tribunadegol full logo

Mika Baur llega al Celtic con ambición para la Champions League

Mika Baur ya mira a lo grande. El nuevo centrocampista de Celtic aterriza en Glasgow con una idea fija: hacerse un nombre en la Champions League y demostrar que el salto desde Alemania no le queda grande.

El jugador de 22 años completó por fin su traspaso desde Paderborn, una operación que se hizo esperar más de lo previsto, pero que terminó con una sonrisa amplia en su rostro. Llega justo a tiempo para entrar en la lista del play-off de la Champions de la próxima semana ante LASK, en una eliminatoria que marcará su primera ventana al gran escaparate europeo.

“Creo que es el mejor siguiente paso”, explicó Baur al hablar de su decisión de fichar por Celtic.

No dudó al describir lo que le sedujo: un club enorme, un estadio siempre lleno, un equipo acostumbrado a mandar en la liga y noches europeas bajo los focos. Ese es el escenario que buscaba. Y ahora lo tiene delante.

“Es un gran club, es un club grande. Juegas delante de una gran afición, estás dominando la liga”, subrayó, dejando claro que entiende el peso de la camiseta.

Pero su mirada se enciende cuando menciona Europa: “Tienes los partidos internacionales, los encuentros de Champions League por la noche en el gran escenario. Quiero mostrarle a la gente y también a mí mismo que estoy listo para eso. Así que sí, creo que es el movimiento correcto”.

Antes de escuchar el himno de la Champions, Baur podría estrenarse este mismo sábado en la Copa de la Liga, en el duelo ante Dundee United. Un primer examen doméstico para un futbolista que llega con un mensaje directo a la grada: sabe quién es y qué tipo de juego quiere ofrecer.

“Soy muy bueno con el balón”, se define sin rodeos.

No se queda ahí. Asegura que la última temporada le sirvió para dar un salto en todo lo que sucede cuando no lo tiene: “Creo que desarrollé mi juego sin balón el año pasado. Corro mucho, lucho”. Pero su esencia no cambia: quiere ser el cerebro. “Quiero ser un organizador, quiero el balón en los pies”.

Baur entiende también qué espera el cuerpo técnico de él y lo asume como una declaración de intenciones para cada partido: “Eso es lo que esperan de mí los entrenadores y eso es lo que ustedes también pueden esperar: que dé lo mejor de mí y deje mi corazón en el campo cada vez”.

Celtic suma talento joven y ambición pura. Ahora falta la respuesta a la única pregunta que importa en Glasgow: ¿está listo Mika Baur para que esas noches de Champions sean su verdadero examen de madurez?