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Isak fulmina a Ipswich en diez minutos: inicio letal para Liverpool

Alexander Isak necesitó apenas un suspiro para convertir la noche de Liverpool en un paseo en Portman Road. Diez minutos. Dos goles. Y un silencio pesado en la grada de Ipswich Town.

El sueco abrió el marcador en el minuto 6, cerró su doblete en el 9 y dejó el partido encarrilado casi antes de que los locales terminaran de asentarse en el césped. Fue un arranque demoledor, con un socio claro en cada golpe: Cody Gakpo.

El neerlandés, que sonó con fuerza en el mercado como posible salida pero finalmente se quedó en Merseyside, respondió en el campo. Dos asistencias en un abrir y cerrar de ojos. Dos puñaladas al sistema defensivo de los Tractor Boys.

En la primera acción, Gakpo se metió hacia el centro, levantó la cabeza y detectó a Isak en el borde del área. El sueco no lo dudó. Control, disparo potente y un bote envenenado que superó las manos de Kjell Scherpen. El guardameta tocó el balón, pero no lo suficiente para evitar el 0-1.

El segundo tanto tuvo aún más elaboración por parte de ambos. Gakpo, desde su propio campo, se inventó un pase con el exterior del pie que atravesó líneas y cayó justo en la zona prohibida para cualquier defensa: el espacio entre la zaga y la frontal del área. Un envío de lujo.

Isak atacó el hueco con decisión, ganó la carrera, encaró al defensor y tiró de confianza. Regate corto, cambio de ritmo y definición con la zurda, fría y precisa. 0-2 y sensación de que Liverpool jugaba a otra velocidad.

Con ese doblete, el delantero suma ya tres goles en lo que va de temporada. Gakpo, por su parte, eleva su cuenta a tres asistencias, además del gol que ya ha firmado. Entre ambos están sosteniendo buena parte del peso ofensivo del equipo en este arranque de curso.

Los dos goles de Isak no fueron solo un golpe en el marcador; también dejaron una marca en los libros. Es la primera vez desde 2011 que un jugador de Liverpool anota dos tantos tan rápido desde el pitido inicial. La última referencia era Maxi Rodríguez, que firmó un doblete en los primeros siete minutos ante Fulham. Para Ipswich, el castigo también entra en el archivo de pesadillas: uno de los tramos más rápidos en los que han encajado dos goles en su historia reciente.

Liverpool encontró oro en los primeros minutos. Ipswich, en cambio, descubrió de la forma más dura lo caro que sale conceder un metro de más a un delantero en racha y a un creador que ha decidido que, tras quedarse, lo mejor es hablar con el balón.

Isak fulmina a Ipswich en diez minutos: inicio letal para Liverpool