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Liverpool busca a Diomande y Herrington en el mercado

Liverpool no se conforma con perseguir a una sola joya en este mercado. Mientras el nombre de Yan Diomande acapara portadas en medio de un Mundial que lo ha catapultado al escaparate global, los ojeadores del club de Anfield ya han marcado otro objetivo: el australiano Lucas Herrington.

Diomande, la gran operación del verano

El club inglés ha dejado claro a RB Leipzig que está dispuesto a llegar a una cifra cercana a los 115 millones de dólares (unos 100 millones de euros) por Diomande, después de un debut mundialista deslumbrante ante Ecuador. El marfileño, de 19 años, se ha convertido en la gran obsesión ofensiva de Liverpool, que ya ha dado un primer paso de mercado con la incorporación de Victor Munoz a comienzos de semana.

La ofensiva por Diomande está en marcha. Pero no es el único adolescente en la agenda.

Herrington, el central que agita el mercado desde la MLS

Según The Athletic, Liverpool envió ojeadores para seguir de cerca a Lucas Herrington durante esta temporada. El central, internacional absoluto con Australia, dejó Brisbane Roar en enero para unirse a Colorado Rapids en la MLS. Apenas unos meses después, ya está en una Copa del Mundo y en el radar de algunos de los gigantes europeos.

Herrington, de 18 años, todavía no ha sido titular en el torneo. Ha visto desde el banquillo los partidos ante Turquía y Estados Unidos. Aun así, su nombre corre de boca en boca entre analistas y reclutadores: muchos lo señalan como uno de los defensores jóvenes con mayor proyección del planeta.

Colorado Rapids se adelantó al boom. Cerró un acuerdo con el jugador mucho antes de que cumpliera los 18, anticipando precisamente el interés europeo. El movimiento les ha salido redondo: incluso tuvieron la opción de traspasarlo con beneficio antes de que disputara un solo minuto con el club.

El presidente de los Rapids, Padraig Smith, no escatimó elogios en declaraciones a Yahoo! Sports: “Es un joven excepcionalmente talentoso con el mundo a sus pies. Cuando nuestros ojeadores lo identificaron y empezamos el proceso de captación, sabíamos que tenía un techo muy alto”.

Las referencias internas van en la misma línea. Su compañero y exdefensa de Arsenal, Rob Holding, lo definió así: “Es súper sereno. Súper relajado, con el balón, bajo presión. Es un muy buen jugador. No para de mejorar semana tras semana”.

Barcelona entra en escena

Liverpool no está solo. Barcelona también ha llamado a la puerta de Colorado Rapids. El club catalán ya presentó una oferta formal por Herrington, pero fue rechazada por no alcanzar la valoración que el conjunto de la MLS hace de su futbolista.

Por ahora, las negociaciones están congeladas. No hay conversaciones activas ni garantías de que el campeón de LaLiga vuelva con una propuesta mejorada. El interés, sin embargo, ya ha quedado marcado. Cuando dos clubes del tamaño de Liverpool y Barcelona se cruzan en el mismo nombre, el mercado toma nota.

En Denver, la postura es clara: si venden, será a lo grande. Se apunta a que los Rapids exigirían una cifra récord de la MLS por un defensa. El listón lo marca otro producto de la casa, Moise Bombito, traspasado a Nice por 7,7 millones de dólares más variables y una cláusula de porcentaje en una futura venta. Herrington, por edad, perfil y contexto mundialista, apunta a superar ese registro.

La nueva zaga de Liverpool toma forma

El interés por Herrington encaja en la línea que Liverpool ha seguido este año para rejuvenecer y blindar su defensa. El club ya ha incorporado a tres proyectos de futuro para la retaguardia.

Mor Talla Ndiaye llegó a la academia en enero. Ifeanyi Ndukwe se unirá este verano. Y Jeremy Jacquet, de 20 años, aterrizará el mes que viene procedente de Rennes para integrarse directamente en la estructura del primer equipo.

No son movimientos aislados. Liverpool está construyendo una base defensiva de largo recorrido mientras pelea por cerrar una operación multimillonaria por Diomande y explora el encaje de un talento emergente como Herrington.

El Mundial, una vez más, se convierte en el gran escaparate. Y Liverpool, lejos de mirar solo al presente, parece decidido a asegurarse que la próxima década también lleve su sello.