Gary Neville critica a Isak y Wirtz tras flojo debut del Liverpool
Gary Neville dejó de lado los paños calientes y puso el foco directamente sobre Florian Wirtz y Alexander Isak tras el flojo debut liguero del nuevo Liverpool en St James’ Park. Para el exdefensa del Manchester United, el dúo ofensivo de más de 200 millones de libras fue “la mayor decepción” del equipo… pero sigue convencido de que terminará respondiendo.
Isak completó los 90 minutos en su primera visita a St James’ Park desde que se convirtió el verano pasado en el fichaje más caro de la historia de la Premier League. Wirtz, en cambio, ni siquiera llegó al tramo final: Andoni Iraola lo sustituyó poco después de la hora de juego para dar entrada a Alexis Mac Allister. Entre los dos, dejaron muy poco.
En pretemporada, la historia parecía otra. Ambos habían ofrecido señales de vida en los amistosos del nuevo Liverpool de Iraola, alimentando la idea de un curso de despegue. En el estreno liguero, esa promesa se evaporó.
“El gran tema para el Liverpool es que tiene este frente de ataque de un cuarto de billón de libras, Isak y Wirtz, y, joder, hemos sido buenos con ellos”, lanzó Neville en su podcast, sin rodeos. “Van a tener que empezar a jugar tarde o temprano o, siendo justos, van a recibir muchas críticas. Para empezar, son demasiado buenos chicos, y si vas a ser tan bueno chico, más te vale ser increíble jugando al fútbol”.
Neville fue especialmente duro con el alemán: “No veo la tenacidad en Wirtz, en particular. Solo veo a un jugador agradable moviéndose por el campo, sin dar nunca la sensación de que se está dejando la vida por hacer algo. A veces los futbolistas tienen ese tipo de fluidez, pero quiero ponerle un cohete. Quiero ponerle un cohete porque ahí hay capacidad, hay talento, hay entendimiento de su posición”.
La sentencia sobre el partido fue clara: “Lo que más me decepcionó fueron esos dos”.
Confianza a largo plazo, pero fin de la “barra libre”
Pese al rapapolvo, Neville no se baja del barco. Apuesta porque, con un año en Anfield a sus espaldas, tanto Isak como Wirtz terminarán acercándose al nivel que mostraron en Newcastle y Bayer Leverkusen, respectivamente.
“Les he visto a los dos durante 12 meses y, en realidad, tengo fe en ellos”, insistió. “Creo que Isak es un jugador excepcional y ya lo hemos visto. No vi a nadie darle una tarde más dura a Gabriel y Saliba o a Van Dijk y Konaté que Isak cuando jugaba en Newcastle con la camiseta blanquinegra. Le he visto ser devastador”.
Ese es el Isak que reclama ahora Anfield. “Los aficionados del Liverpool, sus compañeros y el cuerpo técnico necesitan ver eso, porque son 125 millones de libras lo que han pagado por él”, recordó Neville.
Con Wirtz, el tono fue todavía más exigente: “Tiene que espabilar. Ya está bien, hemos hablado suficiente de él. Es joven y ha venido a un país diferente, y yo estoy totalmente a favor de empujarle, de apoyarle. Pero han tenido un poco de viaje gratis los dos. Obviamente Isak estuvo lesionado la temporada pasada, pero Arne Slot pierde su trabajo y Wirtz ha jugado así, así que dejémoslo claro: esto hace que empiece a haber un foco real sobre él”.
Neville no pasó por alto la decisión de Iraola de cambiar al alemán con el equipo 2-1 abajo: “Veo a un auténtico jugador ahí, pero no puedo seguir viendo esto. Le han cambiado después de una hora y necesitan un gol, van 2-1 perdiendo. No, eso no está bien”.
“Wirtz tiene que vivir más cerca de Isak”
El papel de Wirtz fue uno de los grandes debates del verano en Liverpool. Como segundo punta, a la espalda de Isak, brilló en pretemporada, especialmente en la derrota por 3-2 ante Monaco dos semanas antes del estreno liguero. En St James’ Park, sin embargo, se le vio más alejado del sueco y mucho menos influyente.
Neville lo tiene claro: el alemán debe volver a esa zona de daño. A sus 23 años, solo suma ocho participaciones de gol en liga desde que llegó por una cifra de nueve dígitos desde Leverkusen hace un año. Muy poco para el peso económico que arrastra.
“A veces creo que se mueve demasiado”, analizó. “A veces no creo que esté lo suficientemente cerca de su delantero, no creo que entienda dónde se va a ganar y perder el partido. Cuando yo jugaba y los ‘10’ se iban demasiado atrás o demasiado abiertos, nuestro entrenador les echaba una bronca tremenda”.
Para Neville, la clave es casi de geografía ofensiva: “El partido no se va a ganar ahí fuera, ni ahí atrás. Se va a ganar en el último tercio, en y alrededor del área. Combinando con tu delantero, poniendo centros, metiendo pases cortos, pases al costado de los centrales, estando lo bastante cerca de tu punta como para combinar con él. Y no le veo combinando con Isak”.
Su receta para el alemán es directa: menos toque, más colmillo. “Siento que Wirtz tiene que pensar menos en participar en la elaboración y más en ser un segundo delantero. Tiene que pensar en su producción y en lo que debe hacer, y eso es alimentar a Isak con esos pases al costado de los centrales. Puede que solo reciba el balón dos o tres veces en esa zona en partidos cerrados, con rivales muy hundidos”.
Ahí, en esos dos o tres toques, Liverpool se juega buena parte de la factura de sus 200 millones. Y, sobre todo, la paciencia de un entorno que ya ha dejado claro que el tiempo de la indulgencia se ha terminado.





