Juventus apuesta por Vicario tras dejar ir a Martínez
Juventus ha cerrado una puerta y ha abierto otra de golpe. El club turinés se ha retirado definitivamente de la carrera por Emiliano Martínez tras semanas de negociaciones con Aston Villa y ha elegido a Guglielmo Vicario, de Tottenham, como solución principal para su portería.
El desencadenante fue claro: Aston Villa se negó a rebajar su precio de 15 millones de euros. Ante ese muro, la dirección deportiva bianconera decidió no alargar más la historia y giró el timón hacia Londres.
Y ahí reaccionó con rapidez.
Según The Athletic, el lunes se alcanzó un acuerdo total con Tottenham para la llegada de Vicario, que vivirá así un regreso a la Serie A a los 29 años, apenas un año después de su salida rumbo a la Premier League.
El pacto, desvelado por Tuttosport, está diseñado a la medida de las necesidades de Juventus: cesión con opción de compra no obligatoria de 10,5 millones de euros. Un formato que permite al club probar al guardameta durante la temporada antes de comprometerse a un traspaso definitivo. Menos riesgo, más margen de maniobra, y una alternativa mucho más económica que las operaciones previamente estudiadas.
El movimiento también marca un cambio de ciclo en el norte de Londres. Para Tottenham, la salida de Vicario encaja con la nueva línea marcada por Roberto De Zerbi, que ya ha señalado a Antonin Kinsky como su portero titular.
La etapa de Vicario en Inglaterra fue una montaña rusa. Llegó a Spurs procedente de Empoli por unos 20 millones de euros para tomar el relevo de Hugo Lloris y, en sus primeros meses, pareció asentarse con autoridad bajo palos. Pero la temporada pasada se torció: errores puntuales pero costosos, dudas crecientes y, finalmente, la pérdida del puesto tras una operación de hernia en marzo.
Ahora le espera uno de los vestuarios más exigentes de Italia.
Su aterrizaje en Turín altera de inmediato la jerarquía interna. Vicario llega con la etiqueta de titular y eso deja en el aire el futuro de Michele Di Gregorio. Según Fabrizio Romano, el actual guardameta de la Juve ya ha sido ofrecido a Marseille y a otros clubes europeos en calidad de cedido. El mensaje es evidente: la portería se reordena y no habrá sitio para todos.
Detrás de la decisión también está la idea de juego. Luciano Spalletti llevaba tiempo pidiendo un portero cómodo con el balón en los pies, capaz de iniciar jugada desde atrás y sostener una salida limpia bajo presión. Esa fue precisamente una de las señas de identidad de Vicario en sus primeros meses en Tottenham, cuando su juego con los pies llamó la atención en la Premier League.
Su rendimiento se diluyó con el paso de los meses, pero en Turín confían en que el regreso al ecosistema táctico de la Serie A le ayude a recuperar su mejor versión. Menos caos, más estructura. Un entorno que históricamente ha potenciado a los porteros italianos.
El fichaje encaja en un verano de reconstrucción profunda para la Vecchia Signora. Tras asegurar la llegada de Jhon Lucumí desde Bologna para reforzar el eje de la zaga, ahora apuntalan la última línea con un nuevo guardián.
Defensa renovada, portero nuevo, entrenador con una idea muy definida. La pregunta ya no es si Juventus se está transformando, sino cuánto tardará este nuevo bloque en imponer su sello en Italia y en Europa.





