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Liverpool remonta y castiga a un City inseguro

El marcador dice 1-2 para Liverpool, pero el verdadero titular está en la zaga de Manchester City: inseguridad, nervios y una sensación constante de que cualquier balón al área podía acabar en desastre.

Durante largos tramos, cada centro rojo que caía en la zona de peligro desnudaba las dudas del vigente campeón de la WSL. Balones que no se despejan a la primera, rechaces mal orientados, segundas jugadas regaladas. La defensa de City nunca pareció cómoda. Apenas aliviaba el peligro a trompicones, sin convicción.

Andrée Jeglertz había hablado en pretemporada de ajustar la estructura defensiva, de cerrar grietas. Lo que vio esta noche fue lo contrario. Dos goles encajados que dejan al técnico con más preguntas que respuestas y a un bloque que, según la lectura desde la banda, “parece vulnerable cada vez que el balón se acerca a su área”.

Primer Gol de City

El primer golpe serio de City llegó con calidad. Alex Greenwood rompió líneas con un primer toque que descolocó por completo a Liverpool y activó la transición. Carlotta Wamser controló con clase, levantó la cabeza y filtró un pase medido a la carrera de Lauren Hemp. La atacante no perdonó: control, mirada al arco y definición limpia al rincón. Una acción brillante, rematada con un disparo preciso, que reflejó el potencial ofensivo de las locales.

Pero el problema de City no estaba arriba.

Reacción de Liverpool

Liverpool no se descompuso. Al contrario, se activó. El equipo visitante empezó a apretar la salida de balón, a morder cerca del área rival. El trabajo de Alice Bergström fue clave: atacando el espacio, fijando a Wamser muy atrás y estirando el campo. La sueca no solo ofrecía línea de pase, también obligaba a City a replegarse, hundiendo a su defensa y generando huecos para sus compañeras.

El empate llegó precisamente desde esa insistencia. La presión alta de Liverpool forzó un error, la ocasión se abrió y Bergström tuvo que resolver con frialdad. Con la portera saliendo a achicar, la delantera mantuvo la calma y definió con calidad. Una respuesta inmediata, nacida del trabajo sin balón y de la agresividad en la presión.

El 1-1 cambió el pulso del partido. Liverpool empezó a creer. Fuka Nagano probó desde lejos, conectando un disparo potente, aunque centrado, que Ayaka Yamashita atajó sin problemas. La sensación, sin embargo, era clara: las visitantes crecían con cada jugada, mientras City retrocedía un paso más.

Vivien Endemann, fichaje veraniego y una de las notas más ilusionantes del inicio de curso, ya había dejado su huella con la asistencia en el empate. Pero aún le quedaba el golpe más duro para el campeón.

Remontada de Liverpool

La remontada llegó en el minuto 28 y volvió a destapar las costuras del City en su propia área. Un nuevo envío al corazón del área, una vez más mal defendido. Cornelia Kapocs fue la primera en atacar el balón, molestó lo justo, ganó el duelo y convirtió la jugada en un caos para la defensa local. El rechace cayó a los pies de Endemann, que no dudó. Disparo seco, a quemarropa. Yamashita llegó a tocarla, pero el balón se coló ajustado al segundo palo.

Los aficionados de Liverpool, ubicados en la grada visitante, lo celebraron como lo que era: una confirmación de que su equipo no solo compite, sino que sabe castigar.

Mientras tanto, City seguía mostrando síntomas preocupantes. Cada balón largo que buscaba a Khadija Shaw era un respiro, un intento de saltarse líneas para evitar la presión rival. En una de esas, la delantera bajó un envío directo desde la portera y probó suerte desde fuera del área, pero el disparo se marchó muy por encima.

Al otro lado del campo, el plan de Liverpool estaba claro: juntar pases, presionar alto y cargar el área cada vez que el balón rondaba los últimos metros. Cuando el equipo se atrevía a adelantar líneas y sumar efectivos, City sufría. Los errores empezaban a multiplicarse, y la sensación de fragilidad se instalaba en el campeón.

Para Jeglertz, el mensaje de pretemporada sobre “ajustar la defensa” ya no es una simple idea de trabajo. Tras una noche en la que su equipo pareció tambalearse con cada centro, se convierte en una urgencia. Porque en una liga que castiga cada despiste, ¿cuántas veces más podrá sobrevivir City defendiendo así su propia área?

Liverpool remonta y castiga a un City inseguro