Kostas Karetsas brilla en su debut con Borussia Dortmund
Kostas Karetsas, el debut que hizo ruido en Dortmund pese al golpe del marcador
La Supercopa alemana dejó un título en Múnich, pero el gran descubrimiento de la noche estuvo vestido de amarillo y negro. En su primer partido oficial con Borussia Dortmund, el internacional griego Konstantinos Karetsas se presentó ante el Signal Iduna Park con la desfachatez de quien no entiende de jerarquías ni de contextos. Su equipo cayó 2-1 ante Bayern Munich, pero el chico de 18 años salió del campo con algo que no se compra: respeto.
Desde el primer toque se notó que no era un estreno cualquiera. Cada vez que el balón pasaba por sus pies, el murmullo en las gradas subía medio tono. Control orientado, giro rápido, pase filtrado. Otra arrancada en conducción. Otro cambio de ritmo. El público de Dortmund, que ha visto desfilar talento joven durante años, se levantó más de una vez siguiendo sus movimientos.
No es casual que el club haya apostado fuerte por él este verano. Dortmund pagó 30 millones de euros a Genk para sacarlo de Bélgica, donde Karetsas ya había irrumpido con una precocidad llamativa. La temporada pasada dejó huella: 11 asistencias y 2 goles en la liga belga, más 5 pases de gol en apenas 11 partidos de Europa League. Cifras de jugador hecho, no de proyecto.
En la Supercopa, ante el campeón alemán y bajo los focos, tocaba comprobar si ese brillo aguantaba el salto de nivel. Aguantó. Su conducción entre líneas, su capacidad para girar bajo presión y su lectura en el último pase explican por qué en Dortmund han decidido acelerar su integración en el once.
La actuación no pasó desapercibida ni siquiera en el banquillo rival. Según reveló el corresponsal Michel Schroder, de "Bild", el técnico de Bayern Munich, Vincent Kompany, salió del partido abiertamente impresionado por el griego. El periodista contó que se cruzó con el entrenador belga en los pasillos del estadio y hablaron sobre el nuevo fichaje del Dortmund. Kompany no maquilló su opinión: calificó a Karetsas de “muy bueno” y le pidió al reportero que lo siguiera de cerca.
El detalle no es menor. Schroder explicó que, por la forma en que Kompany habló del mediapunta, daba la sensación de que lo conocía desde hace tiempo. No sorprende: Karetsas se formó y creció futbolísticamente en Bélgica, brilló con Genk y se convirtió en uno de los talentos más comentados del país antes de dar el salto a la Bundesliga. Según el corresponsal, el técnico de Bayern “lo aprecia mucho”.
En Dortmund, la impresión es similar. Schroder considera que el griego tiene las condiciones para convertirse en una de las grandes figuras del club en los próximos años, incluso en ídolo de la afición a corto plazo. Y ese tipo de elogios no suele llegar tan pronto, ni tan alto, ni apenas días después de un debut.
La realidad del marcador fue otra. Karetsas no pudo evitar la derrota ni regalarle la Supercopa a su nueva hinchada. Bayern se llevó el trofeo, como tantas veces. Pero el mensaje que dejó el partido fue distinto: en medio del golpe deportivo, Dortmund encontró algo que a veces vale más que un título de agosto.
Encontró a Kostas Karetsas. Y todo indica que no será una aparición fugaz.





