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Owen Elding: El viaje hacia la selección irlandesa

El camino de Owen Elding hacia la selección absoluta de la República de Irlanda no ha sido recto. Ha sido largo, extraño por momentos, y ahora, por fin, real.

El delantero de Hibernian, de 20 años, ha recibido su primera convocatoria oficial para el inicio de la Nations League, después de quedarse a las puertas en la última ventana internacional. Entonces ya estaba en la lista de Heimir Hallgrimsson para los amistosos ante Qatar y Canadá, pero solo como jugador de entrenamiento. Entrenaba, convivía, se dejaba ver. No podía jugar.

El motivo no tenía nada que ver con el fútbol. Elding aún esperaba la confirmación de su ciudadanía irlandesa y, sin ella, no podía debutar. Para colmo, cuando parecía que el trámite iba a completarse, apareció un obstáculo insólito: las protestas por el combustible en la República de Irlanda en abril obligaron a cancelar la ceremonia obligatoria para recibir su pasaporte irlandés. Sin ceremonia, no había documento. Y sin documento, no había debut.

Ahora todo eso ya es pasado. Con el pasaporte en la mano y el papeleo por fin resuelto, el delantero apunta a su estreno en una ventana cargada, con cuatro partidos en 12 días.

Raíces inglesas, corazón irlandés

Elding nació en Inglaterra, pero su vida futbolística y personal se ha construido en Irlanda. Se mudó con seis años, cuando su padre, Anthony, firmó por Sligo Rovers. Desde entonces, el país se convirtió en casa.

Se clasifica para jugar con la República de Irlanda por residencia y el año pasado inició el proceso para obtener la ciudadanía. El retraso administrativo frenó su progresión internacional, pero no detuvo su crecimiento en el campo.

Como su padre, Owen se formó en la academia de Sligo y dio el salto al primer equipo con 17 años, en octubre de 2023. A partir de ahí, despegó. En la Premier Division irlandesa de 2025 firmó una temporada de ruptura: 16 goles, cinco asistencias y el premio al PFAI Young Player of the Year. Números que ya no se podían ignorar.

Ese rendimiento cruzó el mar. Clubes británicos comenzaron a seguirle de cerca y fue Hibernian quien se movió con más decisión, cerrando su fichaje en enero de este año con un contrato de cuatro años y medio.

En Escocia no ha tardado en mostrar su capacidad. Seis goles en 22 partidos con Hibs, tres de ellos en nueve encuentros de la campaña actual, confirman que el salto de nivel no le ha intimidado.

Un primer vistazo que lo cambió todo

Su llamada para la concentración de verano, aunque sin opción de jugar, fue un punto de inflexión. Le permitió entrar en el ecosistema de la absoluta, conocer el vestuario, entender el ritmo y la exigencia.

“Definitivamente, tener esa experiencia con la selección absoluta fue enorme”, explicó en agosto. No pudo participar en los partidos, pero sí mostrar en los entrenamientos qué tipo de delantero es y cómo se comporta dentro del grupo. “Solo estar con los chicos en la concentración y ver cómo es todo es algo de lo que quiero formar parte”, añadió.

Ese deseo encontró respuesta en Hallgrimsson. El seleccionador quedó marcado por lo que vio en aquellos días de trabajo. No solo por el talento, también por la forma de presentarse ante un entorno nuevo, con jerarquías ya definidas y delanteros consolidados.

Un hueco en una delantera muy cara

El técnico islandés lo ha incluido ahora en la lista para un tramo exigente: partidos ante Kosovo y Austria, con una doble cita frente a Israel en medio, en apenas 12 días. Un escenario intenso para un jugador que todavía está recuperando su mejor estado físico tras una lesión reciente.

La competencia es feroz. Delante de él aparecen nombres asentados y en forma como Troy Parrott, Adam Idah y Tom Cannon. El propio Hallgrimsson admite que su participación en esta ventana puede ser limitada, pero deja claro que el proyecto con Elding mira más allá del corto plazo.

“Nos impresionó mucho su actitud, su carácter y cómo se presentó como jugador”, subrayó el seleccionador. “Ha estado lidiando con una lesión, está volviendo, pero se puede ver la calidad que tiene este chico”.

Entre la paciencia y la oportunidad

El reto ahora es doble para Elding: recuperar del todo el ritmo competitivo y, al mismo tiempo, aprovechar cada minuto, cada sesión, para convencer de que merece un lugar estable en la rotación ofensiva del equipo nacional.

Su historia ya tiene un giro singular, con protestas de combustible retrasando un debut internacional. Lo que viene a partir de aquí dependerá de algo mucho más sencillo y brutal: goles, carácter y la capacidad de responder cuando por fin llegue el momento de ponerse la camiseta verde en un partido oficial.

Owen Elding: El viaje hacia la selección irlandesa