Liverpool busca a Ismaila Sarr y Yankuba Minteh antes del cierre del mercado
Liverpool acelera a contrarreloj. Con el cierre del mercado fijado para el martes por la noche, el club de Anfield sueña con un doble golpe: incorporar a Ismaila Sarr y a Yankuba Minteh, según el periodista El-Hadji Loum. El plan es ambicioso. El problema, como casi siempre, es el presupuesto.
Barcola, el fichaje estrella que no será el último
El anuncio de Bradley Barcola, procedente de Paris Saint-Germain, es inminente. El internacional francés llega como el gran fichaje del verano, pero en el club asumen que no será la última cara nueva en los próximos días. Quedan unas 36 horas de mercado y la dirección deportiva trabaja para cerrar otro extremo antes de las 23:00 de mañana.
Ese movimiento es clave por una razón: abriría la puerta a la salida de Cody Gakpo rumbo a Manchester City por unas 85 millones de libras. El neerlandés llegó a estar muy cerca de Tottenham Hotspur, pero la irrupción del City cambió el escenario. La llamada del Etihad le hizo cambiar de idea.
Sarr, la prioridad… y un pulso con Crystal Palace
Las negociaciones por un nuevo extremo apuntan claramente a Ismaila Sarr. Fabrizio Romano y otras fuentes de primer nivel coinciden en que Liverpool está en conversaciones con Crystal Palace para un acuerdo de última hora por el internacional senegalés.
Según el corresponsal de GIVEMESPORT Ben Jacobs, el propio Sarr está “presionando” al club londinense para que le deje salir hacia Anfield. A día de hoy, la postura del Palace no es sencilla de doblegar, pero en Liverpool lo tienen claro: entre las opciones sobre la mesa, Sarr es la preferida.
Las conversaciones siguen abiertas. Si el acuerdo se cierra en las próximas horas, no sería necesariamente el final del plan ofensivo de los reds.
Minteh, el otro deseo… y una factura millonaria
El periodista de Foot Mercato El-Hadji Loum asegura que, en un escenario ideal, Liverpool no se conformaría solo con Sarr. El club también quiere a Yankuba Minteh, la joven estrella de Brighton, como parte de la reconstrucción del frente de ataque este verano.
Ahí entra en juego la calculadora. El fichaje de Minteh ya se ha demostrado complejo: Liverpool ha visto rechazada una oferta de 60 millones de libras. Para llevarse a Sarr y a Minteh en las últimas horas de mercado, el desembolso total superaría con claridad los 100 millones de libras. Un golpe de efecto… y de caja.
Un ataque en obras tras la era Salah
El contexto explica la urgencia. Tras una decepcionante temporada 2025-26, Liverpool ha arrancado la nueva campaña de Premier League con dos empates, ante Newcastle United y Nottingham Forest. El equipo de Andoni Iraola muestra carencias evidentes y, sobre todo, una pegada muy inferior a la de sus mejores años recientes.
La salida de Mohamed Salah dejó un vacío enorme. Barcola, Sarr y Minteh, si finalmente aterrizan los tres, cambiarían de golpe el paisaje ofensivo. Velocidad, desborde, conducciones agresivas. Extremos que atacan al espacio y obligan a las defensas rivales a recular.
Ese tipo de perfil puede liberar a las otras piezas del tablero. Con más campo por delante y más atención fijada en las bandas, futbolistas como Alexander Isak o Florian Wirtz tendrían más margen para aparecer entre líneas y decidir partidos.
Minteh, la sensación de Brighton
El impacto de Yankuba Minteh ya ha llamado la atención fuera de Brighton. El redactor senior Charlie Parker-Turner no escatimó elogios tras una de sus últimas actuaciones con el club del sur de Inglaterra:
“Gran victoria. Kaoru Mitoma y Yankuba Minteh fueron simplemente imparables esta noche. Georginio Rutter saca lo mejor de ambos”.
Esa “explosión de ritmo” es precisamente lo que en Liverpool y en Iraola consideran que puede transformar al equipo. Un ataque que hoy parece espeso podría convertirse en un vendaval.
Quedan horas, no semanas. El plan es claro: si el club consigue cuadrar las cuentas y romper las resistencias de Crystal Palace y Brighton, Anfield podría volver a rugir como en sus mejores noches. La cuestión es si Liverpool se atreverá a cruzar la línea de los 100 millones en el último suspiro para volver a mirar de frente al título de la Premier League.






