Rangers insiste en fichar a Windass: tercer intento por el goleador de Wrexham
Rangers vuelve a la carga por un viejo conocido. Según talkSPORT, el club de Glasgow ha formalizado su interés en Josh Windass, delantero de Wrexham, de cara al próximo mercado de verano. No es un intento cualquiera: es la tercera vez que los escoceses tratan de recuperarlo.
Entre 2016 y 2018, Windass disputó 73 partidos con Rangers. Entonces dejó destellos, pero no llegó a consolidarse como la referencia absoluta que muchos imaginaban. Años después, el contexto es muy distinto: ahora llega como estrella contrastada y recién coronado Jugador de la Temporada en Wrexham.
Rohl, el viejo aliado que ahora aprieta
Detrás del nuevo intento está Danny Rohl. El técnico de Rangers conoce de memoria al atacante: lo dirigió en Sheffield Wednesday, etapa en la que Windass firmó 50 goles bajo sus órdenes. Esa sociedad funcionó, y Rohl quiere repetirla en Ibrox para liderar la reconstrucción ofensiva del equipo.
Rangers viene de una temporada amarga, terminando terceros en la Scottish Premiership por detrás de Celtic y Hearts. El club asume que necesita un giro de timón arriba. Windass es una pieza central en ese plan, no un simple complemento.
La presión del banquillo es clara: Rohl empuja, el club ya ha dado el paso formal y la operación está en la mesa. Pero el jugador, por ahora, no se mueve.
Windass, atado hasta 2028 y fiel al proyecto de Wrexham
Mientras en Escocia se intensifica el ruido, en el Racecourse Ground el discurso es otro. Windass ha dejado claro en público que se siente parte del proyecto de Wrexham, respaldado por su propiedad mediática y con una hoja de ruta ambiciosa.
Este mismo mes, hablando sobre su futuro a largo plazo, el delantero recordó su compromiso: firmó un contrato de tres años el pasado verano y se mostró satisfecho con su rendimiento, apuntando a “ir un paso más allá” la próxima campaña. No hay señales de rebeldía ni guiños calculados hacia Glasgow. Al contrario, su mensaje refuerza la idea de continuidad.
Y Wrexham se agarra a eso. El club ya rechazó una oferta formal de Rangers en enero, en pleno curso, y mantiene una postura firme: no piensa desprenderse de su gran activo a la ligera.
Temporada histórica y poder de negociación
Los números le dan la razón a Wrexham. Windass viene de una campaña histórica a nivel individual: 16 goles en Championship, la mejor marca de la historia del club en la categoría, más cinco asistencias en 41 partidos de liga. Producción, liderazgo y constancia.
Con un contrato vigente hasta 2028, los galeses tienen toda la fuerza en la negociación. No hay urgencia por vender, no hay cláusula que abarate la operación y, según el especialista en mercado Ben Jacobs, las conversaciones formales entre clubes aún no han arrancado de manera oficial. De momento, son interés, contactos y presión mediática. Nada más.
Ese margen le permite a Wrexham marcar el ritmo. Si alguien quiere a su goleador, tendrá que pagar acorde a su valor deportivo y a su peso en el vestuario.
Rangers se mueve en dos frentes
La remodelación ofensiva de Rangers no se limita a Windass. El club trabaja también en un fichaje avanzado: Lawrence Shankland, delantero de Hearts, está muy cerca según las mismas informaciones. La idea es clara: rodear a Rohl de gol inmediato y experiencia en el fútbol escocés.
Mientras tanto, la persecución de Windass no se enfría. Tres intentos en varios años hablan de una obsesión deportiva. Esta vez, con un entrenador que ya sabe cómo exprimir su mejor versión, la apuesta parece más firme que nunca.
En el otro lado, la propiedad de Wrexham se prepara para un salto más. El objetivo es armar una plantilla capaz de reducir aún más la distancia con los puestos de play-off de Championship la próxima temporada. Perder a su máximo goleador por una oferta a la baja no encaja en ese plan.
El tablero está claro: un club histórico que necesita un líder ofensivo, un proyecto en crecimiento que no quiere soltar a su estrella y un jugador en el centro del huracán, atado por contrato y respaldado por sus números. La pregunta ya no es solo cuánto está dispuesto a pagar Rangers, sino hasta qué punto Wrexham está dispuesto a escuchar.






