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Newcastle frena a Hull con una victoria contundente

Newcastle necesitaba una respuesta después del duro 4-1 encajado ante Leeds el lunes. La encontró en apenas tres minutos. Y con rabia.

Joe Willock abrió el marcador muy pronto, aprovechando el primer golpe serio del partido: encaró y fusiló a Konstantinos Tzolakis, el guardameta de Hull fichado este verano por 20 millones de libras y que solo había recibido dos goles hasta esta jornada. Récord roto en un suspiro.

El golpe inicial dejó aturdido al recién ascendido, y el segundo llegó todavía más deprisa. A los siete minutos, Lewis Hall firmó el 2-0 culminando una acción que explicó bien la ambición de Newcastle. El lateral, recién vuelto a la selección de Inglaterra, combinó con precisión con Harvey Barnes y cerró la jugada con un disparo raso y ajustado al palo. Frío, clínico, imparable.

Dos llegadas. Dos goles. Y un estadio convencido de que la herida de Leeds empezaba a cicatrizar.

Un Newcastle diezmado, pero agresivo

El contexto no era sencillo para Matthias Jaissle. La lista de bajas ya era larga y el viernes se sumó Tino Livramento, lesionado en los isquiotibiales. Ocho jugadores importantes fuera de combate. Aun así, el técnico apostó por un once valiente, con un mediocampo joven en el que destacaba el debutante de 18 años Sean Steur.

Pese a esa inexperiencia, Newcastle no se echó atrás. Siguió empujando, dominando los duelos y obligando a Hull a correr detrás del balón durante buena parte del primer tiempo. El 2-0 parecía corto para lo que se veía sobre el césped.

Justo antes del descanso, el partido pudo quedar prácticamente sentenciado. En el tiempo añadido, Sorba Thomas derribó a Jacob Murphy dentro del área y el árbitro señaló penalti. Yoane Wissa asumió la responsabilidad, pero su lanzamiento, flojo y demasiado previsible, permitió a Tzolakis redimirse con una buena parada. Una vida extra para Hull.

Ese error cambió el tono del encuentro. Hull empezó a soltarse. Thomas rozó el 2-1 en una llegada peligrosa al primer palo tras un centro de Matt Crooks. Newcastle, que había mandado con autoridad, se marchó al vestuario con una ventaja cómoda, pero con la sensación de haber dejado la puerta entreabierta.

El ajuste táctico que encendió el partido

Tras el descanso, el ritmo bajó unos minutos. Newcastle trató de controlar, Hull de no descomponerse. Jaissle, preocupado por el desgaste de sus jóvenes, movió ficha y retiró a Steur para dar entrada a Fabian Schär, cambiando a una defensa de tres centrales.

El plan duró poco. Y salió caro.

En una acción sin aparente peligro, una mala coordinación atrás dejó vendido a Lewis Miley. Mohamed Belloumi le robó la pelota con decisión y habilitó a Mohamed-Ali Cho, recién salido desde el banquillo. El exinternacional juvenil inglés no perdonó: zurdazo preciso, colocado, superando a Lukas Hornicek desde dentro del área. 2-1 y un partido nuevo.

Desde ese instante, Hull olió sangre.

Newcastle, que había manejado el duelo con relativa calma, se vio de repente encerrado en su propio campo. Belloumi y Cho se convirtieron en un problema constante, Thomas siguió castigando por banda y los centros comenzaron a llover sobre el área local. Cada balón colgado parecía una amenaza. Cada rechace, una invitación al empate.

Resistencia final y salto en la tabla

Los últimos minutos fueron un ejercicio de supervivencia para Newcastle. La zaga, ya recompuesta a la fuerza, se dedicó a despejar, cerrar líneas de pase y aguantar como fuera ante la avalancha visitante. Hull, fiel a su carácter en este arranque de temporada, no se rindió pese al golpe inicial ni al desgaste acumulado.

El asedio no encontró premio. El pitido final confirmó una victoria sufrida, pero enormemente valiosa para Jaissle y los suyos.

El triunfo impulsa a Newcastle hasta la octava posición, con ocho puntos, justo por detrás de Hull, séptimo, solo separado por la diferencia de goles. Un pequeño salto, pero significativo tras el varapalo ante Leeds.

Llega ahora el parón internacional, un respiro para un vestuario castigado por las lesiones y una oportunidad para que Jaissle afine un equipo que, incluso mermado, demuestra pegada y carácter. A la vuelta espera Coventry City, un examen clave para comprobar si este Newcastle está preparado para encadenar resultados y mirar hacia arriba de forma definitiva.

Hull, por su parte, encaja su primera derrota después de dos victorias y dos empates. El proyecto de Jakirovic sigue en buena línea, pero la reacción tras este tropiezo marcará el tono de su regreso a la élite. La próxima cita, ante Everton, dirá si lo de hoy fue solo un frenazo o el primer aviso de un tramo más duro de la temporada.