Liverpool busca a Malo Gusto: el lateral que puede transformar el proyecto de Iraola
El mercado se le había quedado corto a Liverpool. Dos fichajes, muchas dudas y apenas dos semanas por delante antes del cierre de la ventana. Pero el club de Anfield ha pisado el acelerador. Y una de las posiciones que más inquietan a Andoni Iraola está a punto de colocarse en el centro del escenario: el lateral derecho.
Hasta ahora, los reds solo han cerrado la llegada de Víctor Muñoz, firmado desde Osasuna por 34,5 millones de libras, y el préstamo de Ronald Araújo desde Barcelona, confirmado el lunes. Demasiado poco para un técnico que quiere un equipo reconocible desde el primer día en Anfield.
El ataque tiene nombre propio: Bradley Barcola. Es el objetivo número uno para reforzar las bandas, aunque Paris Saint-Germain mantiene un precio de salida desorbitado, en torno a los 145 millones de libras. En Liverpool lo tienen claro: necesitan un extremo que compita con Rio Ngumoha y Cody Gakpo. Pero casi al mismo nivel de urgencia aparece otro hueco en la pizarra de Iraola.
El vacío tras la marcha de Alexander-Arnold
Desde que Trent Alexander-Arnold se marchó libre a Real Madrid el verano pasado, el lateral derecho se ha convertido en un rompecabezas. Dominik Szoboszlai tuvo que tapar agujeros en numerosas ocasiones la temporada pasada, mientras Jeremie Frimpong y Conor Bradley encadenaban problemas físicos.
Hoy Frimpong parte como titular en ese costado, aunque su perfil encaja mejor como carrilero largo que como lateral clásico. Ahí se abre una puerta que en Liverpool estudian con atención: Malo Gusto.
Según el periodista especializado en Chelsea, Simon Phillips, el francés de 23 años está en la agenda de varios gigantes: Liverpool, Tottenham, Bayern Munich y Manchester City. No es casualidad. Es un lateral moderno, agresivo, con vuelo ofensivo y una energía que encaja con la idea de Iraola.
Un precio que asusta… y una voluntad de salir
El gran obstáculo es evidente: el precio. Chelsea ha tasado a Malo Gusto en 75 millones de libras, una cifra que ya ha hecho recular a Manchester City, reacio a llegar a esas cantidades. Pero ahí aparece un matiz clave.
De acuerdo con la información de Phillips, el propio jugador lleva cuatro meses presionando para salir de Stamford Bridge. Y esa postura podría empujar a Chelsea a flexibilizar sus exigencias económicas si quiere evitar un conflicto prolongado en el vestuario.
La situación deportiva tampoco ayuda al francés. La temporada pasada disputó 34 partidos de Premier League, pero su rol ha cambiado. La llegada de Marco Palestra desde Atalanta por 47 millones de libras le ha desplazado en la jerarquía. El italiano peleará con Reece James por el puesto de carrilero derecho o incluso como opción en el centro del campo en el sistema de Xabi Alonso, lo que amenaza con reducir aún más los minutos de Gusto.
Un perfil hecho a medida para Anfield
Chelsea pagó 35 millones de libras a Lyon por Malo Gusto en enero de 2023, cuando apenas tenía 19 años. Desde entonces, el francés se ha consolidado como uno de los defensores con mayor proyección de la Premier League.
Puee actuar como lateral o carrilero en distintos dibujos, acumula 16 internacionalidades con Francia y ya ha disputado 134 partidos con la camiseta blue en todas las competiciones, con tres goles y 17 asistencias. Números que explican por qué tantos grandes le siguen de cerca.
Su carta de presentación es clara: velocidad brutal, agresividad en el uno contra uno, capacidad para llegar a línea de fondo y un ritmo de ida y vuelta que encaja con un Liverpool que quiere volver a ser asfixiante sin balón y vertical con él. En Anfield lo ven como una competencia directa y real para Frimpong, no como un simple complemento.
La condición que lo cambia todo
Hoy, el freno está en esos 75 millones de libras. Es la única barrera que impide a Liverpool avanzar con decisión. Pero el contexto se mueve: un jugador que quiere salir, un club que ha invertido fuerte en su posición y varios gigantes europeos midiendo sus pasos.
Si Chelsea cede y rebaja el precio, el escenario cambia por completo. En ese momento, la pregunta dejará de ser si Malo Gusto está en el radar de Liverpool y pasará a ser otra muy distinta: ¿está preparado para convertirse en la próxima pieza clave del nuevo proyecto de Andoni Iraola en Anfield?





