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Polémica en Anfield: El futuro de Mo Salah en el Liverpool

En Anfield, la polémica no se apaga. Ni siquiera a las puertas de un partido que puede sellar el billete a la próxima Champions League.

El veterano delantero, autor de 257 goles en 441 partidos con los Reds, ha dinamitado las últimas semanas de la temporada con un mensaje público tan claro como incómodo: exigió en redes sociales un cambio de rumbo táctico en el juego del Liverpool. No fue un estallido aislado. Llegó después de haberse quedado fuera de la convocatoria ante Inter a comienzos de campaña, tras admitir que su relación con Arne Slot estaba completamente rota.

Desde entonces, el banquillo vive en ebullición. En la previa del duelo decisivo del domingo ante Brentford, Slot esquivó una y otra vez la misma pregunta: ¿tendrá el atacante su último baile con la camiseta del Liverpool? El técnico no se mueve un centímetro del discurso. El foco, repite, está en Europa.

“Yo nunca digo nada sobre la alineación. No creo que sea tan importante lo que yo sienta al respecto. Lo importante es que nos clasifiquemos para la Champions League el domingo y que prepare a Mo y a todo el equipo de la mejor manera posible para el partido”, subrayó el neerlandés en la rueda de prensa previa.

Slot todavía tiene clavada la derrota ante Aston Villa. Aquella caída dejó escapar una oportunidad de oro para cerrar la clasificación matemática. “Estaba muy decepcionado tras la derrota contra Villa porque una victoria nos habría dado la clasificación para la Champions que no conseguimos. Ahora queda un partido, que es vital para nosotros como club. Los dos queremos lo mejor para el club, los dos queremos que el club tenga éxito y ese es el objetivo principal”, insistió.

Un vestuario en tensión y una idea de juego en disputa

El mensaje del delantero no se perdió en el ruido habitual de las redes. Al contrario: varios jugadores del Liverpool interactuaron con la publicación, amplificando la sensación de fisura interna y obligando al entrenador a defender tanto su autoridad como su proyecto futbolístico.

La brecha no es sólo emocional, también táctica. El atacante reclama un giro en el estilo. Slot, en cambio, habla de evolución y de identidad. “Estás haciendo muchas suposiciones. Primero dices que él quiere jugar de una manera y luego dices que no es mi estilo”, respondió cuando le preguntaron directamente por el contenido del post.

El técnico se agarró a un argumento contundente: los éxitos recientes. “Creo que Mo estaba realmente feliz con el estilo que jugamos el año pasado porque nos llevó a ganar la liga. El fútbol ha cambiado, el fútbol ha evolucionado, pero los dos queremos lo mejor para Liverpool y eso es competir por trofeos, algo que no hemos hecho esta temporada y que sí hicimos la pasada”, recordó.

Slot no se esconde al hablar de la necesidad de un giro futbolístico. “Tengo que encontrar la manera de hacer evolucionar a este equipo ahora y, definitivamente, en verano y en la próxima temporada para volver a tener éxito y jugar un tipo de fútbol que me guste. Y si a mí me gusta, a los aficionados también les gustará, porque no me ha gustado mucho la forma en que hemos jugado esta temporada”, admitió con franqueza.

Y dejó caer una frase que pesa como un titular sobre el futuro del ídolo: “Intentamos evolucionar al equipo de manera que podamos competir pero también jugar el estilo de fútbol que los aficionados, yo y, ojalá, Mo —si está en otro sitio en ese momento— también disfrutemos”.

Redes encendidas, Slot imperturbable

La otra pregunta incómoda giró alrededor del vestuario. No sólo habló el delantero; otros jugadores dejaron su rastro digital al darle “me gusta” a la publicación. ¿Síntoma de una división más profunda? Slot, al menos de puertas afuera, no lo compra.

“Las redes sociales llegaron cuando yo ya era un poco mayor, así que, como la gente sabe, no estoy realmente metido en eso. No sé exactamente qué significa darle ‘like’ a una publicación”, ironizó. Su termómetro, aseguró, está en el césped, no en la pantalla. “Lo que sé, y ese es mi mundo, es ver cómo entrenan, y no he visto nada diferente respecto al resto de la temporada”.

El técnico se aferra a ese “mundo” para sostener el pulso. El delantero, a su legado y a su voz. Entre ambos, un club que el domingo se juega la Champions y, quizá, el último capítulo de una de sus grandes leyendas recientes.

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