Mastantuono desbanca a Messi en la Serie A
La Serie A acaba de conocer a su nueva sensación. Se llama Mastantuono, viste de violeta y ya ha hecho historia.
El joven cedido por Real Madrid firmó un hat-trick descomunal para Fiorentina en el 4-2 ante Venezia y, de paso, derribó un récord que llevaba el nombre más pesado posible: Lionel Messi. Con 19 años y 28 días, el argentino se convirtió en el más joven de su país en marcar tres goles en un mismo partido en una de las cinco grandes ligas europeas, dejando atrás la marca que el astro había establecido en 2007 con Barcelona frente a Real Madrid.
No es un dato menor: Mastantuono es 231 días más joven de lo que era Messi cuando celebró su primer triplete con la camiseta blaugrana. Una brecha generacional que, por una noche, pareció comprimirse en el área del Venezia.
De la desventaja al show
El partido no empezó escrito para él. Venezia golpeó primero: Akor Adams abrió el marcador en el minuto 22 tras una buena acción previa del estadounidense Gianluca Busio, que manejó la jugada y filtró el pase para el 1-0 local. El estadio se encendió. Fiorentina, en cambio, parecía tambalearse en el arranque de una temporada ya cargada de dudas.
Ahí apareció Mastantuono.
En la media hora de juego, el argentino necesitó apenas un minuto y 38 segundos para cambiar el guion. Dos zarpazos seguidos, dos definiciones que congelaron al Venezia y levantaron de golpe a una Fiorentina necesitada de respuestas. En un suspiro, el 1-0 se convirtió en 1-2 y el apellido Mastantuono empezó a retumbar con fuerza.
Con ese doblete ya había firmado otro registro: se convirtió en el jugador más joven de la historia de Fiorentina en marcar más de un gol en un mismo encuentro. Pero la noche pedía algo más.
Récord, reacción y redención
El partido siguió abierto, con Fiorentina buscando aire en la clasificación y Venezia tratando de no dejar escapar puntos en casa. El intercambio de golpes mantuvo vivo el duelo y obligó al equipo de Florencia a sostener la ventaja con carácter.
A seis minutos del final, el argentino decidió que la historia merecía un cierre a su altura. Llegó el tercer gol, el hat-trick que selló el 4-2, aseguró los primeros puntos de la temporada para Fiorentina y disparó al equipo hasta la 15ª posición en la tabla. Un simple triunfo liguero se transformó en una noche histórica.
Para Mastantuono, el impacto va mucho más allá del marcador. El extremo, considerado desde hace tiempo como una de las grandes promesas del fútbol mundial, necesitaba una actuación así. Su irrupción en River Plate, con debut en el primer equipo a los 16 años, había encendido la expectativa. Real Madrid se adelantó a Paris Saint-Germain en el verano de 2025 y le firmó un contrato de seis años. Ese mismo mes, el chico ya se estrenaba con la selección absoluta de Argentina, como el más joven en hacerlo.
El salto a Europa, sin embargo, no fue sencillo. En su primera temporada en el Bernabéu apenas anotó tres goles en 35 partidos. Números discretos para el ruido que le rodeaba. Esa producción, insuficiente para un país que mide a sus talentos con vara de campeón del mundo, terminó costándole un lugar en la lista de Argentina para el Mundial.
Italia, un nuevo punto de partida
La cesión a Fiorentina se presentaba como un examen. Un año para reconstruir confianza, para demostrar que el cartel de promesa no era solo un eco del pasado en River Plate. Cinco partidos después, ya ha igualado en Italia los tres goles que firmó en toda la temporada anterior con Real Madrid, y lo ha hecho condensando talento, determinación y oportunismo en una sola noche en el campo del Venezia.
Su triplete no solo rompe un récord de Messi. También reabre un debate inevitable: ¿está listo para reclamar un sitio estable en la élite y volver a llamar a la puerta de la selección?
Fiorentina, mientras tanto, celebra algo más que tres puntos. Ha encontrado en Mastantuono a un futbolista capaz de cambiar partidos y, quizá, el rumbo de una temporada que empezó cuesta arriba. Si mantiene esta pegada y esta personalidad en el área, la próxima gran decisión no será suya, sino de Argentina y de un Real Madrid que observa desde la distancia cómo, en la Serie A, un adolescente argentino acaba de anunciar que ha llegado para quedarse.






