Liverpool acelera por Barcola mientras enfría la vía Mbaye
Liverpool ha pisado el acelerador. Con el cierre del mercado fijado para el 1 de septiembre y el vacío que dejó la marcha de Mohamed Salah a Trabzonspor, el club trabaja a contrarreloj para reforzar las bandas. La sensación en Anfield es clara: faltan extremos y no hay margen para otro error de planificación.
Richard Hughes, director deportivo, y Andoni Iraola, entrenador, se han puesto al frente de la operación. El objetivo es devolver profundidad y desequilibrio a los costados antes de que la ventana se cierre de golpe.
Barcola, el objetivo número uno
El nombre está subrayado en rojo en la agenda del club: Bradley Barcola. El atacante de Paris Saint-Germain, de 23 años, se ha convertido en la prioridad absoluta desde que quedó claro que el fichaje de Yan Diomande se había ido al traste.
PSG, al principio, marcó un precio casi prohibitivo. Se hablaba de unas 145 millones de libras por el internacional francés. Una cifra que alejaba a cualquier pretendiente serio. Sin embargo, el escenario ha cambiado. El club parisino habría suavizado su postura y ahora se contempla la posibilidad de cerrar la operación por algo más de 100 millones.
La clave, más allá del dinero, está en la voluntad del jugador. Barcola prefiere Anfield. Entre las opciones sobre la mesa, el francés se inclina por vestir de rojo y dar el salto a la Premier League con el vigente campeón 2024/25.
Arsenal también ha tanteado la opción, pero el ex canterano del Lyon mira en una sola dirección. Y esa dirección lleva a Liverpool.
Mbaye se enfría, Minteh entra en escena
Mientras Barcola se mantiene como gran prioridad, el otro frente en París pierde fuerza. Liverpool ha sondeado la situación de Ibrahim Mbaye, también de PSG, pero el coste complica cualquier movimiento.
El club de Merseyside está en la puja por Yankuba Minteh, visto como alternativa a Mbaye en el mercado de extremos. Mbaye gusta, interesa, pero no a cualquier precio. La cifra que se maneja, en torno a 60 millones de libras por el senegalés, no convence a Hughes, que no está dispuesto a dar luz verde a una operación de ese calibre.
La estrategia es clara: invertir fuerte por el jugador que consideran diferencial —Barcola— y no dispersar recursos en segundas opciones que no encajan en los parámetros económicos del club.
Señal inequívoca desde París
Desde Francia llegan mensajes que apuntan en la misma dirección. Según RMC Sport, tanto Barcola como Mbaye vuelven a quedarse fuera de la convocatoria de PSG para el debut en Ligue 1 ante Rennes este fin de semana.
“Aunque estuvieron presentes en el entrenamiento del sábado por la mañana, los dos jugadores, que se espera que salgan, no forman parte del grupo parisino para enfrentarse al Rennes el domingo (20:45)”, recoge el medio francés.
La lectura es evidente: PSG quiere evitar cualquier riesgo físico que pueda devaluar a dos activos que pretende vender en esta ventana. No hay intención de reintegrarlos de verdad en la dinámica competitiva. Están en el escaparate.
Mbaye cuenta con otros pretendientes, entre ellos Bayer Leverkusen. Barcola, en cambio, parece tener un único destino realista en este momento: Liverpool.
Con el extremo francés congelado de nuevo, el mensaje desde París es contundente. No hay plan para que vuelva a ser importante en el equipo. Hay plan para traspasarlo.
PSG aprieta para cerrar su venta. Liverpool, mientras tanto, sabe que es el momento de actuar. Ahora la pelota está en el tejado de Hughes: o convierte este escenario en una gran incorporación para Iraola, o verá cómo una oportunidad de mercado se le escapa justo cuando el reloj del mercado empieza a sonar más fuerte que nunca.






