre una gran temporada y una campaña directamente histórica.
Gasperini, con su fútbol de ritmo alto y muchas ocasiones generadas, podría ser el aliado perfecto para disparar las cifras del neerlandés. Si la Roma mantiene la producción ofensiva y Malen se mantiene sano y en racha, el techo se eleva de forma vertiginosa.
¿Candidato al título y goleador de récord?
La temporada apenas ha empezado, y ahí entra la parte fría del análisis de Bettoni y Girard: ¿es realista pensar en un asalto al récord y, al mismo tiempo, en una Roma candidata seria al Scudetto? Son dos metas enormes, que exigen continuidad, profundidad de plantilla y una resistencia mental que el club no siempre ha mostrado en los últimos años.
La sensación, sin embargo, es que algo ha cambiado. Gasperini ha impuesto un rumbo, la Roma responde y Malen se perfila como el gran beneficiado de esta revolución táctica. Si el técnico mantiene su influencia y el delantero encuentra el punto exacto de confianza, el club giallorosso podría pasar de la ilusión a la amenaza real.
La Serie A está avisada: con un entrenador que domina el escenario y un atacante con licencia para soñar, la Roma se ha colocado en una posición incómoda para sus rivales. Ahora falta la única prueba que de verdad cuenta: sostener este nivel cuando el calendario apriete y los objetivos dejen de ser una hipótesis para convertirse en una obligación.






