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Lucy Bronze se queda en Chelsea: un año más para alcanzar la gloria

Lucy Bronze nunca ha sido de firmar renovaciones. Llega, gana, se marcha. Así ha sido su carrera en la élite europea: Manchester City (dos etapas), Lyon, Barcelona… todos quedaron en su retrovisor cuando el contrato expiró, con más medallas en la maleta y la vista clavada en el siguiente reto.

Esta vez, no. Este verano, con el acuerdo a punto de terminar y Chelsea saliendo de su peor temporada en siete años, la lateral inglesa decidió hacer algo que casi nunca hace: quedarse. Doce meses más en Londres.

“¿A dónde vas? ¿Dónde mejoras? ¿Dónde ganas? Las opciones son infinitas, realmente”, explicó Bronze, fiel a su carácter. “Ves a gente dar un paso equivocado. Yo siempre tengo muy claras las decisiones que tomo, soy muy cabezota. Me siento como en casa en la zona y estoy muy asentada. Aunque quizá no sea lo perfecto en este momento, haré que sea lo mejor posible”.

De la perfección al tropiezo

Hace apenas un año, Chelsea vivía en otra galaxia. Venía de completar la mejor temporada de su historia: triplete doméstico y una campaña invicta en la Women’s Super League, que elevó a seis los títulos consecutivos en la liga inglesa.

Bronze también estaba en la cima con Inglaterra. En el Europeo que siguió, fue pieza clave en la defensa del título, titular en todos los partidos pese a haber sufrido una fractura de tibia en la víspera del torneo. Jugó lesionada, compitió como siempre.

La 2025-26, sin embargo, se torció pronto.

Chelsea arrancó con fuerza: victoria en la primera jornada ante el que acabaría siendo campeón, Manchester City, y cuatro triunfos seguidos. Parecía el mismo rodillo de siempre en el equipo de Sonia Bompastor.

El golpe llegó en diciembre. Everton cortó de raíz una racha de 34 partidos sin perder en la WSL. A partir de ahí, el conjunto londinense no volvió a ser el mismo. Acabó tercero en liga y se despidió de la Champions en cuartos de final ante Arsenal. Solo la League Cup se mantuvo en las vitrinas como consuelo.

Para alguien acostumbrada a pelear y ganar casi todo, terminar tercera podría haber sido una señal para cambiar de aires. Bronze no lo ve así.

“Voy a exprimir la oportunidad, ya sea para ser mejor jugadora, ganar títulos o aprender idiomas”, afirmó. “Ahora soy de las más veteranas del equipo y hay muchas jugadoras jóvenes, así que he encontrado un rol muy bueno en un club en el que estoy cómoda”.

Un verano sin torneo, pero sin descanso

No ha habido gran cita internacional para ella estos meses, pero eso no significa que haya descansado. Su agenda ha estado tan llena como siempre.

Organizó una escuela de fútbol para chicas en Devon. Asistió a una boda en Alicante. Viajó a Estados Unidos para presenciar la final del Mundial masculino en New Jersey. Y cruzó el Atlántico hacia el sur para una visita que le dejó huella: Bogotá, la capital de Colombia.

“Allí pasé todo un día con refugiados”, relató Bronze. “Estos niños aprovechan todo al máximo. Tuvimos que pedir permiso para estar en las calles y había una chica que juega en un equipo con todos chicos, en un campo malísimo en medio de la ciudad, con de todo pasando alrededor”.

En ese escenario duro, surgió un gesto que la marcó. “Pude darle la camiseta de Naomi Girma, una de las capitanas de USA. Le enseñé fotos de Naomi llevándola y le conté que sus padres también fueron refugiados. Fue increíble”.

La defensa de Chelsea salió de Colombia con una mezcla de satisfacción e inquietud. “Sentí que no di lo suficiente”, admitió. Quiere volver. Y ya tiene una fecha en mente: el próximo verano, si todo encaja.

El gran objetivo: Brasil

Para que ese regreso a Sudamérica tenga el marco que desea, Inglaterra debe hacer los deberes en otoño. Dos rondas de play-offs separan a las Lionesses del Mundial femenino que organizará Brasil.

Bronze ya sabe lo que es rozar la gloria mundialista. Perdió la final de 2023 ante España, un golpe duro que no borra su impacto con la selección: este año ha ascendido al tercer puesto en la lista histórica de apariciones con Inglaterra.

Ahora, a los 34 años, el horizonte está muy claro. Clasificar al equipo para Brasil y llegar a ese torneo sigue siendo una prioridad absoluta.

“Todo el mundo sabe que jugar con Inglaterra significa el mundo para mí”, subrayó. “Cada experiencia que he tenido en el Mundial ha sido fenomenal, han sido los mejores momentos de mi carrera. Solo quiero ganarlo con Inglaterra”.

Renovar con Chelsea, asumir un rol de líder en un vestuario cada vez más joven y empujar a su selección hacia otro Mundial. Lucy Bronze, que nunca fue de renovar contratos, se ha dado un año más para perseguir el único trofeo que le falta. Y no piensa desaprovecharlo.