Reijnders deja el City y se une a Al-Qadsiah: Milan el gran ganador
Tijjani Reijnders cambia Manchester por la Península Arábiga y deja tras de sí una operación que reordena las cuentas de media Europa. El centrocampista neerlandés ha abandonado oficialmente Manchester City para firmar por Al-Qadsiah a cambio de 61 millones de euros, según informa Football Italia. Un solo año en Inglaterra, un nuevo contrato millonario y un negocio redondo… pero no para quien muchos imaginaban.
El jugador ha rubricado un acuerdo de cinco temporadas en Oriente Medio, con un salario total que, de acuerdo con las mismas informaciones, superará los 100 millones de euros durante ese periodo. El club saudí anunció la llegada a lo grande, con un vídeo de presentación en X en el que Reijnders se presentó con una frase que no pasó desapercibida: “I’m a Dutch artist; I’m a Qadsiah man”. Declaración de intenciones y mensaje directo a su nueva afición.
En Inglaterra deja 50 partidos oficiales con la camiseta del City, repartidos entre todas las competiciones, y dos copas nacionales en su palmarés. Un paso fugaz, intenso, pero que se cierra con una venta que, sobre el papel, deja a los de Manchester con un ligero beneficio respecto a los 55 millones de euros que pagaron por él hace solo un año.
La realidad contable es otra. El gran triunfador económico de esta cadena de traspasos se llama Milan.
La cláusula que cambió la operación
Cuando el club rossonero vendió a Reijnders al City el pasado verano, no solo se aseguró un buen fijo. Blindó el acuerdo con hasta 14 millones de euros en bonus ligados al rendimiento: objetivos de élite, desde títulos europeos hasta premios individuales de máximo nivel. Pero en los despachos de Milanello fueron un paso más allá.
Previendo una posible salida rápida de la Premier League, la dirección deportiva incluyó una cláusula clave: si Manchester City vendía a Reijnders dentro del primer año, estaría obligado a abonar el paquete completo de esos 14 millones, se cumplieran o no los objetivos deportivos previstos. Sin matices. Venta temprana, pago íntegro.
La prisa del City por cerrar el acuerdo con Al-Qadsiah ha activado precisamente ese mecanismo. El club inglés, deseoso de completar la operación cuanto antes, se ha atado legalmente a transferir esos millones extra a Milan, que ve cómo la cifra total ingresada por el neerlandés se dispara hasta rozar los 70 millones de euros.
Las cifras dibujan un golpe maestro en el mercado: según las informaciones procedentes de Italia, Milan había pagado alrededor de 13 millones de euros a AZ Alkmaar por Reijnders en el verano de 2023. Un año después, la plusvalía se sitúa en torno a los 56 millones. Fútbol moderno, sí, pero también una lección de ingeniería contractual.
Nuevo eje en Al-Qadsiah y reto continental
Mientras los balances se actualizan en Manchester y Milán, en Arabia Saudí miran al césped. Reijnders aterriza para convertirse en una pieza central del proyecto de Al-Qadsiah, donde se reencontrará con otro nombre conocido del fútbol europeo: Mateo Retegui. Al mando, un técnico con peso específico en los banquillos: Brendan Rodgers.
El club se prepara para su primera participación en la AFC Champions League Elite, un escaparate que gana brillo con la llegada del neerlandés. Un futbolista de recorrido, criterio y gol que, si se adapta rápido, puede alterar jerarquías en la región.
Su debut podría llegar de inmediato. El calendario le ofrece una primera cita de alto voltaje: el viernes, ante Al-Ittihad, en la segunda jornada de la Saudi Pro League. Nuevo país, nuevo clima, nueva presión.
Reijnders ya ha elegido escenario. Ahora falta saber si su “arte holandés” también dominará bajo los focos del fútbol saudí.





