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Jude Bellingham y el reto de ser el nuevo Lampard de Mourinho

Steve McManaman ve a Jude Bellingham ante un reto tan apasionante como complejo en el nuevo Real Madrid de José Mourinho: convertirse en una especie de “Lampard 2.0” sin que el engranaje ofensivo se rompa por exceso de talento.

El excentrocampista blanco, ahora analista, habló con GOAL en un acto de Disney+, que emitirá este sábado por ESPN el primer partido de Mourinho en su regreso a La Liga, en el campo del Espanyol. Y puso el foco en la posición de Bellingham y en el encaje de un ataque de lujo con Kylian Mbappé, Vini Junior y Yan Diomande.

¿Un nuevo Lampard para Mourinho?

McManaman recordó que Bellingham ya jugó muy adelantado en su primer año en el club blanco, con una presencia demoledora en el área rival. Luego el inglés retrasó unos metros su radio de acción y, la temporada pasada, sufrió más de cara al gol.

“El año pasado le costó marcar”, apuntó, ligando ese bajón a la irrupción de Kylian Mbappé y al cambio de roles en el frente ofensivo. La llegada del francés alteró el tablero. Y ahora la gran incógnita pasa por saber si Mourinho apostará de nuevo por ese Bellingham llegador, instalado casi como segundo punta, o si lo replegará un peldaño para equilibrar al equipo.

McManaman cree que el potencial está ahí. Que Jude, si pisa área con frecuencia, marcará. Porque le encanta atacar los espacios, llegar desde segunda línea, irrumpir tarde y castigar defensas descolocadas. Pero todo dependerá de la pizarra de Mourinho.

Un frente de ataque abarrotado

El gran rompecabezas, según el exjugador, no es solo Bellingham. Es cómo sacar la mejor versión de Mbappé y Vini Junior… al mismo tiempo.

Ambos han demostrado, en el Real Madrid y en la Copa del Mundo, que se sienten más cómodos arrancando desde la izquierda. Les gusta recibir al pie, encarar hacia dentro, conducir. Ahí chocan. Ahí alguien tendrá que ceder.

“Será interesante ver a quién le toca quedarse en el centro del área y en el centro del campo”, deslizó McManaman. Porque ni Mbappé ni Vini son nueves puros. Viven del desborde, del espacio, de la arrancada. No del oficio clásico del rematador que espera entre centrales.

El club ha incorporado a jóvenes como Carlos Espi, que ya ha marcado en pretemporada y sí responde al perfil de nueve de área. También salió Gonzalo García rumbo a Fulham, otro delantero centro más tradicional. Pero el foco mediático y futbolístico seguirá en los tres grandes nombres.

¿Quién atacará los centros?

Ahí entra de nuevo Bellingham. Si Mbappé y Vini se mueven hacia la izquierda y se alejan del área pequeña, alguien tendrá que ocupar ese hueco. Alguien tendrá que aparecer donde duele.

McManaman ve una puerta abierta para que Jude sea ese hombre. El inglés puede ser el que rompa desde atrás, el que se suelte y ataque el punto de penalti cuando el balón vuela desde la banda. Más aún con un futbolista como Yan Diomande, especialista en poner centros al área.

La pregunta es directa: si Diomande cuelga balones, ¿quién los va a rematar? Porque ni Mbappé ni Vini destacan por su juego aéreo. No son “cazadores del área” ni dominan el remate de cabeza como un nueve clásico.

De ahí el interés casi obsesivo de McManaman por el dibujo de Mourinho. Quiere ver qué cambia el técnico portugués, cómo reajusta las piezas y qué libertad concede a Bellingham para irrumpir en el área.

En ese cruce de caminos táctico se juega buena parte del futuro inmediato del Real Madrid. ¿Habrá sitio real para un “Lampard Mark II” en un equipo que ya vive rodeado de estrellas? Mourinho tiene la respuesta… y La Liga está a punto de descubrirla.