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Osimhen evita hablar del Arsenal pero no cierra la puerta

Las preguntas llegaron rápido, casi en tromba. Recién terminado el partido, los focos no apuntaban solo al marcador, sino al futuro de Victor Osimhen y a ese supuesto cambio de rumbo hacia el norte de Londres. El nigeriano, sin embargo, eligió el camino de la calma.

“Siempre hay rumores durante las ventanas de fichajes. Me centraré en mi trabajo. Estoy concentrado en mi labor. Ya veremos y pensaremos qué viene después”, respondió, medido, sin incendiar nada… pero sin apagarlo del todo.

El delantero, pieza clave del proyecto en Estambul, insistió en su compromiso con el club mientras el mercado siga abierto y más allá del verano si nada se mueve: “Va a ser una temporada dura. El equipo es consciente de eso. Estoy listo para darlo todo por este club. Este fue un importante toque de atención. Fue un toque de atención también para los jugadores”.

Los rumores, sin embargo, no aflojan. Su futuro a largo plazo vuelve a estar en el aire después de que se haya informado de que Arsenal llegó a plantearse seriamente su fichaje durante las conversaciones por Gabriel Martinelli y el joven Ethan Nwaneri. Pese a ese interés, el atacante de 27 años mantiene contrato en Rams Park hasta junio de 2029, un blindaje que da fuerza a Galatasaray… pero que no silencia el ruido.

Llamamiento al vestuario y a la grada

Entre especulaciones y negociaciones soterradas, Osimhen miró hacia dentro y hacia la grada. Reclamó una reacción inmediata del vestuario, casi como una deuda con su gente: “Tenemos que darlo todo en el campo. Nuestros aficionados nos dan una energía increíble, siempre nos apoyan. Tenemos que corresponder”.

El mensaje fue directo, sin adornos. Y no se quedó ahí. El nigeriano sabe que el calendario no espera: “Tenemos que coger impulso antes de la Champions League. Tenemos que luchar muy bien desde el primer partido”.

La advertencia no es menor. Galatasaray tiene trabajo por delante, sobre todo atrás, antes del próximo compromiso liguero si quiere poner realmente en marcha su temporada. Okan Buruk necesita mucha más cohesión defensiva antes de que arranque la fase de liga de la Champions League, donde cada error se paga a precio de oro.

Entre ajustes tácticos y urgencias de resultados, el mercado sigue corriendo hacia el día límite. Pase lo que pase con las ofertas y las conversaciones de despacho, una idea se impone en Estambul: mantener a Osimhen enchufado, fino y centrado será el eje de cualquier plan serio para competir al máximo nivel. Y ahí no hay margen para el despiste.