Leny Yoro brilla y desafía a Michael Carrick en el derbi
Leny Yoro necesitaba una noche así. Y la tuvo. Titular por primera vez en la temporada, el central de 20 años respondió con una actuación impecable junto a Lisandro Martínez en el eje de la zaga, en la goleada 4-0 de Manchester United sobre Sabah en la Champions League, que llegó acompañada de algo casi exótico últimamente en Old Trafford: la portería a cero.
Hasta este jueves, Michael Carrick había ido probando fórmulas. Ayden Heaven arrancó el curso liguero frente a Hull City. Después, Harry Maguire fue el elegido para acompañar a Martínez en los duelos de Premier League ante Ipswich Town y Everton. Rotaciones, ajustes, búsqueda de química. Nada del todo convincente atrás.
Ante Sabah, la historia cambió. Yoro no solo cumplió; dominó. Serio en el uno contra uno, limpio con balón, sin gestos de nerviosismo pese al escenario europeo. La impresión fue inmediata, sobre todo en quien tenía a su lado.
“Amazing performance from Leny Yoro”, soltó Lisandro Martínez ante los periodistas, sin necesidad de adornos. El argentino desgranó el partido de su joven compañero: sólido en defensa, seguro con la pelota, sereno en cada situación, dueño de los duelos individuales. Y remató con una frase que pesa dentro del vestuario: “He’s the future of this club, honestly. And we have to help him, you know”.
El elogio no llega en un contexto cualquiera. Mientras en Europa el equipo se permitió un festín, en la Premier League el inicio ha sido mucho más áspero. United ha encajado dos goles en cada uno de sus partidos ligueros hasta ahora. Demasiado castigo para un bloque que aspira a competir por todo y que ve cómo cada desajuste defensivo le cuesta caro.
Martínez no escondió la frustración. Volvió a la mente el último encuentro ante Everton, una oportunidad perdida para corregir la tendencia. “I think against Everton, I think we played to take the clean sheet, and then we conceded the goals, you know, and that’s what annoys us”, reconoció el central. Lo que duele no es solo el resultado; es la sensación de haber tenido el control y dejarlo escapar.
El argentino fue aún más directo al hablar de la exigencia que se marcan dentro: “It’s really bad, for sure, because we want to be there, and if we want to compete, we have to keep the clean sheet because it’s very important. But today we did it, and we have to build on that”. El mensaje es claro: la noche europea no puede ser una excepción, debe ser el punto de partida.
Para Yoro, la situación tiene un matiz personal. El curso pasado se ganó el cartel de titular con el entonces técnico Ruben Amorim, pero su protagonismo se fue diluyendo en otoño hasta cerrar la campaña con 18 titularidades en la Premier League. De promesa consolidada a tener que pelear de nuevo por su sitio. Nada garantizado, todo por revalidar.
Por eso este partido pesaba tanto. Era un examen, y el francés lo aprobó con nota. Su actuación, sobria y sin errores, reabre un debate que parecía cerrado antes de tiempo: ¿debe Carrick mantener la jerarquía de siempre o apostar por el impulso de un joven que acaba de firmar una actuación redonda en Europa?
El calendario no da tregua. En el horizonte inmediato aparece el derbi de Manchester, un duelo que no admite experimentos y en el que cada decisión se mide al milímetro. Las previsiones apuntan a que el entrenador regresará a la pareja de más experiencia: Martínez y Maguire, el tándem pensado para las grandes citas.
Pero la noche ante Sabah ha movido el tablero. Después de un 4-0 convincente y una portería a cero sostenida en buena parte por la serenidad de Yoro, la elección ya no es tan automática. Carrick tiene una decisión incómoda entre manos: aferrarse a la veteranía o dejar que el futuro, con 20 años y una actuación impecable, reclame su sitio en el partido más caliente de la ciudad.






