Juventus considera a Retegui pero el salario en Arabia complica la operación
Juventus ha activado un último nombre para su delantera en el tramo final del mercado: Mateo Retegui. Según informa Tuttosport, el club turinés vuelve a mirar al internacional italiano mientras Luciano Spalletti insiste en sumar un delantero centro más antes del cierre de la ventana.
El contexto es claro y áspero. Han llegado Randal Kolo Muani y Jeff Ekhator este verano, pero la Juventus ha perdido a Dusan Vlahovic sin ingresar traspaso y ha cedido a Lois Openda. El plan deportivo exige un nuevo ‘9’, pero el plan económico marca la primera condición: antes de cualquier incorporación, el club debe encontrar salida a Jonathan David. Sin venta, no hay fichaje.
Retegui ya había estado en el radar bianconero en anteriores ventanas. Su nombre nunca desapareció del todo en Turín. Spalletti lo conoce de primera mano de su etapa al frente de la selección italiana y aprecia dos virtudes por encima del resto: su despliegue sin balón y su instinto en el área. No es un fichaje de despacho impuesto; encaja en la idea del entrenador.
En las oficinas también hay consenso. El director deportivo Marco Ottolini respalda la operación. No es casual: él fue quien llevó a Retegui a la Serie A en 2023, cuando lo fichó para Genoa procedente de Argentina. Sabe qué tipo de delantero es y qué impacto puede tener en un campeonato que ya conoce.
El problema no es convencer al jugador. Según la información citada, Retegui vería con buenos ojos regresar al fútbol italiano. El muro está en otra parte: su sueldo. En Al-Qadsiah, donde llegó desde Atalanta por 65 millones de euros y tiene contrato hasta 2028, percibe unos 20 millones de euros netos por temporada. Una cifra que choca frontalmente con la estructura salarial de la Juventus.
Por eso, la idea que baraja el club italiano pasa por un préstamo inicial si el delantero de 27 años muestra voluntad firme de volver. Un acuerdo temporal que reduzca el riesgo y permita encajar la operación en los números de la entidad. Pero para que esa fórmula sea viable, Al-Qadsiah tendría que asumir una parte muy importante de ese salario gigantesco.
Mientras tanto, Retegui sigue compitiendo en Arabia Saudí. Disputó 73 minutos en la victoria de Al-Qadsiah por 3-1 ante Al-Shabab en la primera jornada de la Saudi Pro League, un recordatorio de que llega con ritmo y continuidad, no como una apuesta fría de último día.
El reloj, sin embargo, corre en contra de la Juventus. El club necesita cerrar la venta de Jonathan David y rematar una reestructuración ofensiva que todavía parece incompleta para un calendario cargado de partidos y exigencia. Spalletti quiere otro referente contrastado arriba, alguien que eleve el nivel interno de competencia y ofrezca garantías cuando lleguen los tramos decisivos de la temporada.
Hoy, la vía Retegui es más deseo que realidad. Sin una contribución significativa de Al-Qadsiah al salario del delantero, el movimiento se queda en un tiro lejano. La cuestión es simple y brutal: ¿puede la Juventus permitirse dejar pasar un perfil que encaja tanto en lo deportivo por culpa de un sueldo diseñado a escala saudí?






