Liverpool se despide de Curtis Jones y busca su reemplazo
Parece que esta vez sí es el final. Curtis Jones, el último scouser de la plantilla del primer equipo de Liverpool, está a un paso de cerrar una etapa que empezó cuando tenía nueve años. No era una estrella indiscutible, pero su adiós pesa como si lo fuera.
Según Fabrizio Romano, que ya ha soltado su clásico “here we go” en X, Inter ha llegado a un acuerdo por un traspaso cifrado en 30 millones de euros fijos más entre 4 y 5 millones en variables. En libras, unos 30 millones más entre 3,4 y 4,3 millones. Gianluca Di Marzio coincide en la estructura: 30 millones iniciales y bonus que elevan la operación hasta los 35 millones de euros. La Gazzetta dello Sport incluso habla de un anuncio oficial “en las próximas horas”.
Desde Liverpool, tanto el ECHO como James Pearce (The Athletic) coinciden en que el acuerdo está muy avanzado, aunque todavía no completamente cerrado. Pero el desenlace parece escrito: Jones saldrá. Y eso abre una herida deportiva y simbólica.
El vacío que deja Curtis Jones
La inquietud que genera su marcha dice mucho de su etapa en Anfield. Jones nunca terminó de consolidarse como titular indiscutible, pero se convirtió en una pieza clave de fondo de armario en varias zonas del campo. Un comodín de élite.
Se ganó un lugar en el primer equipo de Jürgen Klopp como adolescente, recibido como uno de los canteranos más ilusionantes de las últimas dos décadas. Con el tiempo, el técnico alemán domó a aquel mediapunta creativo y algo anárquico para convertirlo en un interior trabajador, resistente a la presión y capaz de sostener el juego como ‘8’ moderno.
No alcanzó el techo que muchos le veían, pero se hizo imprescindible por pura utilidad: cubrió tres posiciones en el centro del campo, peleó siempre por el puesto y, ya con Arne Slot, terminó el curso pasado actuando incluso como lateral derecho de emergencia. Todo apunta a que ese fue su último servicio con la camiseta de Liverpool.
Con su salida casi asumida, la gran pregunta es obvia: ¿quién le reemplaza?
Las señales desde dentro del club no invitan a esperar un fichaje inmediato. El periodista David Lynch, a través de Anfield Index, asegura que, según su información, hay “casi cero posibilidades” de que Liverpool acuda al mercado para sustituir a Jones. El plan pasa por dar galones a Trey Nyoni, de 19 años, como cuarto centrocampista de la rotación.
Wataru Endo ofrece una alternativa más defensiva, mientras que la cesión de James McConnell a Preston North End está ahora “en pausa”, quizá con la idea de retener al jugador de 21 años como opción homegrown adicional. Stefan Bajcetic, por su parte, sigue un plan específico de trabajo tras los problemas físicos y ha despertado el interés de Getafe, lo que complica su presencia inmediata en la rotación de Andoni Iraola.
En la línea defensiva, el club también busca soluciones internas: Ronald Araujo, recién llegado cedido, disputó seis partidos como lateral derecho en Barcelona la temporada pasada y destaca en los duelos individuales en banda. Jeremy Jacquet y Joe Gomez pueden cubrir a Jeremie Frimpong durante la ausencia de Conor Bradley, mientras que Calvin Ramsay sigue en la plantilla pese a los rumores sobre una posible cesión.
El mensaje es claro: en Anfield creen que tienen recursos suficientes para no entrar de nuevo al mercado por un mediocampista. Y ahí entra en juego un factor clave: el cupo de jugadores no formados en Inglaterra para la lista de la Champions League, ya al límite. Reemplazar a un homegrown como Jones por un futbolista formado fuera complica todavía más el encaje con la normativa UEFA.
Opciones como Adam Wharton, de perfil homegrown y objeto de especulaciones tras hacerse con una camiseta firmada por Steven Gerrard en una subasta de eBay, parecen haber sido descartadas por precio o encaje futbolístico.
El riesgo, sin embargo, es evidente: Alexis Mac Allister y Ryan Gravenberch firmaron un nivel altísimo la pasada temporada, pero detrás de ellos hay mucha juventud e incógnitas. Nyoni es una apuesta, no una certeza.
Para quienes aún confían en un giro de guion, Vinny O’Connor (Sky Sports) deja una puerta entreabierta: afirmó que “cabría esperar que se trajera un reemplazo” si Jones se marcha. De momento, el mercado ofrece pocas oportunidades en el rango económico que Liverpool considera razonable. El peligro es terminar el verano con una plantilla claramente más débil en una zona clave.
El caso Quansah: error grave… que podría no salir tan caro
Si hay un ejemplo reciente de cómo una planificación puede deshilacharse tras un título, es el culebrón Marc Guehi. Liverpool tenía un acuerdo con Crystal Palace el verano pasado, pero el cambio de postura de Steve Parish en el último momento, con el jugador ya en el reconocimiento médico, tiró la operación por tierra. Meses después, Guehi fichó por Manchester City por una cantidad inferior a la que Liverpool había pactado inicialmente.
En ese contexto, la decisión realmente difícil de justificar fue otra: dejar marchar a Jarell Quansah cuando la llegada de Guehi estaba lejos de estar garantizada. El central, uno de los defensores jóvenes más prometedores de la Premier League, salió rumbo a Bayer Leverkusen por una cifra que hoy parece un chollo. Liverpool no lo sustituyó y se pasó gran parte del curso caminando sobre la cuerda floja con solo dos centrales senior, a menudo fuera de forma.
Lo más desconcertante del acuerdo con Leverkusen fue la inclusión de una opción de recompra para este verano o el siguiente. El propio contrato asumía que el regreso de Quansah era una posibilidad real, lo que deja en el aire qué beneficio económico real obtenía el club con la operación.
Con Jeremy Jacquet fichado, Giovanni Leoni recuperándose y la llegada posterior de Araujo, el buen rendimiento de Quansah en Alemania quedó en segundo plano. Su cláusula de recompra, además, se abarata el próximo año, lo que invitaba a la calma.
Hasta que apareció Arsenal.
Sky Sports y The Athletic informaron la semana pasada de conversaciones avanzadas entre los gunners y Leverkusen por Quansah, apenas un año después de su salida de Anfield. El escenario era demoledor: perder a un central de la casa, verlo explotar fuera y, acto seguido, reforzar a un rival directo.
La tensión, sin embargo, empieza a bajar. Sky Sports asegura ahora que Arsenal está “en conversaciones avanzadas” para fichar a Ezri Konsa, de Aston Villa, un defensor que también actúa preferentemente por la derecha y puede cubrir el lateral, igual que Quansah. El club londinense llevaba semanas vinculado a Konsa y no es descartable que el ruido en torno a Quansah haya servido para presionar a la baja la tasación de Villa, que pedía 60 millones de libras.
Si se confirma el movimiento por Konsa, Liverpool esquivará, al menos por ahora, el bochorno de ver a Quansah en un rival directo tan pronto. Y mantendrá abierta la puerta a un posible regreso del central de Warrington en una ventana futura.
Aranda, la nueva joya argentina en el radar
Mientras resuelve salidas y errores recientes, Liverpool sigue mirando al mercado que más le seduce últimamente: el de los talentos sudamericanos sin intermediarios europeos.
Tras cerrar un acuerdo por el colombiano Samuel Martinez, mediapunta que se incorporará dentro de un año, el club ha sido vinculado ahora con otro joven de la región: Tomas Aranda, de Boca Juniors. Según El Crack Deportivo, Liverpool, junto a varios clubes europeos y brasileños, “pretende hacerse con los servicios” del atacante de 19 años, que puede jugar como mediapunta o extremo izquierdo.
Aranda tiene una cláusula de rescisión de 20 millones de dólares (unos 14,7 millones de libras). Sus números este curso en Argentina son discretos —un gol y tres asistencias en 19 partidos—, pero dentro de Boca se le considera una joya. Juan Román Riquelme, presidente del club y mito absoluto en esa posición, lo define como una “gran gema” y, según el citado medio, “no quiere ni oír hablar” de su salida.
El problema para Boca es el de siempre: el mercado. El Intransigente apunta que una oferta cercana a la cláusula podría obligar al club a tomar “una decisión difícil”. En la carrera aparecen nombres pesados: Chelsea, Inter, Arsenal, Bayer Leverkusen, el City Group, Parma, Como y los brasileños Corinthians y Sao Paulo, además de Liverpool.
El interés encaja con la estrategia reciente de Anfield: ir directamente al origen del talento. Casos como los de Martinez, Mor Talla Ndiaye, Ifeanyi Ndukwe, Rio Ngumoha o el propio Trey Nyoni marcan una línea clara: menos intermediarios, más control sobre la formación del jugador.
Desde México también llega otro nombre: Gilberto Mora, mediapunta de 17 años de Tijuana, que brilló con la selección mexicana en el último Mundial de la categoría. Liverpool ha sido vinculado a él en las últimas semanas.
Movimientos paralelos: Ndukwe, Gakpo y Darwin Núñez
El carrusel de nombres no se detiene.
Diversos medios informan de que Ifeanyi Ndukwe está cerca de marcharse cedido a Levante por una temporada. El central, formado en la academia de Austria Vienna y que dejó buenas sensaciones con Liverpool en pretemporada, aprovecharía así la oportunidad de sumar minutos en una liga de máximo nivel europeo. Jugar en LaLiga, considerada banda 1 a efectos de normativa post-Brexit, le permitiría acumular puntos para obtener el permiso de trabajo en Reino Unido con mayor rapidez. El movimiento aún no es oficial, pero Paul Gorst apunta que Levante “lidera la carrera” a día de hoy.
En Inglaterra, Tottenham prepara un golpe de mercado ofensivo. Sky Sports asegura que los spurs quieren incorporar tres atacantes antes del cierre de la ventana, con Cody Gakpo entre sus objetivos prioritarios. El club londinense trabaja también en Savinho para la banda opuesta y busca un delantero centro, con Omar Marmoush en la lista. Pedro Neto aparece como alternativa si no logran sacar a Gakpo de Anfield. La sensación es que Tottenham espera a que Liverpool cierre a Bradley Barcola y, potencialmente, a su compañero en Paris Saint-Germain Ibrahim Mbaye antes de lanzar una ofensiva seria por el neerlandés, además de por Savinho.
En Arabia Saudí, Darwin Nunez encara un nuevo giro en su carrera. El delantero, apartado en Al Hilal la temporada pasada, está a punto de salir cedido a Al Diriyah. Durante semanas se le situó muy cerca de un movimiento a Trabzonspor para coincidir con Mohamed Salah, pero la operación se rompió y el uruguayo seguirá en la Saudi Pro League al menos un año más. El periodista Sacha Tavolieri detalla que Al Diriyah asumirá el 75% del salario de Nunez, un factor clave para desbloquear la negociación.
El disparate del día: el laberinto de Endrick
En el capítulo de rumores sin pies ni cabeza, el nombre de Endrick aparece con fuerza… para acabar en nada.
Sobre el papel, la historia encaja: Liverpool necesita más opciones tanto en la banda derecha como en el centro del ataque, y el joven brasileño ya sabe lo que es competir al máximo nivel y tiene un techo altísimo. Pero la realidad del caso se derrumba en cuanto se sigue el rastro de la información.
La cadena arranca en Madrid Universal, un portal partidario de Real Madrid que recopila noticias sobre sus jugadores y objetivos. Allí se cita a Mundo Deportivo: Endrick estaría sin minutos por la competencia interna y por las llegadas de Yan Diomande y Carlos Espi, y Liverpool habría mostrado interés en un traspaso de 65 millones de euros o en una cesión.
Mundo Deportivo repite la versión, añadiendo que Liverpool lo quiere como relevo de Salah. Su fuente, sin embargo, es “la prensa inglesa, concretamente Livescore”. Y ahí el castillo se tambalea: Livescore reproduce a su vez un contenido de Anfield Watch, que se apoya en una pieza sin fuentes concretas de Fichajes.
El círculo se cierra con una contradicción monumental. Fichajes asegura que “Jose Mourinho cuenta con el jugador para la temporada 2026-27”, aunque su futuro dependería de la decisión del propio Endrick. Pero la decisión ya se conoce: la semana pasada, The Athletic informó de que el brasileño ha optado por quedarse y “pelear por su sitio”, en un acuerdo conjunto entre jugador, club y entrenador, tal y como detalló Mario Cortegana.
El propio Fichajes admite que Endrick mantiene su intención de competir por minutos en Madrid y que hace solo unos días todo apuntaba a su continuidad tras la decisión de Mourinho y la dirección deportiva de mantenerlo en la plantilla. No hay un solo dato nuevo que justifique un giro de guion. No hay cambio de postura. No hay historia.
Solo ruido. El mismo ruido que Liverpool intenta sortear mientras decide si afronta una temporada más con un centro del campo más corto, un scouser menos… y la obligación de que cada decisión en el mercado sea casi perfecta.





