Milos Kerkez y su nueva libertad en Liverpool
Milos Kerkez respira fútbol otra vez. Y, sobre todo, libertad.
Recién salido del 2-0 ante Como en Anfield que cerró la pretemporada, el lateral húngaro no esconde que se siente como en casa bajo las órdenes de Andoni Iraola, el técnico con el que ya había trabajado en Bournemouth y que ahora intenta imprimir su sello en el Liverpool.
La diferencia con la temporada pasada es, según él, enorme.
“Es una gran diferencia, obviamente. Jugamos muy agresivo. Tenemos que correr mucho más. Es bueno. Es duro, pero si quieres competir arriba, tienes que hacerlo en la Champions League, en la Premier League”, explicó Kerkez tras el encuentro.
De un curso irregular a un rol liberado
Su primer año en Anfield, a las órdenes de Arne Slot tras un traspaso de 40 millones de libras desde Bournemouth, dejó luces y sombras. Ahora el contexto ha cambiado. Y también su papel.
“Se ve que tengo más libertad para volar arriba y abajo. Estoy corriendo más, con más libertad, poniendo más balones al área”, resumió, casi dibujando con palabras la banda izquierda que Iraola quiere convertir en autopista.
Kerkez conoce de memoria el libreto del técnico español. Compartieron dos temporadas en Bournemouth y eso se nota en la adaptación. Aun así, el propio jugador subraya que el salto con respecto al Liverpool del curso pasado es evidente.
“El míster me dio confianza cuando estaba en Bournemouth. Todos tenemos que hacer lo que nos dice. Jugar agresivo, hacia adelante, así que tenemos que seguir”, insistió.
Preparados para Newcastle… o algo muy parecido
El Liverpool arrancará la Premier League el domingo, a domicilio, ante Newcastle United. La victoria ante Como, con Kerkez completando por primera vez los 90 minutos de la pretemporada, sirve de trampolín anímico.
“Estamos más preparados. Todos no podemos esperar a que empiece la temporada la semana que viene. Yo me siento listo”, aseguró.
“Hoy ha sido la primera vez jugando 90 minutos. Lo noté un poco en las piernas, diría que sobre el minuto 70 y algo, pero es bueno hacer los 90 hoy. Necesitábamos ganar para llegar con mentalidad positiva a la próxima semana. Lo hicimos bien, portería a cero –bueno para los defensas– y estamos contentos”.
El lateral, sin embargo, no se engaña: todavía queda trabajo por delante, sobre todo sin balón.
“Todavía tenemos trabajo que hacer para estar más bien organizados defensivamente. Más ayuda de los extremos, pero eso llegará la semana que viene”, apuntó.
Y ahí apareció el recuerdo reciente de St James’ Park.
“Muchos necesitaban los 90 minutos hoy. Hay que estar listos para la intensidad de la Premier League la semana que viene. Ya sabes cómo es, especialmente fuera de casa contra Newcastle, así que ha sido bueno que muchos hicieran 90 minutos, definitivamente.
“Recuerdo la temporada pasada cómo fue. Gran diferencia para mí cuando juegas como Bournemouth en Newcastle y como Liverpool en Newcastle, así que no puedo esperar, de verdad. Creo que mis compañeros tampoco pueden esperar. Ambiente fantástico allí, así que tenemos que ir y, en el primer partido, tenemos que sacar los tres puntos, definitivamente”.
Debutantes a la altura y un muro bajo palos
La noche en Anfield dejó también dos nombres propios: Jeremy Jacquet y Ronald Araujo. El francés se estrenó, aunque de forma no oficial, con gol. El uruguayo, entrando tras el descanso, sumó agresividad y duelos ganados.
“Estuvo brillante, de verdad”, dijo Kerkez sobre Jacquet. “Defensivamente, calmado con el balón. Confianza, que es lo que necesitamos. Juega duro, juega agresivo, estilo Liverpool, definitivamente. Muy, muy bien.
“Araujo, cuando entró en la segunda parte, fue agresivo, hizo algunas entradas. Así que estuvo bien. JJ bien. Estuvimos sólidos”.
Y detrás, la garantía de siempre: Alisson.
“Ali, genial, genial para mantener los balones fuera de la red, así que se siente bien cuando tienes la portería a cero. Tenemos que seguir la semana que viene”.
La banda izquierda ya ruge, el plan es claro y la exigencia también. Ahora solo falta comprobar si esa libertad que siente Kerkez se traduce en puntos en uno de los escenarios más hostiles de la liga.






