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Isaac Price y su desafío contra el Newcastle en la Carabao Cup

El vestuario de West Bromwich Albion va con las pulsaciones altas rumbo al norte. No es para menos. Un inicio perfecto en Championship, una racha que invita al optimismo y, ahora, un viaje a St James’ Park para retar a un Newcastle United de Premier League en la segunda ronda de la Carabao Cup.

En el centro de todo ese entusiasmo aparece Isaac Price. El centrocampista norirlandés viene de firmar un doblete en el 3-1 ante Burnley y tiene clara la magnitud del desafío que se avecina.

“Todos los chicos están encantados”, contó Price a BBC WM Sport. “Son los partidos que quieres que te toquen en la copa: ir fuera a jugar contra un equipo de Premier League y a un lugar donde podamos mostrar nuestra calidad. No puedo esperar”.

Un arranque fuerte… con cicatrices recientes

El equipo de James Morrison ha arrancado el curso con paso firme: dos victorias en dos jornadas de Championship y clasificación solvente en la primera ronda de la EFL Cup ante Rotherham United, de League Two, para ganarse este cruce con Newcastle. Sobre el papel, todo brilla. En la memoria, no tanto.

Price no olvida que hace doce meses el guion parecía similar. Buen comienzo, sensación de solidez… y un desplome abrupto bajo el mando de Ryan Mason que dejó al club mirando de reojo al abismo de League One hasta el final de la temporada.

Ese recuerdo funciona ahora como vacuna contra cualquier exceso de confianza.

“Cada partido en Championship es duro y no importa contra quién juegues”, subrayó el internacional norirlandés. “Tuvimos esto el año pasado: empezamos muy bien y luego se vino abajo bastante rápido, así que se trata de mantener los pies en el suelo, mantener un nivel de consistencia en las actuaciones para asegurarnos de que no vuelva a pasar”.

Price habla con la calma de quien ya ha aprendido a golpes.

“Siempre estás aprendiendo como jugador, incluso los chicos que han jugado 2, 3, 400 partidos”, añadió. “Se trata de gestionar los partidos y los momentos: encajamos muchos goles que no deberíamos la temporada pasada y no marcamos lo suficiente en el otro extremo”.

Su objetivo personal para este curso es claro, casi una declaración de intenciones: “Este año quiero ser un jugador clave, demostrar que eso no puede volver a pasar y quiero ser un líder en este equipo para asegurarme de que no ocurra”.

Morrison, de salvavidas a arquitecto

Buena parte de ese cambio de tono en The Hawthorns lleva la firma de James Morrison. El exinternacional escocés, que disputó 341 partidos con West Brom, asumió el banquillo como técnico interino tras el despido de Eric Ramsay en febrero y se convirtió en el gran punto de inflexión de la temporada pasada.

Diez partidos seguidos sin perder bajo su mando alejaron al equipo del precipicio y, de paso, le aseguraron el puesto de manera permanente. A partir de ahí, el proyecto empezó a tener otra cara.

“Es de gran ayuda para todos los chicos”, explicó Price. “Conoce el club de arriba abajo. Es muy humilde: no sabrías en el día a día cuántos partidos jugó ni cuántos goles marcó para West Brom porque no habla de ello, pero es una leyenda y los chicos le adoran”.

El vestuario, según el centrocampista, se alimenta de esa figura tranquila pero influyente.

“Es muy bueno en el vestuario y entiende lo que necesitamos. Ahora mismo nos vemos realmente bien sobre el césped, así que se trata de construir esa consistencia, que es lo que él quiere”.

Un escaparate de Premier y una prueba de carácter

El viaje a St James’ Park llega pronto en la temporada, quizá en el momento justo. Newcastle viene de un 2-2 vibrante ante Liverpool en su estreno liguero en casa, un recordatorio del nivel que espera a West Brom en Tyneside.

Para Price y sus compañeros, el reto va más allá del resultado. Es un examen de carácter, de madurez competitiva y de esa consistencia que tanto repiten puertas adentro. La Carabao Cup ofrece un foco distinto, un escenario donde el margen de error se reduce y la recompensa se multiplica.

West Brom llega lanzado, pero con la experiencia reciente de haber caído en picado tras un buen inicio. Newcastle representa el tipo de rival y de ambiente que desnuda virtudes y defectos sin piedad.

Price lo sabe. Morrison también. La cuestión, ahora, es si este West Brom está preparado para demostrar que el aprendizaje del curso pasado ya se ha transformado en algo más que palabras.