La Juventus asegura a Davide Marchisio con contrato hasta 2028
La cantera de la Juventus ha dado un paso que pesa más que cualquier apellido: Davide Marchisio ha firmado su primer contrato profesional con el club, con vigencia hasta 2028. Un acuerdo que certifica el crecimiento de un mediocentro nacido el 31 de agosto de 2009 y que se ha ganado cada peldaño en las categorías inferiores bianconeras a base de trabajo, no de herencia.
Para Davide, criado futbolísticamente en Turín y con una afinidad profunda por la Vecchia Signora, la firma no fue un trámite, sino un momento cargado de emoción. Era el papel que llevaba años imaginando. Ahora ya es realidad. Y llega con una responsabilidad clara: demostrar que su sitio se lo gana en el césped.
«Orgulloso de haber firmado mi primer contrato profesional con el equipo que he soñado y amado desde que era un niño. Seguiré trabajando con gran ambición y ganas de mejorar, dando todo por estos colores. Fino alla fine».
Un mensaje directo, sin artificios, que encaja con su perfil competitivo.
El apellido Marchisio pesa, pero no manda. Su padre, Claudio, referencia histórica del club, ha optado por una guía discreta, protegiéndolo de comparaciones tan inevitables como injustas a su edad. El crecimiento de Davide ha sido medido, escalón a escalón: antes de asentarse como fijo en el Under-18, disputó 23 partidos y marcó tres goles con el Under-17, incluido un tanto especial en el Derby della Mole, el tipo de partido que marca a cualquier juventino.
Ese rendimiento le abrió una puerta clave: hacia el final de la pasada temporada, Luciano Spalletti lo llamó para entrenar con el primer equipo en Continassa. Unos días de trabajo que no se ven en los titulares, pero que cuentan mucho en los despachos y en la mente del propio jugador. Ahí se mide quién soporta el salto de ritmo, de exigencia, de mirada ajena.
Esta temporada, Davide ya ha dejado una huella simbólica: fue el autor del primer gol oficial en la historia del recién formado Under-18 de la Juventus. No es solo una anécdota estadística; es una señal de protagonismo en un grupo que se construye desde cero y en el que él está llamado a ser referencia.
El reto ahora es menos vistoso, pero decisivo: sostener el nivel durante toda una campaña doméstica larga y exigente. Regularidad, impacto con y sin balón, madurez competitiva. De eso dependerá que su camino hacia la Juventus Next Gen se acelere.
Mientras tanto, el club no le quitará ojo. Durante el otoño, el cuerpo técnico y el área deportiva seguirán de cerca su evolución física y técnica, calibrando tiempos y pasos para que su transición al fútbol senior llegue en el momento justo.
El apellido ya está en la historia del club. La pregunta es si Davide escribirá su propio capítulo con la misma camiseta. La Juventus, con este contrato hasta 2028, ha dejado claro que apuesta a que sí.





