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El relevo de Carvajal: Fortea o Jiménez en Real Madrid

El sábado, el Santiago Bernabéu no solo despedirá a un capitán. Despedirá a un símbolo. El duelo de LaLiga ante Athletic Club marcará el último partido de Dani Carvajal con la camiseta blanca y abrirá una herida deportiva y emocional en el vestuario de Real Madrid.

Se marcha un lateral, pero sobre todo se marcha un peso pesado: experiencia, gen ganador, jerarquía. Un futbolista que entendía el escudo y los tiempos de los partidos. Ese vacío no se rellena con una simple operación de mercado.

La derecha es de Trent… y falta escudero

El plan inmediato está claro: Trent Alexander-Arnold seguirá siendo el lateral derecho titular. El inglés se ha ganado el puesto y el club lo ve como referencia para el futuro. Pero una temporada del Real Madrid no se sostiene con un solo nombre en una banda tan exigida.

Ahí aparece el problema. En los despachos gustan perfiles contrastados como Pedro Porro (Tottenham) o Diogo Dalot (Manchester United). Sin embargo, las operaciones se consideran prácticamente imposibles por coste, situación contractual y la firmeza de sus clubes.

Cuando el mercado se cierra, se abre Valdebebas. Y ahí entra en juego La Fábrica.

Fortea, el heredero señalado

Jesús Fortea no es un canterano más. En Valdebebas se le mira desde hace años con un cartel muy concreto: sucesor natural de Carvajal.

Real Madrid rompió el pacto de no agresión con Atlético de Madrid para sacarlo de su academia cuando apenas tenía 15 años. Un movimiento poco habitual que ya explicaba la fe del club en ese lateral bajito (1,75 m), agresivo en ataque y con una personalidad que no encaja con la palabra “temor”.

Su ascenso, sin embargo, no fue una línea recta. Se quedó más tiempo del esperado en Real Madrid C, sin dar el salto inmediato a Castilla. Cuando por fin llegó al filial, le costó hacerse con el puesto. Dudas, competencia, minutos que no terminaban de llegar.

Pero no se cayó. Se ganó hueco a base de insistencia y terminó siendo pieza clave del Juvenil A que conquistó la UEFA Youth League. Ahí sí se vio al Fortea que imaginaban en los despachos: rápido, técnico, profundo, siempre dispuesto a pisar campo rival.

Su fútbol es claramente ofensivo. Sube, rompe, se ofrece. Todavía necesita pulir la faceta defensiva, ajustar tiempos, medir mejor las espaldas. En el club lo saben, pero también tienen claro que es una apuesta fuerte de futuro: contrato hasta 2029 y la sensación de que, si se le abre la puerta, puede quedarse muchos años.

Jiménez, el capitán silencioso

En el otro lado del espejo aparece David Jiménez. Menos foco mediático, menos ruido, pero mucho respeto interno. En Valdebebas le definen como “jugador de equipo total” y “líder silencioso”. No hace falta que grite para mandar.

Llegó a La Fábrica en 2013 desde Móstoles URJC, con Álvaro Arbeloa como ídolo. Su trayectoria ha sido la del canterano clásico: escalón a escalón, sin saltos espectaculares, hasta acabar con el brazalete de capitán en Castilla.

Su premio al trabajo llegó el 17 de diciembre, con el debut en el primer equipo en Copa del Rey ante Talavera, bajo las órdenes de Xabi Alonso. Desde entonces ha sumado tres partidos más, incluido un once inicial contra Valencia. Cada minuto, un examen; cada partido, una confirmación de que no desentona.

Jiménez no es de fuegos artificiales. No suele aparecer en los resúmenes, pero tampoco en los errores groseros. Sobrio, fiable, tácticamente ordenado. Un perfil que recuerda, inevitablemente, a Nacho Fernández: ese tipo de jugador que rara vez abre un telediario, pero que los entrenadores consideran imprescindible.

Fortea o Jiménez: dos caminos, una misma banda

La decisión que se avecina no es menor. Real Madrid puede mirar hacia dentro y entregar el relevo de Carvajal a uno de estos dos productos de su cantera. Dos estilos, dos edades, dos momentos de madurez.

Fortea representa la apuesta atrevida: talento joven, techo alto, margen enorme de crecimiento, pero también riesgo en la élite inmediata. Jiménez encarna la solución estable: menos brillo, más seguridad, un jugador que ya ha olido el primer equipo y que se mueve con naturalidad en el fútbol profesional.

La otra opción es romper la baraja y acudir al mercado si surge una oportunidad inesperada. Pero hoy, en los pasillos de Valdebebas, el debate está claro: ¿es el momento de que la banda derecha vuelva a hablar con acento de La Fábrica?

La despedida de Carvajal cerrará una era. La elección entre Fortea y Jiménez puede abrir la siguiente. Y en un club que ha vivido sus grandes ciclos apoyado en canteranos valientes, la respuesta quizá esté más cerca de lo que parece: a un entrenamiento de distancia.